Dejamos de ser Selección

Papelón. Argentina dejó de ser un equipo y fue una lágrima en Brasil, que nos hizo precio y nos pegó un baile histórico. De milagro este rejunte de estrellas sigue a tiro, en vísperas de un cruce clave para cerrar el 2016. Totalmente vergonzoso.

Dejamos de ser Selección
Otamendi es la cara de la decepción de un conjunto lento de individualidades. Foto: La Nación.

No voy a hacer la crónica. Ustedes lo vieron por sus propios medios, y considero que muchos tienen la cabeza suficiente para analizar por sí mismos el papelón de esta noche. Hubiera soportado perder de muchas maneras, pero jamás de ésta.

Tampoco quiero caer en el escepticismo y en la estupidez de pedir que se vayan todos, y pedir a jugadores que tienen dos partidos buenos. Hoy se vio que Más, que es un buen lateral por izquierda en nuestro fútbol, le falta muchísimo para el alto nivel mundial, quedando “quemado” para próximas convocatorias.

Tampoco quiero dar nombres propios, pero varios jugadores Argentinos rozaron el papelón, a tal punto de confirmar el hartazgo que viene acumulando, en mi caso, cuatro partidos o MÁS.

Yo no pido renuncias, no pido revolución, simplemente pido que la Selección sea la definición en sí: una ELECCIÓN de los mejores jugadores en su mejor momento futbolístico, considerando también en el nivel competitivo y la posición en la cual participan así como la liga en la que se desempeñan, y que por último, le sirvan al entrenador para elaborar su esquema y no tener que sacrificar funciones de juego.

Mascherano, Di María, Zabaleta, Agüero, póngale el nombre que usted desee; si un jugador no está en su mejor momento ya sea futbolístico o psicológico, debe ceder su lugar. Argentina solo cosechó 5 puntos de 15, dando realmente pena en muchos lapsos de esos encuentros.

Realmente esperaba, y espero, una reacción del Patón. Debo hacer un mea culpa en criticar a Martino por sus cambios tardíos, pero Bauza, además de hacerlos tarde, los hace MAL. Hoy fue inadmisible el cambio por Enzo Pérez, que dentro de las limitaciones de un paupérrimo Seleccionado Nacional, pudo ser el único jugador que elaboró pases de Ida y vuelta con Lionel.

También es inadmisible el no tener valor de palabra, poniendo a Lavezzi en el banco, cuando manifestó que no lo iba a tener en cuenta.

Es inadmisible los cambios poco profundos en las convocatorias. La solución no está en dejar de llamar al lateral izquierdo (Rojo), sino tener dos dedos de frente y hacer cambios mayores.

La Selección se está desangrando lentamente, nadie dice que estos jugadores no sean buenos, de hecho son muy buenos, pero cuando se ponen la Sagrada algo les sucede, la presión es enorme, y si no pueden dar lo mejor, que esperen para poder darlo, el argentino es calentón, y obviamente pide un cambio ante la primer falta de resultados, pero hoy nuevamente bajamos un escalón, y ponemos nuestro fondo en una situación indefinida, jamás lo tocamos.

Y lo más inadmisible, es que algunos integrantes de este plantel se dan EL LUJO de no hablarle a la gente que los apoya, ya sea de buena o mala manera, incluso de hasta criticarla.

Una popular para verlos roza los 300 pesos, y las entradas se elevan hasta los $3.000, al menos lo único que les pedimos el martes, es que hagan valer ese dinero. El seleccionado se está volviendo un sufrimiento. No podemos permitirnos el lujo de que jugadores se apropien de los puestos no teniendo la mejor forma humana. No somos un equipo, quedan 21 puntos en juego y dos equipos se fueron a 8 y 7 unidades respectivamente. Están fuera de alcance, y lucharemos de ahora con 5 equipos por dos plazas directas y un repechaje, con 4 puntos de distancia entre todos ellos, sumando a todo esto con el grave problema que tenemos: hace 4 partidos no conocemos la victoria acumulando papelón tras papelón.

El problema no es el tipo de planteo, sino de decisión. Quizás es hora de que todos tiremos para el mismo lado, porque si no lo hacemos, vamos a mirar el Mundial por televisión.

Una pesadilla, que está a 7 partidos de volverse una realidad.