Sebastián Driussi: un juvenil que no explota

La promesa de River tuvo muchas oportunidades durante el semestre, pero no tuvo buenos rendimientos y el crédito se le va acabando.

Sebastián Driussi: un juvenil que no explota
Sebastián Driussi: un juvenil que no explota (Foto: River Plate Oficial).

Un verano prometedor con buenas actuaciones y un partido ante San Lorenzo (en el que metió dos goles) insinuaron, falsamente, que este iba a ser el semestre de despegue de Sebastián Driussi, quien tuvo su debut en 2013 y hoy a los 20 años aún no llega a afianzarse en la primera de River.

La joven promesa, que siempre dio que hablar en inferiores, había tenido buenas actuaciones durante el año pasado, pero una liguilla de enfermedades y lesiones le sacaron la confianza al pibe y no pudo sostener su buen momento. Es extraño, el jugador ya tuvo 38 presencias, 24 de ellas fueron de titular, y aún no se sabe cuál es su posición. Es cierto que él siempre declaró que su puesto por naturaleza es delantero y Marcelo Gallardo lo puso más veces de volante izquierdo o enganche que en esa posición, pero también lo es que siempre que jugó en el área no tuvo incidencia ni tampoco pudo definir con frialdad en varias ocasiones.

Asimismo, lo remarcado anteriormente puede verse a simple vista en sus números. Driussi jugó a nivel local 398 minutos divididos en ocho partidos, de los cuales en cuatro de ellos fue titular y en los otros entró desde el banco. Los que jugó desde el inicio fueron Olimpo, Banfield, Godoy Cruz y Boca en el Monumental, pero sólo presenció los 90 minutos ante los primeros dos, en los otros fue reemplazado. Sus otras apariciones fueron ante Arsenal, Boca en la Bombonera, Sarmiento de Junín y Quilmes. En ninguno de ellos metió goles.

A su vez, en la Copa Libertadores jugó 350 minutos divididos en cuatro partidos y en todos fue desde el comienzo. Ellos fueron: Independiente del Valle de local en octavos de Final, el único que no jugó de principio a fin, The Strongest en Bolivia, Trujillanos en Venezuela y San Pablo en el Monumental en la Fase de Grupos. Al igual que en el certamen local el ex Sub 20 no convirtió tantos, por lo que se entiende que la consideración y la confianza de la gente o entrenador se haya diluido bastante con respecto al año pasado y haya ganado lugar el chico Tomás Andrade. Además contra Independiente del Valle tuvo grandes chances de marcar y no definió como se lo esperaba, dándole un cachetazo al entrenador que lo sostuvo por encima de Lucas Alario, el goleador del semestre, y que le costó a River la finalización de su participación en la Copa Libertadores.

Lamentablemente el juvenil no ha llenado las expectativas y la paciencia se va acabando. Oportunidades tuvo, así como rodeado de los mejores que de los peores, que en su posición o en otra, pero minutos le sobraron y sigue sin la maduración que se esperaba. No es seguro que Gallardo lo siga teniendo en cuenta, quizás un cambio de aire, como lo hicieron Giovanni Simeone, Tomás Martínez, Guido Rodríguez, Alexander Barboza, Federico Andrada y Juan Kaprof, le venga bien para tomar confianza, continuidad y experiencia a Driussi, porque realmente este semestre no estuvo a la altura de River Plate pero es un jugador con grandes condiciones que en algún momento va a demostrar.