La Flor de Caballito

Florencia Ponce de León charló con Vavel.com en exclusiva sobre su trayectoria, desde como arrancó a jugar hasta su presente en Ferro y la Selección, justamente habló de La Garra, y de su sueño en los Juego Olímpicos de Río.

La Flor de Caballito
Florencia dando la entrevista (Foto: Lucas García)

La jugadora de Ferro, Florencia Ponce de León, nos recibió en el mítico CENARD, luego de su entrenamiento con la Selección Argentina que se encuentra en plena preparación para el gran objetivo del año que es Río 2016. Al salir del entrenamiento nos encontramos y realizamos la entrevista en la cual nos contó de sus inicios en el handball, el significado del club de Caballito, su pensamiento y evolución de La Garra, sus objetivos y se auto definición como jugadora de handball.

-¿Cómo arrancaste a jugar handball?

-Yo arranque en el colegio Guadalupe. Jugaba ahí intercolegial, tenía una profesora, Pato Malik (que ahora es jefa de árbitros). Tenía bastante llegada al handball y cuando era menor me mando a Ferro y paralelamente a la preselección argentina de menores, así que básicamente empecé antes en la selección que en el club. Todavía no me había federado porque no quería dejar de jugar en el colegio, así que empecé a entrenar en la preselección y entrenaba en el club sin federarme. Me federe en cadetas y ahí arranque en Ferro.

-¿Qué significa Ferro en tu vida?

-Ferro es lo que me dio todo, todas las puertas que se me abrieron fueron gracias al club. Ferro es familia. Siempre que necesitas algo hay alguien de Ferro para ayudarte. Ferro es como mi casa, mi segunda casa. Siempre que nos dan libre en la selección y podemos ir al club me pongo re contenta, y más ahora que empezamos a jugar ahí de local es un sueño.

-¿Qué significa el nuevo gimnasio?

-Se me pone la piel de gallina. Realmente nunca pensamos que iba a ser en un futuro cercano. Yo me imaginaba retirándome ahí porque siempre pensé que iban a ser muchos años y la verdad que ya esté a punto de cumplirse es algo que todavía no puedo creer hasta que lo viva. Lo veo todavía y no creo que sea nuestro, y es más lindo de lo que pensé. Para mí y para todos esta buenísimo, es un sueño compartido, y todos hicimos mucho para que se pueda lograr. Es una alegría que no se puede comparar con nada.

-¿Qué entrenador recordas que te marcó?

-Yo creo que te queda un poco de todos los entrenadores. Si tengo que elegir a alguno nose si decirte este o este, porque te llevas siempre un poco de todo. Te puedo hablar de Rodrigo Savino (actual entrenador de Lanús) que lo tuve como entrenador de la selección junior dos años y fue una persona que me marco tanto en lo personal como en lo deportivo, él fomentaba mucho el juego en equipo y eso a nosotros nos hizo un cambio en la cabeza. Imaginate que cuando estás en la Selección, cuando sos inferior, siempre venís como la “mejorcita” de tu club y es difícil después venir acá, encajar y formar un equipo, y él nos fomento eso y estuvo buenísimo. Después en lo handbolístico también. Y Gustavo Sciglitano hace 6 años que lo tengo, lo tengo acá, en Ferro, lo veo que a mi familia (risas) así que sino me quedan cosas de él nose. Pero también me enseño mucho de juego y como persona no tengo nada para decir de y puedo hablar de él como una persona que me marcó.

-Yendo a lo personal ¿Pensaste alguna vez en alejarte de Ferro? Para el exterior o para otro club en Argentina

-Si me decís en el país, ni loca. Si tuviera que jugar con otra camiseta que no sea la de Ferro no juego, dejo el handball en el país. Si me decís para jugar afuera y, estuve entrenando una pretemporada en Dinamarca, me volví porque era más chica, eran cosas distintas, yo estaba sola y no estaba muy acostumbrada, pero no lo veo como algo imposible irme a jugar ahora, lo que pasa es que ahora estábamos con el proyecto de los Juegos Olímpicos de Río y estábamos entrenando doble turno, y la verdad preferí quedarme acá, con mi vida también tengo un trabajo, y eso me ataba. La verdad que me gusta estar acá, me gusta el club, me gusta la familia, mis amigos y eso me traba. Me encantaría ir afuera, no está cerrada la puerta, pero me cuesta un poco más irme. Yo estuve en Dinamarca, las chicas son muy copadas, muy compañeras, pero llegaba el fin de semana y era tipo “Bueno ¿ahora qué hago?”. Es bueno como aprendizaje, como crecer, pero también hay que acostumbrarse y no es fácil, más si lo hace sola.

