El salvavidas: la regularidad y los cambios

San Lorenzo empató por 2-2 con Gimnasia pero perdió en la tanda de penales y se despidió de la Copa Argentina, en cuartos de final. Tras un primer tiempo muy flojo, el Ciclón mejoró muchísimo en el complemento a partir del nivel parejo de Sebastián Blanco y Franco Mussis y de las modificaciones que hizo Diego Aguirre.

El salvavidas: la regularidad y los cambios
El equipo que arrancó y que jugó mal | Foto: Olé

1) Sebastián Blanco

El volante fue el mejor de San Lorenzo. En el primer tiempo, jugó por izquierda con mucha movilidad e intentó bastante pero no terminó de entenderse con el juvenil Gabriel Rojas como para lastimar un poco más a la defensa de Gimnasia.

Para el segundo tiempo, jugó por el medio y mostró un gran despliegue, buscando siempre la pelota. Nunca se escondió, ni en el peor momento. Entre él y el defensor Manuel Guanini marcaron el descuento del Ciclón. Después tuvo una clarísima, tras una pared con Fernando Belluschi, pero no agarró bien la pelota.

2) Los cambios de Diego Aguirre en el entretiempo

Tras un primer tiempo flojísimo que terminó con un 1-0 en favor del Lobo, que podía haber sido una diferencia más amplia, el entrenador realizó dos cambios de cara a la segunda parte. Paulo Díaz y Gonzalo Bergessio reemplazaron a Rojas y Tino Costa, respectivamente.

El chileno se paró como lateral izquierdo y tardó un poco en acomodarse. Justo en ese rato, vino el segundo gol rival. Pero después se llenó de confianza. Participó del primer tanto y, luego, con un gran cabezazo empató el partido. Además, pasó mucho al ataque pero siempre tenía que enganchar para el medio.

Por su parte, Lavandina jugó de nueve y de entrada se les hizo difícil de marcar a los centrales de Gimnasia. Fue el que bajó la pelota para el primer gol, tras un gran centro de Díaz. Después, tuvo alguna que otra chance pero no estuvo fino para definir.

3) Franco Mussis

El mediocampista central fue, junto con Blanco, de lo más parejo del Ciclón. Su trabajo es un poco más silencioso pero necesario. En la primera parte, se vio por momentos un poco desbordado y fue amonestado rápidamente. Quizá esto se debió a la falta de Néstor Ortigoza a su lado, ya que Costa, que fue su reemplazo, tuvo su peor partido desde que llegó.

Ya en el complemento levantó al igual que el equipo. Mostró el despliegue de siempre y tuvo mucho empuje para dar vuelta el resultado. Hasta intentó rematando de afuera del área.