A 71 años del debut de Amadeo en River

Hoy se cumple un nuevo aniversario del debut de Amadeo Carrizo en el arco Millonario, arquero que es considerado el mejor de la historia riverplatense y uno de los mejores de todos los tiempos

A 71 años del debut de Amadeo en River
Amadeo Carrizo, uno de los máximos idolos de la historia de River. Foto: Valores argentinos.

Hablar de Amadeo Carrizo es hablar de un arquero que impuso un estilo, que rompió el molde de los antiguos porteros, fue una revolución no sólo en el arco de River sino también en el mundo, y hoy precisamente se cumplen 71 años del debut de Amadeo en el arco del Millonario.

Este gran guardameta infundió un estilo de juego revolucionario en todos los arqueros ya que es considerado el primero en salir jugando con los pies, fue pionero en utilizar los guantes de arquero, además tenía unos reflejos impresionantes, era buen salidor en los centros y achicaba muy bien en los mano a mano contra los rivales.

Amadeo Raúl Carrizo Larretape nació el 12 de junio de 1926 en la ciudad santafesina de Rufino, y es uno de los grandes emblemas de la historia riverplatense, a tal punto que la actual dirigencia encabezada por Rodolfo D'Onofrio lo nombró presidente honorario de la institución.

Amadeo defendió el arco de la Banda en un total de 520 partidos oficiales entre los años 1944 y 1968, siendo hoy en día el futbolista que más tiempo e ininterrumpidamente jugó en River. Tán sólo recibió 103 goles, lo que le da un asombroso promedio de 0, 19 goles recibidos por partido (pasando en limpio sufría un gol cada cinco partidos en el promedio). Con el Millonario logró los campeonatos nacionales de los años 1945, 1947, 1952, 1953, y el tricampeonato de los años 1955, 1956 y 1957, además de campeonar en la Copa Ibarguen en 1952. También obtuvo el récord de tener la valla invicta durante 769 minutos en el arco de River, registrado el 14 de julio de 1968.

Además de jugar en la Banda, también estuvo un año en Millonarios de Colombia (1969-1970), y entre los años 1954 y 1964 fue convocado a la Selección Argentina en donde disputo el Mundial de Suecia 1958, y también fue elegido por la IFFHS el mejor arquero sudamericano del siglo.

"En mi vida lloré sólo tres veces, y esas fueron por River", la frase más destacada que describe el amor que este símbolo riverplatense siente por su cuadro, merecido homenaje a este ex-arquero.