Se les escapó al final

La Reserva de Vélez cayó 3-2 contra la de Colón, el sábado a la mañana. El gol de la victoria para los 'sabaleros' fue a los 93 minutos del encuentro, en un segundo tiempo dominado por los de Liniers.

Se les escapó al final
Los 11 de Vélez que saltaron al campo de juego. | Foto: Prensa Vélez

El partido vivido entre la Reserva de Vélez y Colón fue no apto para cardiacos, ya que hasta el último minuto nunca se podía saber quién se quedaría con la victoria.

El primer grito llegó a los tres minutos de iniciado el cotejo, cuando Nicolás Leguizamón logró cazar un rebote en el área y colocó el balón en el fondo de la red custodiada por Gonzalo Yordan. De esta forma, el Sabalero se ponía arriba 1-0. Vélez se lanzó a buscar la igualdad, pero la poca precisión a la hora de los pases dificultó esa misión a corto plazo.

Ya en el segundo tiempo, el juego del equipo de Liniers cambió: sus pases ahora eran más precisos y estaban decididos a buscar el empate. A los nueve minutos de iniciado el complemento, la árbitro Estela Álvarez cobró penal producto de una mano en el área. Federico Vázquez fue quien cambio la pena máxima por gol, al abrir el pie apuntando al ángulo izquierdo.

Un error en la defensa de Vélez se pagó caro, cuando el peruano Diego Rengifo robó la pelota, dejó en el camino a Yordan y puso nuevamente en ventaja a Colón. A los 15 minutos del segundo tiempo, un buen tiro libre ejecutado por Iván Bella fue desviado con el pie derecho de Federico Vázquez. La pelota, con una nueva trayectoria y velocidad, entró al arco defendido por Joaquin Hass decretando nuevamente el empate gracias al segundo tanto del 9 velezano.

A partir de allí, el dominio de Vélez se hizo sentir: tenía mayor control del balón y llegaba más veces al área rival. Pero a los 93, la lluvia que había azotado esa mañana de sábado, se largó con todo.

A esa altura del partido, la defensa de Vélez volvió a cometer un error que dejó solo a Tomas Chancalay, quien definió al segundo palo y desató la euforia de los santafecinos. Tres puntos que duelen mucho, ya que en el segundo tiempo los fortineros fueron una máquina de buen fútbol y terminaron quedándose con las manos vacías.