¡Hasta siempre, Capitán!

Lo que dejó la despedida de Diego Alberto Milito.

¡Hasta siempre, Capitán!
Foto: Diario Hoy

Inolvidable fiesta se vivió ayer en el Cilindro de Avellaneda. El estadio colmado casi como aquel 14 de diciembre en el que Racing salió campeón. Casi 50.000 personas fueron a la cancha tan solo para despedir al 22, al capitán, al ídolo, al que volvió para salir campeón.

Ayer Racing no fue Racing, tan solo por un partido, Racing se pasó a llamar Diego Alberto Milito. Todas las canciones iban dedicadas a él, carteles que decían “Gracias Milito”, hinchas que llevaban un 22  en cartón, y una bandera dedicada pura y exclusivamente al Príncipe. Que digo príncipe, al rey, si, el Rey Milito. Aquel que ayer al término del partido, recibió mensajes de todo el mundo futbolístico, Milán, Génova y Zaragoza, también de colegas, como Maxi Rodríguez, Burdisso, Fillol e incluso de Mauricio Macri, el actual presidente de la República Argentina.

Incluso fuera del campo de juego, todo era sobre el ídolo de Racing. Los hinchas al ingresar al estadio debían votar si querían que la calle Italia pase a llamarse Diego Alberto Milito o Roberto Perfumo, finalmente gano la primera opción.

Luego el Departamento de Marketing de Racing se encargó del resto; un recibimiento espectacular cuando el equipo salió a la cancha, el minuto 22, que ya es glorioso para este club, también tuvo un recibimiento con humo y papeles. Al final del partido, Sebastián Saja, también muy emocionado, le entregó una plaqueta de recuerdo al capitán, y  este último despidió a los hinchas recorriendo todo el estadio.

Los hinchas hicieron el mayor aporte, desde romperse las manos aplaudiendo a Milito en cada pelota que tocaba, hacerle carteles para cuando salía a la cancha, la bandera gigante, el minuto 22, y el ya famoso “Milito hay uno solo”. Una fiesta con todas las letras.

Diego ayer se despidió de su gente, pero como los hinchas le dijeron; “Diego Milito nunca te vamos a olvidar”, y es así, el fútbol nunca va a olvidar a un delantero que brillo en todos los clubes donde jugó y que además, demuestra ser una gran persona. Lo único que queda por decirle es: ¡Hasta siempre, CAPITÁN!