La sana costumbre de ganar

River volvió a demostrar su hidalguía para jugar Superclásicos y superó a Boca, de nuevo, a través de un penal. De menor a mayor, el Millonario comenzará la competencia oficial con un gran estímulo de este verano.

La sana costumbre de ganar
El festejo de los jugadores, con copa incluida (Foto: TyC Sports).

La historia se repitió. El resultado y la vía, porque los trámites fueron totalmente distintos. En Mar del Plata, donde reinaron las tarjetas y el descontrol, River había ganado 1-0 con el penal de Leonardo Pisculichi y luego no pudo aumentar la ventaja. Esta vez, en Mendoza, hubo más juego y se vio un encuentro más vistoso, pero el Millonario volvió a ganar, tras una ejecución certera de Rodrigo Mora desde los 12 pasos.

En el primer tiempo, claramente, el superior fue Boca. Con la línea de tres y los dos laterales/volantes (Frank Fabra y Gino Peruzzi) y con Andrés Chávez como el faro de ataque (Carlos Tevez estuvo particularmente impreciso), la defensa hizo agua: Gabriel Mercado errático en los rechazos, Eder Álvarez Balanta arriesgando de más (como un pase al límite a Barovero que casi aprovecha Chávez) y Leonardo Ponzio, el 2 improvisado, con pocos recursos y perdiendo la espalda constantemente. 

River estuvo Impreciso en el primer tiempo, con una defensa nueva.

En el mediocampo, entre Nico Domingo y Luis González no lograban cortar y cedieron muchos espacios. Era un equipo largo e inconexo, dado que los tres volantes ofensivos de River (Mora, Pisculichi y Nacho Fernández) no lograban cohesión para generar juego, y Lucas Alario perdía cada pelota que tocaba, totalmente perjudicado por el sistema. Sólo la jugada (aislada) que pegó en el palo de Fernández (tras un desvío de cabeza), es lo punico rescatable de los primeros 45 minutos.

En el complemento, los cambios nuevamente le dieron rédito al equipo de Gallardo: se fue Lucho (con una molestia) e ingresó Camilo Mayada a reforzar el medio, mientras que Sebastián Driussi (figura ante San Lorenzo), entró por Alario y le dio mucha más dinámica al ataque. River, de a poco, fue dominando los ritmos del partido, mucho más rápido y con un mejor rendimiento al de la primera parte. De hecho, Ponzio se fue sintiendo más cómodo como zaguero (tuvo un quite extraordinario sobre Tevez, cuando el Apache se iba cara a cara con Trapito).

Los cambios, claves para mejorar en el juego colectivo.

Superior, pero sin generar situaciones manifiestas de gol, River y Boca se prestaban el esférico, con muchos errores de ambas partes. Así y todo, el Millonario seguía en la búsqueda del gol, con Fernández más protagonista. Así, llegó el penal a los 35 minutos del segundo tiempo, tras una infantil infracción del juvenil Sebastián Palacios sobre Gonzalo Martínez, que había ingresado por Piscu y no había gravitado, hasta ése momento. Mora se sacó la espina del penal fallado en el Transición 2014 y reventó a Orion, fuerte al medio, con una ejecución certera y a la red.

El Millo aguantó en el final, con el Xeneize quemando naves pero sin poder penetrar la última línea. Al igual que en La Feliz, se llevó una victoria justificada ante el rival de toda la vida, y la buena racha continúa: River lleva tres Superclásicos ganados de forma consecutiva, todos por amistosos, todos 1-0 y en destinos diferentes (Córdoba, Mar del Plata, Mendoza).

Un verano positivo para Gallardo.

River redondeó un buen verano. Tras perder ante Independiente, ganó los dos duelos ante Boca y el clásico contra San Lorenzo (La Banda con suplentes), con buen rendimiento. En cuatro amistosos, siete goles a favor, cinco en contra; convirtiendo en todos los partidos.

Ignacio Fernández y Nico Domingo, los refuerzos, respondieron. Joaquín Arzura sólo tuvo un ratito en dos partidos, y no desentonó. Mientras que los delanteros cumplieron con su cuota (dos goles de Driussi, dos de Mora), los recambios van mejorando (Pity, Mayada, Casco y Bertolo) y Eder Balanta sigue en alza. A mejorar es la defensa, que aún sigue con lunares (aunque ayer no estaba Jonatan Maidana). No obstante, en líneas generales, el Millonario llegará bien en lo futbolístico al debut en el torneo, ante Quilmes, con dos alegrías superclásicas en este mes de enero.