Inesperada caída.

Temperley fue víctima de un Talleres de Córdoba que supo como manejar el partido, los tiempos y las autoridades, logró marcar un gol y retener el resultado durante el resto del partido.

Inesperada caída.
La postal del partido, Ramiro Costa contra los centrales de Talleres. Foto: @TemperleyOK

El Gasolero sabía lo que estaba en juego en esta tarde noche. Recibía a uno de los punteros del torneo, mientras que a la par, necesitaba sumar los tres puntos para acercarse más a la zona de confort en los promedios. 
Temperley salió con mucha actitud durante la primera media hora de partido. Mantenía una presión alta en tres cuartos de cancha rival, y buscaba el juego asociado entre las bandas y Ramiro Costa
A los 10 minutos de juego, Mathías Villasanti recibe un pase larguísimo de Matías Nani, la pelota le queda picando en el área y decide sacudir el arco que defendían los Cordobeses, pero Guido Herrera tapó bien y mantuvo su arco en cero.
Cerca de la media hora de juego, desde un tiro de esquina logra conectar Matías Nani un cabezazo que sale poco direccionado, y así se perdía la chance de abrir el marcador para el equipo del Gato Esmerado.
El partido tenía sus idas y vueltas entre ambos equipos. Temperley empezaba a perder marcas y dejar espacios al ataque de Talleres. Fue así que a los 34 minutos, después de un pase filtrado donde Adrián Scifo se pasa y no logra cortar, desborda Joao Rojas y habilita a Junior Arias que la empuja a la red con un Josué Ayala ya vencido. Partido uno a cero para la T.

Después de ese gol, Temperley no fue el mismo, sintió el cachetazo. Igualmente, salió con la garra característica en el segundo tiempo, y probando acercarse de a poco al arco rival. Con llegadas cercanas como la de Leonardo Di Lorenzo con un remate de afuera del área a los 9 minutos, pelota ancha y afuera.
A partir de ese momento, Temperley tenía la pelota, tenía profundidad pero no eficacia. Las llegadas eran poco amenazantes para Talleres, que sólo revoleaba lo que tenía cerca y hacía la mayor cantidad de tiempo posible para llevarse esos 3 puntos que necesitaban para pelear la punta del torneo.
Ya sobre el final, en el tiempo agregado, el recién ingresado Marcos Figueroa, sacó un pelotazo tremendo desde afuera del área que dejó tirado en el piso a Guido Herrera, pero con mala fortuna la pelota reventó el travesaño y volvió hacia afuera del área.

Temperley entró en el juego que buscaba Talleres. El equipo Celeste se desesperó por el empate, y dejaba muchos huecos para la contra, que no fueron gol por falta de definición en los Cordobeses. 

Lo mejor del Gasolero estuvo en la mitad de la cancha, con Federico Fattori, que nunca perdió la calma, recuperaba pelotas, preciso con los pases y ordenado para salir jugando. 
La defensa Gasolera estuvo imprecisa y poco segura a la hora de cerrar y de salir jugando, excluyendo la entrega de Adrián Scifo, aunque no tapa los huecos que deja cuando se va de su puesto.
Y la delantera se mantuvo estable, Ramiro Costa ganó mucho de arriba, bajaba la pelota y hacía jugar al medio campo y a los laterales. 

Con esta derrota, el Gasolero mantiene su lugar en la zona de promedios, aunque desperdició una chance enorme de descontar ya que Velez perdió su partido contra Chacarita. Solo basta esperar por los partidos que vienen, que no son nada sencillos. ¿El primer desafío? Visitar a Boca en La Bombonera