Tarde para el olvido

Vélez Sarsfield cayó ante Talleres por 2-0 en el José Amalfitani y sumó su segunda derrota consecutiva. Duro panorama para el equipo comandado por Omar De Felippe.

Tarde para el olvido
Imagen del final del encuentro | Foto: Vélez Sarsfield

Situación complicada para el equipo de Liniers. Luego de caer por la mínima en el Florencio Sola ante Banfield, en la tarde del sábado, Vélez Sarsfield consiguió su segunda derrota consecutiva. Ésta vez, fue 2-0 ante el recién ascendido Talleres de Córdoba.

El comienzo del partido fue dinámico, ambos equipos ofreciendo sus primeras armas. El equipo cordobés llegaba con facilidad al arco de Fabián Assmann debido a algunas imprecisiones en la defensa velezana.  Por el lado del Fortín, Jorge Correa quien volvía a aparecer en una cancha tras un largo tiempo, era de los más participativos en el local, proponiendo agilidad y rapidez al momento de atacar.

Con el paso del tiempo, el equipo de Omar De Felippe se animaba con algún remate de media distancia de Fausto Grillo y algún que otro tiro de Hernán Barcos, pero las dudas en el retroceso continuaban.

El partido se emparejaba pero por las imperfecciones en los dos equipos en cuanto a las llegadas al arco rival y la finalización en la jugada final. Sin embargo, la T fue quien tuvo más atrevimiento y a falta de minutos para el final del primer tiempo, Menéndez anotaba el primer gol del partido.

El mal retroceso del Fortín se vio concretamente en la jugada del gol, con la pérdida de la pelota de Héctor Canteros en la mitad de la cancha. El error principal en los primeros cuarenta y cinco minutos fue exactamente ese. El retroceso.

En la segunda parte, el inicio se observó a un Fortín en busca del empate. Tal fue así, que Gonzalo Díaz estrelló su remate en el travesaño en el comienzo del segundo tiempo. Se produjeron más llegadas, un equipo más ofensivo que se enfrentaba ante un Talleres más pausado. A pesar de todo, la táctica plasmada en el arranque del complemento no duró mucho ya que los errores vistos en la primera parte se volvieron a repetir.

Teniendo en cuenta el resultado negativo, Omar De Felippe realizó cambios más ofensivos. Uno de los más claros es el ingreso de Maximiliano Romero por Diego Zabala. El entrenador velezano ponía toda la carne en el asador y el final solo dependía del rendimiento de Vélez ya que Talleres comenzaba a replegarse en sus líneas. Finalmente, nada de eso dio resultado. Centros desvíados, remates defectuosos y un equipo que poco pudo hacer. Agregado a esto, Victorio Ramis sentenció el partido faltando pocos minutos, en una de esas jugadas dispuestas al contraataque.