Ferro: la casa de los Crivelli

Los hermanos Crivelli nos abrieron las puertas de su casa para brindarnos esta riquísima nota, en exclusiva para Vavel.com y nos contaron desde sus inicios, lo que significa Ferro en sus vidas,  sus objetivos personales y su relación en el deporte.

Ferro: la casa de los Crivelli
Victoria y Manuel con los colores de su vida (Foto: Lucas García)

Victoria y Manuel. Dos hermanos. Primero la mayor y luego el menor. Primero la dama, ella, la Maga, la central de La Garra, la capitana de Ferro, la máxima referente del conjunto verdolaga, la nacida un 30 de septiembre de 1990 y multi campeona con el equipo de Caballito, quién desde su amabilidad nos contó como arrancó a jugar, porque lo hizo, sus objetivos, la Selección y su relación con su hermano menor.

Él, el menor de los Crivelli, también central de Ferro, pero de la rama masculina. Cálido y atento, artífice de juntarse con la hermana y realizar esta entrevista para todo Caballito, por el amor a su club, y a todo el mundo handbolero. Con él hablamos el miércoles por la noche y dijo "el viernes se podría hacer ya que mi hermana no entrena con la Selección en el Cenard", y así coordinábamos una nota en el patio de su casa.

A las 19 era el horario de encuentro, a las 18:58 le mandamos un mensaje diciendo: “Estoy a 4 cuadras Manu”, a lo que respondió “Yo estoy a una, voy caminando”. Vale recordar que Manu va caminando a entrenar ¿Por qué? Vive a cuatro cuadras de su lugar en el mundo. Sí, a cuatro. Llegamos a la entrada del predio de Ferro, sobre la Av. Avellaneda, allí esperaba sentado en un banco, como una persona más, con su remera que decía TVZ y su bolso listo para entrenar. “Allá atrás nos está esperando mi hermana”, decía mientras caminábamos y pasamos por el Etchart, y atrás de las parrillas, estaba sentada Victoria, esperándonos. Y enseguida fuimos para unas de la canchitas para arrancar esta riquísima entrevista.

-¿Cómo arrancaron a jugar? ¿Por qué eligieron Handball?

Victoria -Yo arranqué a los 7 años. Había probado varios deportes acá en Ferro y arranqué a los 7 en la escuelita deportiva. Mi papa había hecho handball pero no se si en realidad fue eso o por probar deportes y terminar ahí. En verano empecé a entrenar con el equipo de minis y le di para adelante. Nos metimos bastante, yo me hice un grupo grande de amigas, los padres se hicieron amigos de mis viejos y les gustó bastante el ambiente y bueno, me insistieron para que pruebe.

Manuel -En mi caso fue un poco porque ella empezó a jugar y mi viejo conocía a los entrenadores y sabía que eran buena gente. Los dos hacíamos la colonia en el club y yo empecé lo que era la captación, y después nos quedábamos a entrenar. La verdad que al principio no me gustaba pero de a poco me fui metiendo y me empezó a gustar.

-¿Por qué Ferro?

M -Creo que por cercanía. Mi papa fue socio mucho tiempo y vivían en las torres de enfrente.

V -Y apenas nacimos los dos, nuestro abuelo nos hizo socios. Tenía tres meses y ya era socia de Ferro y él lo mismo. Mi papa y mi tía vinieron a la colonia de chiquitos y no vivían tan cerca, pero ya venían también. Con nosotros creo que la cercanía ayudó pero también es algo que viene de toda la familia.

-¿Cómo se siente que al nombrar Ferro se los nombre a ustedes?¿Es una presión o un alago?

M -La verdad es un alago. No me pongo a pensar en esas cosas, si se dice o se siente eso bienvenido sea pero nosotros nos sentimos dos pibes más que juegan acá y es un alago.

V –Está bueno si se toma a nuestros nombres como referentes. Está bueno levar la bandera del club porque para nosotros representa un montón de cosas, el handball en Ferro y el club en sí. Ser referente es pregonar un montón de valores que acá se tienen en cuenta, que tienen que ver con la amistad, con el esfuerzo y el compromiso en el deporte. En ese sentido está bueno, no es que lo tenés consciente pero si vos lo decís y te nombran como referente es un orgullo.

-¿Alguna vez pensaron en alejarse de ferro, ya sea acá o en el exterior?

V-Y seguramente se tiene en cuenta esa posibilidad si es yéndose a jugar a otro país. Me parece que los dos coincidimos en eso, que si es handball en Argentina es si o si en Ferro. Y sería casi imposible ponerse otra camiseta. No, no hay forma, no se puede ni pensar por lo menos para mí y seguro que para Manu tampoco.

M-Sin duda, como dice ella la única forma de no ponerse la camiseta de Ferro es jugando en el exterior. Nacimos acá y aprendimos un poco a vivir acá. Lo que se vive acá, lo que se respira, es diferente a otros lados. Los sentimos nosotros porque estamos, sentimos Ferro, y Ferro es nuestra casa. En Argentina en otro lado no jugaría.

