El podio: Zabala, el salvador

Como sucedió en el torneo pasado ante Rosario Central, el uruguayo se vistió de héroe y le volvió a dar tres puntos a Vélez. Barcos, que también convirtió, ocupa el segundo puesto y Caire, de increíble despliegue, el tercero. Mención especial para Assmann que salvó el 2-2.

El podio: Zabala, el salvador
A 10 minutos del final, Zabala (foto) le dio la victoria al Fortín. Foto: Espectador.com

1) Diego Zabala

Al uruguayo sólo le resta vestir una capa para pertenecer a un cómic sobre héroes. Fue el encargado de marcar los últimos dos goles para la remontada de Vélez ante Rosario Central en el pasado torneo. Hoy, casi como un calco, convirtió el segundo contra Colón para dar vuelta un resultado que hubiera perjudicado aún más la situación del club de Liniers.

2) Hernán Barcos

Peleó todas las que pudo, generalmente, con un marcaje doble. De esas disputas, siempre sacó algo positivo para el equipo, como bajar un pelotazo o hasta crear una jugada personal con remate incluído. Tal vez su faceta más floja fue habilitar a sus compañeros entrelíneas, pero sus movimientos y sus desprendimientos fueron claves para dar dinámica al ataque. De hecho, en una de sus diagonales consiguió desmarcarse y anticipar en el primer palo para conseguir el transitorio empate.

3) Maximiliano Caire

Corrió absolutamente todas. Desde el minuto 0 al 90. Cada vez que el plano de las cámaras enfocaban el costado derecho, él estaba. Sin importar si era una jugada de ataque o defensa. Estuvo siempre concentrado e intentó asociarse con el volante de turno, primero Zabala y luego Fabricio Alvarenga. Precisamente, tras una buena pared con la Bomba, envió el centro bajo para el gol de Barcos. Asimismo, muy pocas veces fue desbordado y en ataque, como se mencionó, fue una pieza clave, ya que su banda fue la más utilizada por el local.

Bonus: Fabián Assmann

En la primera parte, apenas tocó la pelota para hacer algún saque de arco. Pero en el cierre del mismo, recibió un zapatazo de media distancia que finalizó en el ángulo y del que poco pudo haber hecho. Teniendo en cuenta todo esto, hay que destacar su fuerte mentalidad, porque cualquier arquero se iría al descanso con la cabeza gacha y con la moral baja para el resto de cotejo. Pero demostró su categoría y valentía para seguir atajando de la misma forma. Su concentración fue tal, que en una de las últimas jugadas, tapó un gran mano a mano que podría haber sido el 2-2 final.