El Jogo Bonito llegó a Buenos Aires

El Taubaté Handebol de Brasil derrotó por 40 a 11 al Club Italiano de Chile, por la primera fecha del Grupo A del Panamericano de Clubes.

El Jogo Bonito llegó a Buenos Aires
La defensa, impenetrable. Foto: Brenda Bianchi.

El tricampeón del Panamericano de Clubes, Taubaté, pisó fuerte en su debut: aplastó al Club Italiano con una contundente victoria y pelea por la defensa del título.

Taubaté mostró sus dientes desde que ingresó al campo de juego. A los seis minutos del inicio, el parcial era de 6 a 0. Esto provocó que Claudio Lira Mendiguren, entrenador chileno, pidiera el tiempo muerto.

La clave de la rápida ventaja del conjunto brasilero estuvo, sin dudas, en los contraataques. Las atajadas del capitán chileno, Felipe Barrientos Castillo, nada pudieron hacer para evitar un tanteador de 12 a 1 a favor de los últimos campeones. El letal ataque brasilero era solo uno de los problemas del Club Italiano; cuando tenían la pelota y se acercaban al área rival, se encontraban con la muralla verdeamarela, comandada por el 3 defensivo de la selección brasilera, Vinicius Teixeira. Tras sucesivas penetraciones frustradas, el Club Italiano optó por los lanzamientos externos, de la mano de su lateral izquierdo Simón Aguilera. El tercer obstáculo, que provocó que Aguilera convirtiera tan solo dos goles, estaba en el arco de Taubaté: lo defendía Maik Santos, arquero del seleccionado y una de las figuras del encuentro.

El primer tiempo, colmado de pases largos de Maik a Lucas Candido, finalizó 19 a 5 a favor de los brasileros. La historia parecía sentenciada, pero los chilenos no se achicaron. Sobre el arranque del segundo tiempo, el capitán del Club Italiano cobró protagonismo: atajó tres pelotas seguidas de contraataque y se llevó la ovación de los espectadores. En el marcador estaban lejos, pero no perdían las esperanzas.

El transcurso del segundo tiempo fue un espectáculo aparte: abundaron las roscas, las tendidas, y los más variados lujos con acento portugués. El extremo izquierdo Andre Soares, que sumó siete goles en el partido, incluso lanzó una contrarrosca aérea en un penal, que dejó atónito al público y también a los jugadores.

El partido ya era irremontable. Un resultado final de 40 a 11 demostró una clara supremacía brasilera, que también se pudo ver en las estadísticas: todos los jugadores, con excepción de los arqueros Maik Santos y Luiz Nacimento, convirtieron goles. Esto demuestra que en Taubaté los suplentes pelean la titularidad muy de cerca, y hay un plantel que tiene un objetivo claro; ir en busca del tetracampeonato.