Los primeros números de la era Bassedas

Si bien recién comenzó el torneo, los dígitos ya empezaron a trabajar y a dejar a la vista ciertos aspectos del juego del equipo de Liniers, que ganó tantos partidos como los que perdió y que nunca empató, siendo su estadio la principal fuente de puntos.

Los primeros números de la era Bassedas
Bassedas asumió en Vélez a mitad de noviembre del año pasado. Foto: Segundo enfoque.

Si se viviera en una sociedad en la que el enfoque fuera otro, en la que máquinas no controlan cada movimiento y en la que los números no fueran tan pesados como la reputación de sus creadores, las estadísticas serían tan sólo un aval del empeño de los futbolistas y cuerpos técnicos. Hoy, la realidad es otra. Sin embargo, la era Bassedas comenzó hace seis fechas y ya dejó cifras que valen la pena ser resaltadas.

Vélez marcha sexto en la Zona 1 con nueve puntos de 18 posibles. Tan solo disputó dos cotejos en su casa, aunque los aprovechó bien: ganó en ambas ocasiones, 2 a 1 ante Olimpo y Gimnasia. La única victoria de visitante fue por 3 a 0 contra Argentinos Juniors, noche recordada por la jugada individual de Hernán Toledo, en la que eludió a tres defensores para marcar el tanto de la goleada final.

El Fortín acumula tres partidos perdidos, todos, fuera de su estadio. 1 a 0 frente a Sarmiento de Junín y Arsenal, y el 3 a 2 contra San Lorenzo con el polémico arbitraje de Federico Beligoy.

El conjunto de Bassedas anotó un total de nueve goles a favor. Cinco de ellos se lograron en la etapa inicial, pero más llamativamente, cuatro mientras transcurrían los primeros 15 minutos. Las estadísticas señalan que debieron reponer juego en la mitad de la cancha en siete oportunidades, en el lapso que va desde el primer cuarto de hora hasta el minuto 90. Sólo un tanto fue convalidado durante los últimos segundos del encuentro, y para alegría del hincha velezano, fue el de tiro libre de Santiago Stelcaldo, que además permitió vencer al Lobo.

El entrenador velezano siempre exige a sus dirigidos que salgan jugando con la pelota desde la defensa para así mantener la posesión. Los números lo demuestran: de nueve goles, ocho fueron de jugada y uno de balón parado (el mencionado hecho por Stelcaldo).

Además de la tenencia, también pide a sus volantes que lleguen a posiciones en las que generen peligro en el área rival. Aquella petición fue cumpliéndose paulatinamente en las últimas fechas, ya que tanto Stelcaldo, Toledo, Blas Cáceres y Fabricio Alvarenga consiguieron el grito sagrado, acompañados de los tres del goleador Mariano Pavone y dos restantes, repartidos entre el defensor Cristian Nasuti y el delantero Maximiliano Romero.

La V azulada marca 1,5 goles y recibe 1,2 por partido, mientras que el promedio de los equipos restantes de su zona es 1,57 y 1,45 respectivamente. Es decir que golea igual que sus rivales pero concede un poco menos.