Al maestro con cariño

El 6 de junio de 2014, Marcelo Gallardo asumía la dirección técnica del Club Atlético River Plate. ¿Su tarea? Reemplazar al más ganador, a Ramón Díaz. La transición estuvo lejos de ser sobria y serena. A dos años de esto, te contamos cómo fue todo otra vez.

Al maestro con cariño
Marcelo Gallardo fue dirigido por Ramón Díaz en su primer etapa en el club, entre 1995 y 1999 (Foto: Web).

18 de mayo de 2014. De la mano de Ramón Díaz, River Plate se consagraba campeón del Torneo Final 2014. Título que le había sido esquivo desde el 2008. También ganaba la Copa Campeonato ante San Lorenzo, una semana después. River clasificaba para la Copa Sudamericana 2014 y la Copa Libertadores 2015. Todo era felicidad en Núñez, hasta el mediodía de esa jornada.

El entrenador Ramón Díaz renuncia a la dirección técnica del Club Atlético River Plate manifestando haber cumplido todos los objetivos”. Simple, llano y concluso fue el comunicado del club. Nadie entendía nada. Los hinchas, el periodismo, nadie. Se hablaron mil cosas.

Ramón yéndose de River, tras una rueda de prensa explicando los motivos. Ganó 9 títulos como Dt en el Millonario (Foto: Polítivca en River).
Ramón yéndose de River, tras una rueda de prensa explicando los motivos. Ganó 9 títulos como DT en el Millonario (Foto: Polítivca en River).

Muchos afirman que Ramón renunció por su mala relación con la dirigencia. Otros que el riojano no quería que le desarmen el equipo y Matías Patanian ya había anunciado que el club necesitaba vender por muchos millones. Lo cierto era que el mundo River estaba desconcertado. Todos se preguntaban: ¿Y ahora qué hacemos?

El DT entrante no solo debía estar a la altura de River, que no es poca cosa. Debería reemplazar al entrenador más ganador y más querido de la historia del club. También debería lidiar con las ventas de Manuel Lanzini, Leandro Chichizola, Daniel Villalba y Cristian Ledesma. Jugadores claves del título obtenido.

A estos nombres se sumaban las posibles ventas de Álvarez Balanta, Teófilo Gutiérrez y Leonel Vangioni. Pero no solo debía pensar en los que se iban. Varios jugadores relegados por Ramón Díaz volvían al club. Carlos Sánchez y Rodrigo Mora, quienes habían sido descartados por Ramón por malos rendimientos. Un trabajo para nada fácil, pero alguien lo debía hacer.

La dirigencia sabía que no podía traer a cualquiera. Debía ser alguien querido, alguien del club. Alguien que tenga espalda para semejante momento de la institución. No había margen de error. Hoy, a 2 años de ese momento, podemos decir que no hubo error.

El Muñeco el día de su asunción como DT, el 6 de junio de 2014 (Foto: Clarín).
El Muñeco, el día de su asunción como entrenador del Más Grande, el 6 de junio de 2014 (Foto: Clarín).

Marcelo Gallardo fue el elegido. Muy querido como jugador en sus tres etapas en el club. Un hombre de cuna millonaria. El cariño era innegable, no así su experiencia. Solo dos años como DT de Nacional de Uruguay completaban su currículum, aunque con un título local en la Primera División charrúa. El mundo River se enfrentaba entre el cariño a Gallardo y su inexperiencia como DT.

Hoy, a dos años de ese momento, el Muñeco es ídolo indiscutido del club. No solo cumplió con las expectativas. Las superó, convirtiéndose en los Dt´s más ganadores del club. River Plate volvió a tener un peso en los torneos internacionales y logró ganar la tan deseada Copa Libertadores por tercera vez. También ganó la Copa Sudamericana, Suruga Bank y Recopa Sudamericana. Como dijimos anteriormente, hoy, podemos decir que, con Marcelo Gallardo, la dirigencia no se equivocó.