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Diego Milito: "Perdí parte de mi vida en el pitazo final"

El astro de la Academia brindó una entrevista a un medio deportivo en la que habló de todo: su relación con el ex arquero Saja, su vida lejos del fútbol, sus sueños y la locura que le impartió a su hijo por los colores celeste y blanco.

Diego Milito: "Perdí parte de mi vida en el pitazo final"
Foto: Olé

Diego Milito, a sus 36 años, disfrutó de su último encuentro con la camiseta de sus amores, la de Racing, y así los sueños de aquel príncipe quedarían finalizados. ¿De Príncipe a mendigo, o a rey?

“Es difícil sacarse al jugador de la cabeza. Hoy disfruto de cosas que antes no podía: tomar un mate con mi viejo a la mañana en el taller, visitar primos, amigos, compartir una factura, llevar a mis hijos al colegio e ir a buscarlos... Al mismo tiempo, todavía pienso que estoy de vacaciones como el plantel... En los últimos seis meses sabía que esto se iba a cortar. Pero de ahí a estar preparado... La ficha me caerá cuando los chicos vuelvan a entrenarse, el 21. Perdí parte de mi vida en ese pitazo final, perdí mi casa... Juro que en el segundo tiempo estaba ido. Miraba las tribunas, el pasto, y pensaba que no iba a correr más por ahí”, aseguró nostálgico el gran Diego Milito.

La lesión que sufrió en un partido de Copa Libertadores frente a Guaraní en 2015, provocó varios dolores de cabeza, no solo en el jugador, si no en el armado del equipo titular partido a partido. Desde aquel entonces, su rodilla izquierda nunca supo recuperarse al 100%. Sin embargo, un vestuario sin su nombre parecía mala palabra, mucho más sin el otro gran referente, Sebastián Saja: Los chicos andarán muy bien, crecieron mucho en este último tiempo y dieron un paso muy grande. Hay jugadores con gran mentalidad como Aued, Cerro y Licha López, que será nuestro jugador estrella. Lollo, Nico Sánchez y Lea Grimi son grandes jugadores que, además, tienen un sentido de pertenencia por el club que es muy importante”, agregó.

Los Milito nacieron hermanos y rivales, dicotomía que pareciera sufrida a lo largo de los años. Sin embargo, la sangre puede más que cualquier escudo: “A él le tocó ser campeón con Independiente como jugador y mucha alegría no me dio. Después a él le pasó lo mismo con Racing. Hoy es el técnico de Independiente y sabe que yo quiero que salga campeón Racing... Uno no le desea el mal a nadie, mucho menos a un hermano. Estamos acostumbrados, dejamos que fluya. Gabi está orgulloso de mi carrera, como yo de la suya”, expresó el mayor.

Respecto de la propuesta que le realizó Víctor Blanco para que fuera parte de la secretaría técnica, el ex delantero aseguró: “Para mí es un honor, pero no es el momento. Necesito hacer el duelo de jugador a ex, alejarme en el tiempo me va a servir. Si hoy agarro, tendré que tomar decisiones. Y no puedo hacerlo con chicos que a mí me dieron la vida. Porque este grupo me dio la vida. Víctor lo entendió. No lo descarto a futuro, pero hoy no es el momento de pensar en eso. Hoy no puedo, este grupo es mío, todavía me siento parte”.

Su ida de la institución se vio acrecentada por el comunicado expresado días después por el arquero Sebastián Saja, quién tomó la decisión de dejar el club luego de considerarse uno de los estandartes albiceleste: “No sé explicar todo lo que sentí cuando me lo planteó. Seba es un amigo de verdad. Y voy a contar una intimidad: en la última charla que di antes de Temperley, delante de todo el grupo, le agradecí a todo lo que había hecho por mí. Me dio la enorme responsabilidad de llevar la cinta de capitán. Y son gestos que uno no puede olvidar, jamás lo voy a olvidar... No me lo voy a permitir”, finalizó el crack.