Volvió De Felippe, ¿vuelve el enganche?

El flamante técnico de Vélez, club al que conoce por haber sido ayudante de campo en el 2000, se inclina por el buen juego y el ataque. En muchas oportunidades utilizó a un mediapunta, y en otras, a una dupla delantera para lograr tal filosofía. En Liniers, ambas formaciones son viejas conocidas.

Volvió De Felippe, ¿vuelve el enganche?
Acostumbrado a pelearla desde abajo, De Felippe intentará resurgir a Vélez. Foto: Diario Popular.

"Conmigo, el jugador tiene permiso para jugar. Ese concepto no se negocia y es el punto de partida". Omar De Felippe suele definir así su ideología de juego, aunque habría que agregar otros valores muy importantes para él, como la disciplina y el compañerismo.

Pero para llegar a ser el entrenador reconocido que es hoy, debió dar sus pasos iniciales como ayudante de campo de Julio César Falcioni. Su primer equipo fue, justamente, Vélez, en la temporada 1999/00, en la cual finalizó quinto en la tabla general que además le permitió acceder a la próxima Copa Libertadores 2001 y la Mercosur 2000.

Desde sus comienzos, De Felippe formaba con un enganche, siendo Rolle en Olimpo y Caneo en Quilmes.

A principios de 2009, De Felippe comenzó su carrera como técnico de Olimpo. Encontró a un plantel sin grandes figuras, pero se las arregló para formar un tridente formidable entre Rolle-Concistre-Delorte. Juntos marcaron 36 de los 50 goles que permitieron el ascenso del club de Bahía Blanca. Precisamente Rolle, que fue la gran estrella, se posicionaba como enganche o arrancaba las jugadas por derecha para finalizar por el centro. Asimismo, fue el único hombre en disputar los 38 encuentros, lo que connotó la importancia de este puesto.

En el 2012, El ex ayudante de Falcioni se trasladó a Quilmes reemplazando a Ricardo Caruso Lombardi, que había dejado al equipo en la tercera posición, igualando a River. En su partido debut, por la fecha 28, goleó de visitante 4-0 a Atlético Tucumán. Los buenos resultados persistieron y colocaron al Cervecero en segunda posición, lo que significó el ascenso a Primera.

A pesar de no contar con goleadores descomunales, De Felippe presentaba a un mediapunta, como Miguel Caneo, y dos centrodelanteros que se complementaban muy bien, como Martín Cauteruccio (goleador con 13) y Pablo Vázquez.

En su palmarés cuenta con tres ascensos: Olimpo, Quilmes e Independiente. Los dos últimos los logró reemplazando al técnico de turno ya empezado el torneo.

Un año después, se atrevió a tomar las riendas de un Independiente descendido que no había ganado en las primeras cuatro fechas (provocando la renuncia de Miguel Brindisi) y que venía de una gran crisis institucional. Sin embargo, a través del torneo consiguió cierta regularidad en los resultados, los suficientes, para llegar al desempate por el ascenso y vencer a Huracán para volver a la máxima categoría del fútbol argentino.

A pesar de el que juego del Rojo no era tan vistoso, algunas cosas eran constantes bajo la orden de su técnico, una de ellas era tratar de jugar por abajo y de ser lo más agresivo posible. Una vez más, el enganche fue factor clave en la campaña, en este caso, Daniel Montenegro, que a su vez fue el goleador del equipo con 10 tantos. A diferencia de sus anteriores experiencias, De Felippe optó por arrancar los partidos con un solo punta cuyas características sean propias de un delantero de área potente, como Facundo Parra y Sebastián Penco

Probablemente sea Emelec el único equipo con el que jugó sin enganche. De todas formas, allí paró a cuatro jugadores instintivamente ofensivos.

Sus éxitos hicieron eco en Ecuador, especialmente al Emelec, que se desligó de Gustavo Quinteros (pasó a ser el DT de la Tri). Llevó al equipo de Guayaquil hasta la final del torneo del 2015, donde venció a la Liga de Quito, consiguiendo de esta forma el tricampeonato. Acá se vio tal vez a uno de los esquemas más ofensivos del argentino, llegando a parar en repetidas oportunidades a cuatro jugadores en tres cuartos de cancha, generalmente eran Fernando Gaibor (haciendo de enganche), Marcos Mondaini, Ángel Mena y Miler Bolaños, siendo éste último el goleador del campeonato con 25.

Sin dudas, De Felippe se reclina a un fútbol centrado en el ataque, y si tiene la posibilidad, con un enganche. De aplicar la misma filosofía en el club de Liniers, tanto Jorge Correa como Diego Zabala y hasta el mismo Héctor Canteros podrían ocupar esta posición, tal y como sucedió con los dos primeros hombres en el torneo pasado, bajo las órdenes de Christian Bassedas.

De apostar a dos delanteros, como en Quilmes y Emelec, los apuntados son Maximiliano Romero y Mariano Pavone, quienes vienen haciendo dupla en este torneo. Atrás quedaría Hernán Barcos hasta que esté a punto físicamente.