Volvieron los goles

A Tigre le salió todo y goleó 5-0 a Atlético Tucumán, con triplete de Pucho Castro y tantos de Janson y el Chino Luna. En un momento crítico, el equipo le respondió a Camoranesi.

Volvieron los goles
Festejo colectivo, que hace mucho no se veía por el Coliseo (Foto: Los Andes).

En la previa, Tigre tenía todo en contra. Absolutamente todo. Dos derrotas consecutivas en el torneo, mal funcionamiento colectivo, lesionados fecha a fecha (no jugaron Martín Galmarini ni Federico González), cuestionamientos a Mauro Camoraesi, más un duro exámen como local (donde Tigre acumulaba dos caídas en hilera), con la presión del público; y ante Atlético Tucumán, uno de los primeros de la Zona 2 (y que se habían cargado nada menos que a Racing y Boca).

El Matador cortó la racha de siete partidos sin ganar.

Todas las especulaciones quedaron en segundo plano cuando empezó el encuentro. De entrada, Lucas Janson madrugó a Bianchi, le robó la pelota en plena área y definió de caño ante la salida de Cristian Lucchetti. 1-0, a los 120 segundos de juego, para encaminar la historia.

Concentración plena y enfoque en el ataque. Camora tuvo que volver a agotar un cambio en el primer tiempo, por la lastimadura de Kevin Itabel y el ingreso de Sebastián Rincón. No obstante, al ratito, el Matador empezó a liquidar el pleito, por medio de un goleador inesperado: Alexis Castro, el gran protagonista de la tarde/noche de Victoria, que en menos de 15 miutos facturó por triplicado, sea apareciendo como 9 (el 2-0 parcial), como un remate de media distacia (3-0) o un buscapié entrando al área chica (4-0). El último jugador tigrense en meter hat-trick había sido Carlos Luna (a Newell´s, en el Clausura 2012).

Castro fue titular en lugar de Wilchez y aportó fútbol y goles.

En las primeras cuatro fechas, Tigre había anotado sólo dos goles (Correa a Argentinos y González a Estudiantes), y en 45 minutos, cuatro goles, el doble. Efectividad al 100% y noqueando al Decano, que nunca tuvo respuestas.

Con todo senteciado, el Matador no se relajó y siguió en plan de ataque. Es así que Lucas Pittinari (que jugó de central y, co todo más acomodado, volvió a su lugar en el medio), asistió a Carlos Luna, y el Chino, de cabeza, volvió a facturar contra Atlético Tucumán, como en el doblete suyo en el 3-1 del Clausura 2010. Era un gol que necesitaba el goleador, que en la última etapa del torneo pasado y en la primera de éste, estaba con la pólvora mojada. Otra conquista para satisfacer al DT y volver a ser titular indiscutido.

Tigre no metía cinco goles desde el triunfo 5-3 a Libertad en Asunción, en la Copa Libertadores 2013.

Otro detalle es que tuvo su bautismo en Primera División Santiago Villarreal, sustiuyendo a Ezequiel Cirigliano (de gran tarea, junto a Sebastián Píriz), y ya son dos los juveniles que debutaron con Camoranesi (el otro es Sebastián Balmaceda). 

Una victoria que le da aire al Matador, ante uno de los rivales más complicados de su zona, con una goleada categórica que, además, ya empieza a delinear el equipo que pretende Camoranesi, con el buen fútbol de los canteranos (Janson-Itabel-Castro), el buen aporte de los refuerzos (Cirigliano-Piriz-Erramuspe) y el recambio en el banco de relevos (Rincón-Correa-Wilchez). El desafío será mantener el nivel, pero fue un gran punto de partida, para regalarle una goleada a la gente, que tanto esperaba.