Triunfazo de visitante

En la noche de Santiago, Argentina visitó a Chile y a pesar de no haber mostrado un gran fútbol, consiguió tres puntos muy importantes para acomodarse en la tabla.

Triunfazo de visitante
Foto: diario correo

En la noche de jueves en Santiago y por la fecha 5 de las Eliminatorias Sudamericanas, Argentina se enfrentó con Chile, en el duelo donde se volvieron a ver las caras luego de la final de la Copa América 2015 que ganó el conjunto trasandino. Con la vuelta de Messi y la ausencia de Mascherano, la albiceleste llegó al Estadio Nacional en busca de una victoria y a pesar de no haber jugado bien, consiguió un triunfo vital pensando en la clasificación a la próxima Copa del Mundo.

El equipo que eligió Gerardo Martino para este encuentro no fue muy diferente al que venía jugando en las últimas fechas, pero tenía por primera vez en estas eliminatorias a Lionel Messi en cancha y la ausencia de Javier Mascherano por acumulación de amarillas. Además de las novedades más importantes, Gabriel Mercado volvió a estar como lateral derecho por sobre Pablo Zabaleta pensando en el juego aéreo, Matías Kranevitter ocupó el lugar de Masche, Ever Banega estuvo en el mediocampo debido a la ausencia de Javier Pastore por lesión y Sergio Agüero volvió a ser el 9.

Con un 4-3-3 bien definido, el conjunto argentino se enfrentaba a la Selección de Chile que estrenaba director técnico, porque Juan Antonio Pizzi se hizo cargo del equipo ante la salida de Jorge Sampaoli. Chile llegaba con algunas ausencias importantes, como las de Arturo Vidal y Jorge Valdivia, pero con un plantel que se conoce hace tiempo y que viene de ser campeón en el último certamen continental, por lo que presentó un equipo bastante similar al que venía jugando las eliminatorias.

Argentina siempre tuvo la idea de hacerse dueño de la posesión del balón y de jugar por abajo, comenzando por Romero hasta llegar a los delanteros, pero no lo pudo concretar porque la presión alta del conjunto chileno se lo impidió y le quitó la pelota gran parte del partido. Esa superioridad del local se reflejó rápidamente con el gol de cabeza de Felipe Gutiérrez luego de un corner muy bien ejecutado por Fabián Orellana, para un Chile que se puso 1 a 0 en apenas 10 minutos de juego.

Con la victoria parcial de la Roja y la necesidad de sumar puntos, el combinado argentino buscó adelantarse en el campo, hacerse de la pelota y buscar dar vuelta el resultado. Y el empate llegó rápido, en lo que parecía un contraataque chileno, Ramiro Funes Mori anticipó bien en defensa y la pelota le quedó a Ángel Di María, que combinó con Agüero y Banega, para luego volver tomar el balón con su pierna derecha y clavarla en el ángulo en 19 minutos.

El empate parcial no era lo más justo porque Chile había jugado mejor y superado a su rival, mientras que Argentina había llegado al arco rival con una individualidad de Messi y con la jugada del 1 a 1 que llegó luego de una buena acción defensiva. Sin pensar en lo que venía haciendo ni conformarse con la igualdad, la albiceleste buscó imponerse en el campo de juego para ir por la victoria.

Transitoriamente, Argentina consiguió la posesión del balón y fue en busca de otro gol ante un golpeado Chile que en 20 minutos ya había realizado por cambios por lesión. A los 24 minutos, Messi recibió una infracción en la puerta del área y Banega fue el encargo aunque lo ejecutó mal, pero en el rebote fue corregido por Di María que tiró un centro para el posterior cabezazo de Otamendi, que cayó en los pies de Messi que asistió a Gabriel Mercado para el 2 a 1.

Todas las emociones del encuentro ocurrieron en los primeros 25 minutos de juego y el resultado no venía reflejando lo que se veía en cuanto al juego de ambos equipos, pero que demostraba la contundencia argentina a la hora de atacar. Luego, el tiempo restante del primer tiempo fue trabado y disputado en la mitad de cancha, pero no hubo jugadas de peligro destacadas.

Ya en el segundo tiempo, con el 2 a 1 en el marcador, Chile fue quien tuvo que buscar y allí fue cuando los argentinos juntaron líneas para defender la victoria, quedando con pocos hombres para atacar y ampliar la ventaja. Inevitablemente, el equipo de Martino se fue metiendo en propio campo por el constante empuje del rival y allí se partió el equipo porque los mediocampistas se encargaron de defender, quedando muy lejos de los delanteros.

De a poco fue creciendo la figura de los defensores argentinos que sacaban todo para defender la victoria, ayudados por la línea de tres volantes y ocasionalmente de los atacantes también, que tuvieron algunas oportunidades para contragolpear pero no pudieron concretar por la superioridad de hombres rivales. Allí fueron pasando los minutos, con Chile intentando y Argentina cuidando bien la victoria, con una buena defensa y algunas apariciones de Sergio Romero, que mantuvieron el resultado en el 2 a 1 que fue definitivo.