La posibilidad de salvar el año saliendo nuevamente campeón

Si bien en el 2017 River no logró los máximos objetivos, ganar la Copa Argentina haría que muchos hinchas se queden contentos por el simple hecho de campeonar, lo cual no es fácil en el fútbol de hoy en día.

La posibilidad de salvar el año saliendo nuevamente campeón
El Muñeco Gallardo llevó a River a jugar nueve finales. Foto: River oficial.

Mañana a las 19:15hs River Plate y Atlético Tucumán jugarán la Final de la Copa Argentina 2017. Una Final que no será tan importante como la del 2016, porque ambos equipos están clasificados a la Copa Libertadores 2018, a contraposición la que se disputó el año pasado entre el Millonario y Rosario Central, quienes además del título se jugaban la chance de participar en el certamen internacional. A pesar de que el 2017 no fue tan bueno para la Banda, si River sale campeón de la Copa Argentina 2017 sanará las heridas causadas por Lanús, el VAR y compañía, más si supera a un rival como el Decano que hizo historia en este año, quién buscará ser campeón por primera vez de un certamen nacional, por lo que los de Nuñez no la tendrán para nada fácil.

Mañana, el Millonario se encontrará con la chance de disputar otra final y la posibilidad de sumar otro título, como lo hizo consecutivamente en 2014, 2015 y 2016 de la mano de su entrenador Marcelo Gallardo, y de esa forma salir campeón por cuarto año consecutivo por primera vez en su historia. Justamente, él mismo fue el que puso la vara bien alta en River con todo lo que ganó y las nueve finales a las que llevó al club. Para muchos futboleros, si los de Nuñez ganan la Copa Argentina es un "premio consuelo" porque estos no pudieron cumplir su gran objetivo que era el de ganar la Libertadores 2017, además de las aspiraciones secundarias de quedarse con la Supercopa Argentina (la cuál perdió a manos de Lanús) y terminar la primera mitad de la Superliga Argentina en una posición que le permita quedar a tiro del primer puesto en el año que viene (marcha 15° con 15 unidades, a doce de los líderes Boca Juniors y San Lorenzo de Almagro). Sin embargo el club va a jugar su décima final en los últimos tres años, algo que ni siquiera se dio en toda la década del 2000.

Como dijo ayer el Muñeco Gallardo en conferencia de prensa: "Estamos acá porque merecemos jugar esta final. Hubieron otros equipos que se quedaron en el camino", entre ellos cuadros grandes como San Lorenzo e Independiente que de ganar este certamen se hubiesen metido en la Libertadores del 2018. Muchos quieren minimizar a la Copa Argentina, pero es una competición en la que si por ejemplo un equipo grande de primera división pierde contra uno del ascenso ya se armaría un escándalo enorme, más con la locura exitista que se vive en el fútbol argentino, en donde la mayoría de los hinchas de los clubes gigantes del país solo quedan conformes si su equipo campeona siempre.

El año de River no fue tan malo, sino ¿cómo se explica que logró un 62,71% de efectividad?, un porcentaje mayor que los años 2015 y 2016. La Banda hizo un buen primer semestre en el que salió segundo en el Campeonato local y se clasificó a la Copa Libertadores 2018, lo cual parecía muy difícil cuando terminó el 2016 porque quedó muy relegado de esos puestos. Además llegó hasta las Semifinales de la Libertadores 2017, en la que no pudo ante Lanús y la injusticia del VAR. Llegar a semifinales no se da siempre, y el Millonario debió remontar un 0-3 ante una de las revelaciones del certamen, Jorge Wilstermann de Bolivia, a quién vapuleó por 8-0 en el Estadio Monumental en el partido de vuelta de los cuartos de final.

El River de Gallardo es un equipo que se acostumbró a jugar finales en los últimos años, y pareciera que la final de la Copa Argentina es una más. En este sentido se podría plantear una pregunta: ¿Cuánto hubiesen dado los hinchas de River por jugar una final de cualquier certamen oficial entre los años 2009 y 2012?. La respuesta es más que clara, seguramente que muchísimo hubiesen anhelado que su cuadro disputen una final en esos tiempos magros que vivió con las malas campañas que lo llevaron a jugar en el Nacional B, la segunda división del fútbol argentino. Hay que saber valorar la magnitud que conlleva estar en una final de una competencia oficial.

El hecho de jugar una final siempre debe valorarse, porque ningún equipo ni ningún seleccionado nacional tiene la chance de disputar finales todos los días. En el fútbol de hoy en día es difícil porque cada vez es más parejo y competitivo, a tal punto que por ejemplo Deportivo Morón eliminó a San Lorenzo de la Copa Argentina, siendo un equipo del Nacional B, y otro ejemplo de que el fútbol no es fácil es el que pasó en el Mundial 2014, en el que la poderosa Selección de Alemania empató en los 90 minutos reglamentarios ante la débil Argelia, a la cuál venció a duras penas en el alargue por 2-1.

Llegar a una final cuesta mucho, especialmente en el fútbol argentino en donde la paridad es lo que más lo distingue de las otras ligas del mundo, y Marcelo Gallardo llevó a su River a tres finales nacionales en los últimos dos años. Mañana, el Millonario tendrá la posibilidad de irse de vacaciones con una sonrisa y dando la vuelta olímpica en Mendoza, salvando un 2017 que fue difícil por la eliminación en la Libertadores ante el Granate. Caso contrario como dijo su entrenador, "el equipo tendrá que resetearse" para tener un mejor 2018 y borrar la mala imagen futbolística de los últimos partidos.