El primero para el Cabezón

Con la obtención de la Recopa Sudamericana de ayer, Andrés D'Alessandro consiguió su primer título internacional como jugador de River.

El primero para el Cabezón
D'Alessandro con mucha felicidad tras el logro internacional con el Millonario. Foto: Diario Olé.

En los dos últimos años, River empezó a saldar una deuda con su rica historia: la de ganar más títulos internacionales. Y eso lo logró desde la llegada del entrenador, Marcelo Gallardo, en junio de 2014, ya que consiguió cinco campeonatos continentales. Sin embargo, otro que tenía esa espina clavada hasta ayer, era Andrés D'Alessandro, uno de los ídolos de la institución.

El enganche de 35 años se dió el lujo de poder ganar su primer título internacional con la Banda, ya que anoche el equipo del Muñeco Gallardo se consagró campeón de la Recopa Sudamericana, al superar por 2-1 a Independiente de Santa Fé de Colombia en el partido de vuelta. Gracias a eso, el Cabezón describió la importancia que tenía ese cotejo para el: "Me saque la espina de poder ganar un torneo internacional. Si bien no es el más importante de los que tiene River, mi nombre va a estar junto al de los campeones. Estoy sin palabras, no tiene precio tanta felicidad", expresó.

También le dejó un mensaje a los hinchas del Millonario: "Quiero que la gente entienda que volví para ser campeón. Si no ganabamos esta final iba a ser muy duro, porque todos teníamos en claro que esta copa no se nos podía escapar. También a mí me hubiera dolido mucho si no conseguía ningún título luego de volver al club", enfatizó.

D'Alessandro se inició futbolísticamente en River en el año 2000, y permaneció hasta junio del 2003, en donde se marchó oficialmente de la institución con tres torneos ganados (Clausura 2000, Clausura 2002 y Clausura 2003). Luego de su partida, el Millo perdería la final de la Copa Sudamericana ante Cienciano de Perú. Posteriormente volvió a principios de 2016, pero no con la mejor de las suertes, ya que la Banda se quedó afuera en los octavos de final de la Copa Libertadores de América. Pero el tiempo le dió revancha y ayer logró uno de sus máximos anhelos: ganar un torneo internacional con el equipo que lo vió nacer futbolísticamente. ¡Salud campeón!.