No lo pudo aguantar

Se quedó con 9 hombres por los fallos polémicos de Beligoy, aún así pudo empatarlo pero lo terminó perdiendo sobre el final. Fue 3-2 con tantos de Blandi, Buffarini (penal) y Matos. Los goles del Fortín los marcaron Alvarenga y Pavone.

No lo pudo aguantar
Pavone la lucha, como en todo el partido. Foto: Cadena 3.

Bassedas venía remarcando luego de cada partido, que el equipo debía hacer más hincapié en la tenencia del balón para poder superar a los rivales. Sin embargo, en la tarde del Pedro Bidegain, el equipo fortinero se vistió de contragolpeador, por la clase del rival al que enfrentó. 

Y jugar al contragolpe no le resultó tan mal. El equipo de Liniers hizo un partido más que digno, y podría haber hecho mucho más de no ser por los groseros errores de Beligoy. Terminó 9 contra 10, y aun así obtuvo el empate a través de Pavone, tras un pase de Toledo. Estos dos fueron los estandartes de la lucha velezana, que se basó en cada contragolpe ofensivo y en aguantar las envestidas del Ciclón en ataque.

En la primera mitad, Vélez se animó a jugarle golpe por golpe al local. Y encontró el gol a los 8 minutos, de la mano de Alvarenga, quien jugó en lugar de Correa, en una variante táctica que dispuso su entrenador. A partir de allí, intentó plantarse bien en la mitad de la cancha y contragolpear rápido con Alvarenga y Toledo, más Pavone pivoteando y aguantando la pelota.

Lo pudo hacer hasta donde el Ciclón se lo permitió. Porque en un momento se hizo muy difícil controlar las llegadas de los volantes azulgranas y el partido se inclinó hacia campo azul y blanco. Así llegó la igualdad, en una definición exquisita de Blandi.

En la segunda mitad el encuentro cambió mucho. El conjunto de Bassedas comenzó a replegarse y a intentar aguantar el resultado. Sólo le restaba apostar a las contras iniciadas en los pies de sus volantes ofensivos. San Lorenzo se hizo dueño absoluto del terreno y la pelota y comenzó a manejar el partido a su gusto.

La expulsión de Brian Cufré, definitivamente, inclinó la balanza a favor del elenco de Pablo Guede, que minutos más tarde iba a ponerse en ventaja gracias a un penal inexistente. El mismo fue de Damián Pérez, y en la misma jugada fue expulsado Cubero por protestar. De esta manera la V azulada quedó con 9 hombres en cancha. Buffarini cambió el tiro de los 12 pasos por gol y todo se hizo cuesta arriba.

Sin embargo, a falta de 10 minutos, Pavone alcanzó a conectar una pelota muy bien puesta por Toledo, que inició una gran jugada por el carril izquierdo, y de esta forma puso el empate milagroso. Pero la euforia por el empate duró muy poco: faltando 5 para el final, Matos de cabeza le dio la victoria al Santo de Boedo.

Hoy Vélez dio una muestra de carácter, a pesar de haberse ido con las manos vacías del Nuevo Gasómetro. Sus volantes ofensivos y de contención tuvieron un gran partido y el equipo demostró que puede superar, como lo hizo por momentos, a un rival de fuste y que está para pelear grandes cosas. Aún hay cosas por mejorar, pero este es el camino para prenderse en la pelea.