Salvavidas de la derrota ante Talleres

El Fortín volvió a perder y cada vez se hace más complicado encontrar el rumbo. Además, el rendimiento individual sigue decayendo.

Salvavidas de la derrota ante Talleres
Foto: La Nacion

Vélez volvió a jugar un pésimo partido y volvió a perder en el torneo, frente a Talleres por 2-0. El equipo careció de juego y de actitud, y se sumergió en una crisis, muy difícil de salir.

1) Fausto Grillo

El defensor, fue el único que dio la cara apenas termino el partido, demostró que siente la camiseta y hasta se fue llorando de la cancha.

Tan así fue, que además de ser el mejor de su equipo, se fue ovacionado por los hinchas del Fortín, que corearon su nombre por la entrega que puso el joven jugador durante los noventa minutos.

2) Jorge Correa

El volante, volvió al equipo luego de varias fechas fuera de la lista de concentrados. Su partido no fue el mejor, pero se destaca las actitudes que tuvo por momentos. Especialmente en el primer tiempo donde se lo noto rápido y con muchas ganas. La habilidad se hizo notar para gambetear a los jugadores del conjunto cordobés y hasta se animó a rematar varias veces al arco.

Su segundo tiempo no fue bueno y su luz se fue apagando, hasta que a los 62' se retiró e ingresó en su lugar Fabricio Alvarenga.

3) Vacante

Así es, nadie estuvo a la altura de lo que la camiseta de Vélez demanda. Muchos jugadores tuvieron partidos malos, sin contar a los cuatro referentes, que otra vez son focos del mal momento.

Fabián Cubero y Cristian Nasuti volvieron a tener un partido malo en defensa, lentos y siempre siendo superados por los rápidos delanteros de Talleres. Por el otro lado, Leandro Somoza, no tuvo un buen partido y regaló muchas pelotas en el centro del campo velezano.

Lo peor se lo llevó Tito Canteros, que erró casi todo lo que tuvo en sus pies, tan así fue que erro la pelota que termino en el primer tanto del conjunto cordobés. El público enfureció con el jugador que pertenece al Flamengo, por qué además de jugar muy mal, camino por la cancha, como si el partido no lo afectara. Al final, se fue reemplazado en el segundo tiempo, con una lluvia de silbidos e insultos.