Fin de ciclo

Argentina perdió su tercera final consecutiva, nuevamente por penales ante Chile, y se va a casa con mucho que pensar. Messi fue el mejor de la final, pero malogró su penal. Higuaín erró un mano a mano increíble.

Fin de ciclo
Messi, desconsolado. Argentina volvió a perder una final | Foto: AFP
Argentina (2)
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Chile (4)
Argentina (2): Romero; Mercado, Otamendi, Funes Mori, Rojo; Biglia, Mascherano, Banega (Lamela, min. 111); Messi, Higuaín (Agüero, min. 70), Di María (Kranevitter, min. 57).
Chile (4): Bravo; Isla, Jara, Medel, Beasejour; Aránguiz, Vidal, Díaz; Fuenzalida (Puch, min. 80), Vargas (Castillo, min. 109), Sánchez (Silva, min. 104).
ÁRBITRO: Héber López (BRA). Amonestados: Díaz (min. 16 y 28), Vidal (min. 37), Beasejour (min. 52), Aránguiz (min. 69), en Chile. Mascherano (min. 37), Messi (min. 40), Kranevitter (min. 94), en Argentina. Expulsados: Díaz (min. 28), en Chile. Rojo (min. 43), en Argentina.
INCIDENCIAS: Partido final de la Copa América Centenario, disputado en el MetLife Stadium, New Jersey, Estados Unidos. 85.000 espectadores.

2014, 2015, 2016. Tres finales consecutivas, tres decepciones seguidas. Se dice que la tercera es la vencida, pero esta no fue la ocasión; de hecho, desde el último título de la Selección Argentina en 1993, fueron siete las finales a las que llegó la Albiceleste en estos 23 años: dos Copas Confederaciones, cuatro Copas América y un Mundial. Pasan los técnicos y no hay respuestas. Pasan los jugadores y tampoco. ¿Pasan los jugadores? No tanto: esta misma generación hace rato que merece un título.

Como contra Alemania en el Mundial de Brasil, Argentina mereció más que un simple empate en los 90 minutos. Fue más profunda, generó más y tuvo las chances más claras, pero no pudo concretar por errores en la definición, especialmente uno de Gonzalo Higuaín, que desperdició un nuevo mano a mano increíble, y otro de Sergio Agüero, que quiso reventar el arco pero malogró el tiro. Así mismo, cabe destacar la actuación de Claudio Bravo, que le sacó un cabezazo clarísimo al Kun, ya en tiempo agregado. 

Si bien Argentina jugó mejor, el partido fue equilibrado. Además, como condimento extra para una final, hubo un expulsado por bando: el árbitro Héber López (de pésima actuación) mostró la roja a Marcelo Díaz por doble amarilla, luego de que este cometiera dos infracciones prácticamente consecutivas sobre Lionel Messi, quien se cargó a su selección al hombro y generó todas las chances de gol. Aunque la Albiceleste tenía un hombre de más, el juego siguió parejo, hasta que llegó la paridad de hombres, cuando Marcos Rojo entró muy fuerte a Arturo Vidal, recibiendo una tarjeta roja directa, por lo menos exagerada por la calidad de la falta. 

Finalizados los 90 minutos, el físico pasó factura a jugadores de ambos equipos y, en el alargue, se esperó más de lo que se jugó, con un Chile jugado a la contra y una Argentina con pocas ideas que intentaba atacar, pero no encontraba a Messi (marcado siempre por tres hombres), y los demás armadores no tenían claridad. Finalmente, se fue a penales una vez más y la suerte le pegó un nuevo cachetazo a la Selección de Gerardo Martino (cuyo cargo pende de un hilo).

Parecía que Sergio Romero volvería a coronarse como héroe argentino tras contenter el penal a Vidal, pero llegó lo impensado. Lio Messi se hizo cargo de patear primero, con todo lo que eso significa, pero demostró que es humano y falló su remate, enviando la pelota por encima del travesaño. Luego, convirtieron Mascherano y Agüero, anotando también sus tiros los chilenos Nicolás Castillo, Charles Aránguiz Jean Beasejour

Con el 3-2 abajo, la responsabilidad de igualar el encuentro era para Lucas Biglia. El volante enfrentó los nervios con un remate a media altura pero débil, y Bravo se volvió a lucir evitando el empate en la serie. El último remate, a cargo de Francisco Silva, condenaba a la Argentina a una nueva derrota en una final. Chiquito Romero, agazapado, esperó hasta último momento el remate, pero se jugó a un palo y la pelota voló al otro, decretando el bicampeonato chileno.

Muchas cosas quedan para reflexionar ahora. Según los rumores que hoy circulaban, Martino dejaría la Selección. A esto se le suma la supuesta renuncia temporal del capitán, Lionel Messi, el más afectado por la derrota. Hay que hacer una renovación, ya que, lamentablemente, estos jugadores, esta generación, ya cumplió su ciclo, mientras que hay chicos como Matías Kranevitter pidiendo pista con grandes actuaciones. Es duro hablar de fracasos luego de llegar a tres finales en los últimos tres torneos, pero, a esta altura, el título se hace desear más que nunca.