-A vos (Victoria) te llego la chance de jugar en el exterior. Si hoy por hoy te llega una propuesta del exterior ¿Te irías?

V -Nunca lo quiero ver como que se cerraron las puertas. Siempre por uno de los motivos por los que dije que no y me costaba irme era esto. Alejarme del club, de mis amigos, de mi familia. Hoy en día, yo vivo con mi novio, la decisión no es solo mía, sería algo compartido pero pienso que mientras me dé la posibilidad puede estar y tendría que tomar la decisión. Creo que el haber vivido tantas cosas en Ferro y con algunos logros importantes, eso dice que en Ferro cumplí. Pero siempre me pasaba que quería llegar a jugar en liga con Ferro o quería jugar el primer nacional adulto, y creo que ahora que todo eso ya se vivió y si bien siempre tenés hambre de más, se podría pensar en vivir una experiencia afuera.

-Manu, ¿Pensás jugar en el exterior?

M -Si, lo tomaría como una experiencia. Me gustaría probar ser profesional del handball. No se si armar una carrera, mas allá que es complicado por varios motivos. Tambien está el tema que ella decía de vivir cosas acá en Ferro, que a mi todavía no me toco vivir. Hace tres años que estoy jugando en LHC y siempre pasamos las malas, y me gustaría tener un logro acá. Y también ahora se suma el gimnasio y queremos vivir esa experiencia de por primera vez en nuestras vidas ser local en Ferro. Si llegara a haber una posibilidad no se si sería ahora.

-Mencionaron el gimnasio nuevo, jugaron en el playón y ahora les toca ver esta evolución ¿Qué significa para ustedes?

M -Es muy importante para nosotros, porque jugamos toda la vida en un playón que es nuestra casa y le tenemos un amor increíble pero las condiciones eran complicadas y creo que también no pasa solo por el gimnasio que directamente nos afecta a nosotros, el club está creciendo  y es algo hermoso porque nosotros vivimos el handball en las malas, por decirlo de alguna manera, con la cancha y demás, a nivel institucional también fue jodido, y ver que ahora está renaciendo es importante.

 V- El gimnasio es el sueño de poder jugar en casa, a nosotros nos toco vivir instancias bastantes importantes, finales o torneos nacionales, Súper 4, y nada mas de pensar en alguna de esas cosas en Caballito con nuestra gente alentando es importante y te ilusiona un montón. Y como dice Manu, que el club salió de la peor y ahora ver que siempre hay gente haciendo deporte, recién vi pasar al presidente por acá, y eso te ilusiona a pensar que hay Ferro para rato.

-¿Cómo ven a los demás clubes para una mejoría en el handball?

V - Me parece que estos últimos años están pasando cosas copadas a nivel estructural, como Lomas que renovó su estadio. Yo tuve la posibilidad de ir a Mendoza a hacer una concentración, y en Cuyo hicieron una cancha espectacular de parquet, VILO agranda sus tribunas con ayuda de la Municipalidad, me parece que de donde sea que salga la ayuda, sea el capital del propio club o de la municipalidad esta bueno, aporta y mejora las condiciones. No es lo mismo entrenar toda la semana en este piso (cemento) que entrenar en cancha de Lomas, Ballester o Quilmes. Las pelotas duran más, las zapatillas también; mas fácil entrenar un cambio de dirección, una caída. Todo suma y hace crecer al deporte. Ni hablar de las canchas que funcionan como escenario para las transmisiones que tienen que estar buenas, llaman la atención. Nose qué tantas posibilidades tienen los clubes. Sé que también Villa Modelo hizo una cancha nueva. Cideco que es un club a pulmón y ya tienen un estadio techado y están construyendo el segundo con acciones que las chicas hacen para juntar plata. Me parece que el handball quiere crecer, que los jugadores quieren profesionalizar este deporte amateur, que siempre va a ser amateur, pero la idea de crecer está, y se llevan bastantes acciones para lograr eso.

-¿Cuáles serían sus objetivos personales?

M - Mi meta es seguir laburando y mejorando, y tratar siempre de optimizar mi entrenamiento para poder aportar al equipo lo que necesite. Personal no tengo más que ese, solo entrenar y tratar de mejorar cada vez más.

V - Yo pienso que mi objetivo es seguir. Siempre quedan cosas por hacer, por mejorar. Quiero, ahora que jugamos el Super 4 con las chicas de Ferro,  que lo ganemos ya que es el torneo que nos queda. Y después obviamente mi objetivo en lo que queda en la primera mitad de año es estar al 100% físicamente y en todo sentido para estar en los JJOO. Y después de eso  todo lo que venga, la realidad es que tenés objetivos grandes como los JJOO pero se renuevan todo el tiempo, de hecho cada fin de semana el objetivo es ganar el partido pero después vendrán más cosas, ahora estoy enfocada en eso.

-¿Cómo ves la preparación de La Garra para los JJOO? ¿Cómo ves el proceso de evolución ahora que varias jugadoras fueron a jugar al exterior?

