Radiografía cervecera

El Gasolero tendrá que enfrentarse a los dirigidos por Alfredo Grelak este domingo por la tarde. Los jugadores la toman como una nueva final para saciar la necesidad de reencontrarse con la victoria. ¿Cómo llega Quilmes?

Radiografía cervecera
Foto: Infobae

Temperley se enfrentará ante Quilmes en el estadio Alfredo Beranger el próximo domingo a las 17.45, en lo que será el encuentro interzonal de la fecha 11 del Torneo de Transición 2016, y buscará volver a sumar de a tres ante una institución que viene con problemas desde lo institucional y viene de ser goleado ante Arsenal de Sarandí.

Con la décimo segunda posición de la zona 1 en su poder -mismo lugar que ocupa el Celeste en su grupo-, lograda gracias a diez puntos obtenidos (2 PG, 4 PE Y 4 PP). En diferencia al equipo de Turdera, se encuentra más holgado con respecto a los promedios, por ende no sufre la situación de depender de sus resultados.

Los de Grelak no tuvieron un óptimo comienzo en el actual torneo y recién en la fecha 7 lograron su primer victoria en el campeonato. Encaminaron dos victorias consecutivas con Vélez y San Lorenzo, pero en las que le siguieron cayeron frente a Gimnasia de La Plata y en la última, la goleada 4 a 1 en su casa que le propinaron los del Viaducto.

Igualmente, la situación verdaderamente difícil la viven en lo extrafutbolístico. La dirigencia cervecera adeuda sueldos a los jugadores desde diciembre y los futbolistas no concentran hace cuatro encuentros, ante Temperley será el quinto consecutivo. El entrenador los respalda (en Radio Continental): "No tengo nada que reprocharle a los jugadores. Apoyo la decisión del equipo. Yo estoy de acuerdo y les dije que se unan y se hagan fuertes a partir de esta medida para mostrarle a la dirigencia que el grupo está descontento. Ellos necesitan cobrar para estar tranquilos a la hora de jugar".

A pesar de eso, los jugadores de Quilmes hablan del juego del domingo como una definición. Así lo afirmó Callelo, en diálogo con TyC Sports: "Ante Temperley es un partido fundamental y muy importante para nosotros. Es una final". Y así será, Temperley lo recibirá con los dientes apretados. Con más sed de victoria que nunca. Con toda su gente que lo va a empujar a abrazarse con la red. Esa red que extraña darle la victoria a este Temperley que quiere levantar cabeza para demostrar que se quiere quedar. Un clásico con sabor a final.