-¿Cómo ves a La Garra en los Juegos Olímpicos?

-Para nosotras es un sueño. Nose si hay muchas palabras como para describir handbolísticamente lo que puede llegar a ser. Le pusimos tanto, hasta lo que no teníamos para llegar, y ahora que se cumplió el objetivo después de Toronto decimos “Ahora que lo logramos ¿Qué hacemos?”, son cosas que hablamos, cosas que nos preguntamos, y hablamos hasta con la psicóloga. Nose que tanto objetivo deportivo puede haber, es más voy a jugar un Juego Olímpico, obvio que voy a dejar la vida, obviamente tenemos un plan de juego que tenemos que respetar pero más que anda disfrutar. También la lista se achica, es más difícil entrar, pero hay que dejar la vida por eso. Es el sueño de todas, es el sueño de cualquier deportista. Y una vez que lo logramos es bueno ahora a dejar la vida para poder ir.

-¿Cómo ves el proceso de evolución de la Selección?

-Yo veo que La Garra al menos empezó a construir una identidad de juego que antes no teníamos, creo que todas entendimos que estamos jugando a los mismo. Te repito, antes jugábamos más a individualidades, a que cada una tenía su virtud y aportas de ese lado. Ahora entendimos que hay un plan de juego y que cada una tiene su rol pero dentro del mismo plan, entonces ahí se nota la diferencia. Yo creo que Raqui (Eduardo Peruchena) aportó de ese lado y nosotras lo entendimos con el tiempo, obviamente que es un proceso y también sumale el plus de Río que siempre fue una motivación y entrenamos mucho para eso. Hay que sumar las becas y que las condiciones mejoraron, y eso mejoro a nivel de juego.

-¿Qué sueño tenes con la Selección dejando de lado Río?

-Mi sueño principal es Río. Más allá de eso, es llegar a mi techo. Yo siento que hoy en dia tengo mucho por delante, mucho por mejorar, por explotar, y para crecer como jugadora dentro y uera de la cancha. Creo que mi sueño es ese, llegar a mi punto máximo. Uno siempre tiene por mejorar, pero yo siento que todavía estoy lejos de eso, y cuando más me acerque más satisfecha me voy a sentir.

-Volviendo a Ferro ¿Qué esperas para el Súper 4 y el semestre?

El Súper 4 es ganarlo, obvio. Es lo que nos queda pendiente. Nos gustaría ganarlo. Lo venimos hablando como que es lo que nos queda pendiente. A principio de año es más difícil pero estamos en igualdad de condiciones todos los equipos y por ese lado no vamos a tener mucha diferencia. Pero tenemos que seguir jugando como veníamos, hay un par de chicas que estaban lesionadas y ahora vuelven, y esta buena para que se sumen y se vayan amoldando al juego. Y para el resto del año, el objetivo es seguir manteniendo el hambre de gloria porque haber metido 4 de 4 es como que decís “Bueno ¿Este año que te propones?”, y es seguir creciendo, seguir nutriendo al equipo, darle más rotación. Creo que eso es el objetivo de todas.

-¿Cómo te definís como jugadora?

-Como virtud capaz me defino como que voy para adelante. Capaz no soy muy talentosa, soy más del lanzamiento externo, de la fuerza, pero no paro. Entreno, entreno y entreno, y para mí esa es mi virtud, entrenar. Y creo que eso es lo que siempre me llevo a superarme. Quizás algo que tengo que mejorar, que trabajar, es la paciencia. Soy una jugadora que me cuesta un poco la paciencia, lo vengo trabajando, mismo con la psicóloga del CENARD tengo mis sesiones (risas). Pero bueno, la concentración es algo de la paciencia y también es algo que tengo que pulir. Es todo parte del crecimiento.

-¿Qué te planteas para este año? Tanto en el handball como en lo personal.

-A principio de año me pongo objetivos de que quiero mejorar. Me voy poniendo objetivos a corto plazo. Capaz lo que me planteo para este año es ponerme bien físicamente, llegar optima para Río. Hoy en día no puedo no pensar en eso. Obviamente en Ferro es seguir logrando cosas, el club nunca va a estar en segundo plano. Mi planteo es ese, entrenar duro y superándome a mí misma,

-¿Cómo te definís en tres palabras?

-No me doy por vencida. Son cinco (risas). Pero eso me caracteriza.

Flor Ponce de León no para. Entrena y entrena. Su remera así lo marcaba. Su objetivo es Río, no deja de lado a Ferro, su segunda casa, y entrena cada día para mejorar un poco más. Un ejemplo cada cualquier deportista, ya sea handball, vóley, basquét o lo que sea. Entrenar da sus frutos sino conozcan la historia de esta integrante de La Garra.