V- Me parece que esto que está pasando en la selección femenina ahora es algo que tendría que haber pasado hace tiempo y tiene mucho que ver con la idea del cuerpo técnico. En la Selección femenina paso muchas veces que si te ibas a jugar afuera salías del mapa, es decir que casi que te dejaban de tener en cuenta. Hubo grandes jugadoras que por irse a jugar afuera perdieron su lugar en la selección, cuando en realidad era lo que había que ser. Me parece lo que están haciendo las chicas es dar ese paso. Yo a Elke (Karsten) la veo jugando en cualquier equipo del mundo y me parece que lo que hizo fue dar el paso con lo que implica separarse de su familia para que a partir de ahora se le abran los caminos que se pueda y todo eso a nosotros nos va a venir bárbaro porque ellas allá tienen otro nivel de competencia, no se a nivel de entrenamiento porque nosotras en la Selección entrenamos un montón, pero me parece que es otra cosa obviamente. Así que creo que eso va a ayudar un montón de cara los Juegos, acá se está entrenando bien, estamos haciendo una pretemporada fuerte, y obviamente estamos todas a full porque queremos estar, la lista es corta, y es el sueño de todas, nadie se lo quiere perder.

-Manu, ¿te ves en un futuro en Los Gladiadores? ¿Lo tenés como un sueño, como un objetivo?

M -La verdad no es lo que lo veo ni se me pasa por la cabeza. Creo que los jugadores que están entrenando en la selección, sacando los de afuera que están en nivel altísimo, los que están acá ya mismo entrenando en la selección están un escalón encima de nosotros, de la media de la LHC. El sueño de ponerte la camiseta de la selección lo tenés siempre, pero no es algo que se me pase por la cabeza ni mucho menos. Los jugadores de la selección son excelentes y está bien que estén entrenando ahí. Están dando muchísimo por la selección y tienen que seguir así.

-¿Qué entrenador los marcó?

M - Yo tuve dos entrenadores desde infantiles hasta juveniles, que son Mario Besasso y Martin Dubo que me marcaron en lo deportivo, en la formación porque creo que te vas terminando de formar a medida que sos más grande y tenés competición. Creo que ellos me marcaron en la forma deportiva y en la vida, muchísimos valores que son los que ella decía de Ferro. Son dos entrenadores que me junto a tomar una cerveza o comer un asado y tenemos una excelente relación.

V – En realidad yo te voy a nombrar a una de las mismas personas que nombro él, Mario Besasso. Fue la persona con la que yo empecé a jugar, después no me dirigió durante las categoría pero con él y a lo largo de todos los años si bien no era mi entrenador, siempre fue un tipo que transmitió lo que era Ferro, lo que era jugar en Ferro. La realidad es que después llegó Gustavo (Sciglitano) que era alguien que no es Ferro en principio, pero fue con la persona con la que llegaron todos los logros y me parece también importante nombrarlo porque me marcó junto al equipo, fue un tiempo nuevo desde su llegada.

-¿Se critican entre ustedes?

M- No, capaz no criticar. Pero si decir “lanzá mas de afuera”, detalles de partidos. Si hablamos en general de handball, de la Selección, tanto masculina como femenina pero de nosotros no somos de hablar mucho.

V – No. Yo a lo miro bastante jugar los sábados que por lo general juegan después de nosotras, siempre me gusta ver los partidos y soy muy observadora de lo que hace. Y a veces se lo digo y a veces no, pero siempre estoy muy atenta de lo que hace, como lo hace, me gusta verlo jugar. Pero más que nada como dice el, hablamos de handball en general, cuando se transmiten los partidos por Deportv, lo vemos, lo charlamos.

-¿Una virtud y un defecto del otro?

M –¿Virtud de ella? Creo que es una jugadora muy pensante y tanto en Ferro como en la Selección es el cerebro del equipo. Quizás, por ejemplo, su competidora directa en el puesto que es Elke, en mi visión, que va a ser la mejor jugadora del handball argentino pero no es central, es un poco más definidora, y ella lo que tiene es justamente que arma un juego que para mi cuando no está en cancha se nota. Y un defecto, es lo que decía antes, que a veces no se anima o no ve un lanzamiento que capaz uno de afuera le dice “tirá tirá, la tenés ahí”.

V – Lo bueno que tiene para mi, además de que es un gran jugador, es la entrega. No quiero decir la entrega porque sino no hablo solo del handball. Pero para mí tiene algo importantísimo que es tan importante en el ataque como en la defensa, y eso te hace ser imprescindible para el equipo, su entrega es lo que a todos nos deja con la piel de gallina. Lo ves jugar y siempre que este adentro de la cancha va a estar al 100%, y eso es difícil de lograr. Y un defecto, el único que puedo decir es que en su afán de hacer y hacer todo el tiempo, ahí quizás llegan los errores, pero es con las ganas siempre de estar haciendo y estar dando todo.

La entrevista llegó a su fin, sus camisetas verdes se hacías ver, históricas casacas, ella con la 10 como siempre y él con la 7. Una charla en su casa, porque para ellos es eso, su hogar. Para los Crivelli su lugar en el mundo es Caballito, mejor dicho: Ferro Carril Oeste.