Uno del ascenso para pelearla

Alejandro Rébola, defensor con buena trayectoria en el ascenso, pasó su prueba en Tigre, a donde llegó por pedido de Camoranesi.

Uno del ascenso para pelearla
Alejandro Rébola en su época en Instituto de Córdoba (Foto: Web).

Alejandro Rébola, estuvo entrenándose con el plantel de Tigre con una motivación extra. No solo hacer una buena pretemporada para llegar de la mejor manera posible al comienzo del nuevo torneo, sino que de tuvo una buena preparación y del gusto del entrenador Mauro Camoranesi, El Ratón, como lo apodan desde su Córdoba natal, puede firmar su vínculo con el conjunto de Victoria en los próximos días. Caso contrario debería volver a su último equipo, Guillermo Brown de Puerto Madryn, con quien disputó únicamente el último campeonato.

El cordobés de 27 años se desempeña como lateral derecho y tiene una interesante trayectoria en el ascenso, siempre en el Nacional B. Su debut fue en Instituto, donde hizo las inferiores, en la temporada 2008/09, con tan solo 20 años. En ese año disputó 15 partidos (10 de titular). Allí se quedó hasta el año 2012, cuando salió cedido a San Martín de Tucumán, donde disputó una buena temporada, con 23 titularidades. De su préstamo no volvió a Instituto, sino que en condición de libre partió hacia Ferro Carril Oeste, para luego volver a San Martín, esta vez con el pase en su poder.

El año 2015 lo disputó en Guillermo Brown de Puerto Madryn, donde disputó 40 encuentros. Tras la finalización de esta temporada, al “Ratón” se lo vinculaba con Mitre, de Santiago del Estero (Actualmente se desempeña en el Torneo Federal A), sin embargo fue Tigre el que le permitió realizar la prueba para, con 27 años, llegar a la primera división del futbol argentino.

En su haber tiene dos gritos de gol, ambos en Instituto (el último hace más de 5 años). Fue amonestado en 33 oportunidades y expulsado en 4 partidos.

Las principales fortalezas de este defensor, desconocido para el hincha matador hasta la pasada semana, son su anticipación, recuperando pelotas complicadas con mucha frecuencia y sobre todo, yendo muy bien al piso, generando aplausos de sus hinchas. Su juego aéreo también lo caracteriza y es que, con su 1,85 metros, suele ganar las que disputa.

Sus dos goles llegaron de cabeza el primero y de tiro libre el segundo, sorprendiendo a todos los que no se imaginaban que el lateral iba a rematar al arco.

Llega a Tigre a pelear un puesto en una defensa que se ha desarmado, que sigue esperando por refuerzos y que necesita recambio. Ahí estará Rébola, para pelear ese lugar.