Ponzio se lució en el Nuevo Gasómetro, pero no contagió al equipo

River perdió 2-1 ante San Lorenzo y Leonardo Ponzio fue el mejor jugador del Millonario, aunque no se pudo evitar otra derrota.

Ponzio se lució en el Nuevo Gasómetro, pero no contagió al equipo
Ponzio saliendo con tranquilidad. Vía: Prensa River.

No levanta cabeza. Ya eliminado de la Copa, River juega cada vez peor y son más los puntos bajos dentro del equipo, que depende muy fuertemente de las individualidades de Andrés D'Alessandro, quien hoy salió lesionado a los 18 minutos de juego.

No obstante, Leonardo Ponzio se destacó entre sus compañeros por su actitud y serenidad a la hora de jugar la pelota. En un principio estuvo muy solitario en el medio, ya que Ignacio Fernández poco hizo para darle una mano en la banda izquierda, donde las incesantes llegadas de los jugadores de San Lorenzo, mayormente Ezequiel Cerutti, volvieron locos a Eder Álvarez Balanta y Leandro Vega. Pero con el ingreso de Lucho González, quien no tuvo un buen partido, se repartió mejor el espacio y pudo ocuparse con más tranquilidad de la marca y la presión,

Asimismo, tomó la conducción del equipo, manejó bien los tiempos y lanzó unos buenos cambios de frentes y pases largos. Pero no supo ser aprovechado por los delanteros que tuvieron muy poca conexión con el medio y a pesar de que Iván Alonso supo bajar varios de ellos, no fueron recibidos por un compañero sino por un rival. También tuvo algunos remates desde lejos pero no fueron buenos.

A su vez, Milton Casco estuvo muy cerca de equiparar el nivel del León. A diferencia de Vega, quien no es naturalmente lateral, se mostró seguro y firme en la marca y se proyectó de buena manera. De hecho tuvo gran mérito en el gol que igualmente no sirvió de mucho. Pudo tapar las subidas de Julio Buffarini y cubrió el bajo rendimiento de Camilo Mayada

Por otro lado, otro que entró muy bien fue el chico Tomás Andrade, que en su segundo partido en Primera y en un momento difícil demostró no tenerle miedo a la pelota y jugó con mucho atrevimiento. Se lo vio bastante cómodo y habilidoso como en su anterior presentación, ¿podrá cumplir las expectativas que está dándole al mundo riverplatense? Apenas tiene 19 años y hay que llevarlo de a poco, sería un error que pasara lo mismo que con los últimos valores ofensivos que debutaron en la primera de River.