El día y la noche

Mientras un River sigue a paso firme y con contundencia en la Copa Libertadores, el otro anda perdido, sin rumbo, entre los últimos, en el torneo local. ¿Cómo convivir con dos caras opuestas?

El día y la noche
El día y la noche (Fotomontaje).

Desde 1997 a 2014, hubo 17 años de espera por una consagración internacional. River necesitaba como el agua volver a sentirse monarca en el continente. En ése lapso, el Millonario logró consagrarse campeón del Apertura ´99, Clausura ´00, Clausura ´02, Clausura ´03, Clausura ´04, Clausura ´08, Final ´14 y Copa Campeonato ´14.  Ocho títulos locales. Pero faltaba el copero, que se dio en la Copa Sudamericana ´14. Desde entonces, el plano copero tomó el primer lugar en la consideración tanto de Marcelo Gallardo como de los jugadores, no conformes con las cuatro copas que ganaron en la temporada 2014-2015, la gloriosa temporada 2014-2015.

El gran talón de Aquiles del Muñeco fue en el ámbito doméstico. Subcampeón del Torneo de Transición 2014 habiendo perdido la punta en la fecha 17 ante Racing (priorizando la serie copera ante Boca por la Sudamericana); luego perdió la Supercopa Argentina a manos de Huracán; y en el Campeonato 2015, llegó a estar entre los líderes hasta la fecha 18, pero se derrumbó en las 12 jornadas finales (terminó 9°), pero con equipos suplentes, ya que los titulares se abocaron a la Sudamericana 2015 y luego, al Mundial de Clubes. 

¿Priorizar lo copero y seguir regalando puntos en el torneo local?

Claro está, a pesar del gran arranque en el éste Campeonato 2016, goleando a Quilmes (5-1), la Libertadores, trofeo que volvió a la vitrina luego de casi dos décadas de espera, siempre fue la meta del semestre. En el torneo, luego vinieron dos derrotas seguidas (Belgrano y Godoy Cruz), un empate con sabor a derrota (ante Central, tras ir ganando 3-1), un triunfo (el último, ante Independiente), dos caídas de visitante (Colón y Patronato) y dos empates de local (Banfield y Sarmiento, tras ir 2-0 arriba). Diez puntos de 30 en juego. 10° de 15 equipo en la Zona 1. River, incluso jugando con titulares en la mayoría de las fechas, es un equipo muy vulnerable.

Todo cambia cuando de Copas se trata. En el debut del Grupo 1, goleó en Valera por 4-0 a Trujillanos,  incluso con varios suplentes. Luego, en el peor partido del Millo en el certamen, igualó en uno contra San Pablo en el Monumental. Después, obtuvo un punto valioso en la altura contra The Strongest (1-1), y en la última jornada despachó en casa 6-0 al equipo boliviano. Líder de la zona, con 8 puntos, con una gran diferencia de gol (+11). A dos puntos de clasificar y, con la gran chance de acceder a octavos de final mañana en el mismo Morumbí, y prácticamente eliminar a los paulistas en caso de ganarles allí. Panorama más que alentador.

Diferencia abismal entre el once titular y los recambios. Eso explica, en parte, el por qué el tan bajo nivel en el campeonato.

Contra The Strongest, a pesar que el rival ofreció poca resistencia, se vio una versión lúcida, concentrada, firme, ofensiva, goleadora y ganadora del equipo. El fútbol que le gusta a Gallardo y a la gente. Una noche de Copa que definió al once ideal: Marcelo Barovero; Gabriel Mercado, Emanuel Mammana, Éder Álvarez Balanta, Leonel Vangioni; Camilo Mayada, Nicolás Domingo, Ignacio Fernández; Andrés D´Alessandro; Rodrigo Mora y Lucas Alario. Por supuesto que Jonatan Maidana es fijo en la zaga central, pero sigue lesionado, mientras que Leonardo Ponzio dejó su lugar por suspensión.

El problema del Muñeco es que no cuenta con un equipo alterno competitivo para llevar adelante, de buena manera, ambos frentes, como supo hacerlo en el Transición ´14 y en la primera etapa del Campeonato ´15. Muchos jugadores en nivel bajísimo: Nicolás Bertolo, Gonzalo Martínez, Tabaré Viudez, Leonardo Pisculichi, Sebastián Driussi; en menor media de Joaquín Arzura (quien fue el que meos minutos suma de los refuerzos) y los juveniles. Sólo rescatables las producciones de Iván Alonso (4 goles en el año), Luis González y Milton Casco en el encuentro pasado ante Sarmiento. No mucho más.

Son once fijos (siempre y cuando no se lesionen/sean suspendidos) más un puñadito para afrontar dos competiciones paralelas. Y mientras River siga avanzando en la Copa, se seguirá relegando el certamen local, apostado a los mix para afrontar las seis fechas que quedan. Las dos caras de la moneda.