El efecto Janson

Lucas Janson es, sin duda, el punto más alto del Matador en lo que va del campeonato. El juvenil maduró, es el goleador del equipo en el torneo y la gran figura.

El efecto Janson
El segundo gol de Lucas a Newell´s (Foto: Tigre Oficial).

Como la defensa es uno de los puntos más bajos del Matador, que merodea los últimos puestos de la tabla, hay que destacar a los delanteros. Los once goles que gritó Tigre en estas ocho fechas, la mayoría fueron anotados por los hombres de área: Erik Correa (uno; a Argentinos Juniors), Federico González (uno; a Estudiantes), Carlos Luna (uno; a Atlético Tucumán), Alexis Castro (tres; a Atlético Tucumán) y Lucas Janson (tres; uno a Atlético y dos a Newell´s). El otro delantero, Sebastián Rincón, no anotó pero sí dio tres asistencias (a González, Jorge Rodríguez y Castro). Es decir, todos aportaron a la causa goleadora.

El socio ideal de Janson: Pucho Castro, otro canterano del Matador.

De todos los nombres mencionados en el párrafo anterior, sin duda sobresale Janson. En éste certamen, lleva tres goles y tres asistencias (los pases fueron  Correa en la primera fecha y dos a Pucho en la goleada a los tucumanos), y tiene la titularidad ganada en la delantera, sea acompañado por Rincón, Correa, Luna  o Fede González.

Surgido del semillero tigrense, debutó en el Torneo Inicial 2012, en la caída contra Boca (0-2), de la mano de Rodolfo Arruabarrena. Desde entonces, alternaron los entrenadores y él también, ya que nunca se pudo afianzar dentro del equipo titular y siempre estuvo eclipsado por otros delanteros. Sólo registraba un gol (a San Martín de San Juan, en lo que fue derrota matadora por 3-1, en el Torneo Final 2013) antes de 2016. Tuvo su roce internacional en la Copa Sudamericana 2012 y la Copa Libertadores 2013, pero no pasó a mayores.

Janson, goleador y asistidor. Irremplazable.

A sus 21 años, ya lleva 47 partidos jugados, con cuatro goles y con la confianza para ser el artillero del equipo, con muchos recursos: gambeta para encarar y desmarcarse, velocidad e intuición para llegar al corazón del área y definir,  panorama para visualizar a sus compañeros, la atención para buscar el error rival (como lo fue en su primer gol en el torneo, contra Atlético Tucumán) y la regularidad que andaba buscando.

También destacar a Japo Rodríguez, el volante ofensivo que fue aislado por Mauro Camoranesi hasta el partido contra Huracán, ya en la cuerda floja. Ése día anotó el gol de su equipo (pese a la derrota 2-1, que desencadenó en la ida de Camora) y en la fecha siguiente, contra Newell´s, asistió a Janson en el segundo y a Erik Godoy en el tercero (aunque también falló un penal). Es el encargado de las pelotas paradas y que también tiene aptitudes para ser el conductor. El uruguayo también se conectó muy bien con Lucas.

Un jugador que aspira a tener un 2016 protagónico en Victoria. Janson, la joya de la cantera que requirió un par de años para explotar. Pero claro, necesita la ayuda de sus otros 10 compañeros.