Ya es un clásico

El Canaya se impuso por 2 a 0 contra su eterno rival Newell's Old Boys y otra vez manda en la ciudad, los goles los convirtieron Marcelo Larrondo y Marco Ruben.

Ya es un clásico
El gran capitán presente en la red, convirtiendo el segundo, foto: infobae.com

Una vez mas Rosario Central se queda con el caliente clásico rosarino, y lógicamente eso genera, un gran malestar en la vereda de enfrente, porque, no solo que ganó muchos clasicos seguidos, (5 de 6), sino también que pareciera estar más fuerte psicológicamente para afrontar este tipo de partidos.

Empezando por las formaciones, Rosario Central presentaba la conocida disposición táctica 4-3-1-2, con el riesgo conocido de jugar con sólo Damián Musto de volante central, metido en ocasiones entre los zagueros como relevo; con Giovanni Lo Celso como enganche creativo, y los puntas Marco Ruben (recuperado de una molestia en el talón) y Marcelo Larrondo.

Desde Newell's y un poco jugando al misterio con la formación inicial, se podía ver un mediocampo bastante creativo con Mauro Formica, Lucas Mugni y Maxi Rodríguez; Lucas Boyé como 9 bien definido, y en la línea de fondo, el rojinegro presentaba 5 jugadores, con Advíncula alternando entre volante y defensor y con el debutante Formiliano jugando de volante central, osea el mismo planteo  del clásico pasado.

Una vez que culminó el recibimiento de los equipos y finalizaron los saludos de rigor, comenzó el partido.

El primer tiempo se le hizo muy complicado a un Rosario Central que se veía abatido por el planteo del rival y en donde Newell's lo presionaba en la salida y le  generaba al menos 3 errores forzados en la defensa canaya que la lepra no pudo capitalizar; el único que se mostraba para jugar y parecía no tener un primer pase era Gio Lo Celso.

Como el año pasado el conjunto auriazul no sabía como entrarle a Newell's y perdía la pelota a causa del nerviosismo, la ansiedad o erróres propios.

Todo el partido los dirigidos por Bernardi le tiraban pelotazos a Boyé, que como un animal les ganó todas al fondo canaya, que tampoco hacía a sus laterales proyectarse y como consecuencia, Pinola le cambió el puesto a Pablo Álvarez y Villagra pasó a la derecha.

Rosario Central no había llegado con claridad en la primera mitad y sobre el final, se veía a un Boyé estirando y con los experimentados Maxi Rodríguez, Lucas Mugni y Mauro Formica ya extenuados.

Fue ahí cuando Germán Coudet decide mover el tablero para el entretiempo y decide meter a Gustavo Colman en lugar de Walter Montoya, de mal partido, y desde ahí Rosario Central fue amo y señor del mediocampo y Lo Celso junto a Fernández tuvieron quien los haga jugar y entonces comenzaron a crecer ellos también.

En una de las contras que tuvo Central vino el gol, también por un Newell's que ya empezaba a quedar mal parado en el retroceso y no tenía aire en el medio.

A partir de ahí Rosario Central tuvo 9 llegadas claras con 2 mano a mano de Marco Ruben y 4 tiros en los palos; hasta que al final faltando 3 minutos el goleador auriazul tuvo su premio en una gran jugada con asistencia del propio Colman.


Para destacar:

- El cambio a tiempo de Colman por Walter Montoya de Coudet.

- La fortaleza mental del equipo, en el primer tiempo parecía un equipo abatido y en el segundo salió con otras ganas

- La calidad goleadora de Marco Ruben y el gran partido de Marcelo Larrondo, figura indiscutida aguantando todas y dando 2 asistencias de gol al propio Ruben

En conclusión, al canaya le bastaron 45 minutos para ganar el clásico sin discusiones y de punta a punta por jerarquía, estado físico, fortaleza mental y porque se lo propuso.