Un reestreno agridulce

Andrés D´Alessandro, después de 13 años, volvió a jugar en River. No tuvo una buena noche, más allá de algunos buenos pases y liderazgo para arengar. Irá de a poco.

Un reestreno agridulce
Y un día volvió (Foto: Infobae).

En el debut en el torneo, River goleó con fútbol y contundencia a Quilmes en el Monumental. No obstante, Gallardo decidió cambiar nombres y táctica para visitar a Belgrano, para poder poner en el primer equipo a Andrés D´Alessandro y relegar a Gonzalo Martínez, quien había sido la figura ante el Cervecero.

El Cabezón, que tras 4.606 días volvió a jugar en el club que lo vio nacer, no tuvo un buen encuentro. Limitado en lo físico (no realizó la pretemporada ni tuvo minutos en los amistosos, dado que llegó a última hora) y poco colaborativo en la recuperación, no aportó la claridad ni la pausa que necesitaba el equipo, que estuvo muy flojo en lo defensivo y en desventaja desde el comienzo.

En la primera parte, lo más destacado fue en la jugada del gol de Nico Domingo, con asistencia del 22. En la salida de un córner, jugó rápido para el medio y Nico sacudió con ese sablazo para poner el 2-1 parcial, el gol del descuento. No mucho más para destacar.

En el complemento, con el equipo volcado en ataque, Andrés fue una voz de mando, sin velocidad pero con más panorama para tocar y jugar. Regaló algunas gambetas para quitarse la pegajosa marca de los defensores del Pirata y buenos pases, sobre todo uno a Pity Martínez desde mitad de cancha al área rival, que casi se convierte en el 3-3.

Fue una puesta fuerte del Muñeco darle la titularidad y la responsabilidad de ser el conductor. Aún con lucidez para jugar, le faltó ese chispazo para marcar la diferencia y no fue determinante para River, que se marchó del Kempes con las manos vacías.

De cara a futuros partidos, el Cabezón seguirá teniendo rodaje pero tal vez yendo de a poco, sin apurar ni exigir de más desde el principio. La calidad del zurdo sigue intacta y hoy completó los 90 minutos, aprobando con lo justo.