Tristeza nao tem fim

Ballester fue vapuleado por Taubaté en el comienzo del partido y no pudo reponerse. La final del Panamericano será sólo brasilera.

Tristeza nao tem fim
Foto: Fe.Me.Bal.

Ballester se vistió de ilusión para enfrentar a Taubaté en la tarde lluviosa del sábado. El conjunto local sabía que  debía jugar el partido perfecto para poder hacerle frente al equipo que mejor juego mostró a lo largo del torneo. Sin embargo, nada salió como Elio Fernández había planificado. Taubaté no se guardó nada en el comienzo del partido: Candido, Brafante, Vinicius, Toko, Andre Silva y Alemāo salieron a mover como nunca las piernas en defensa.

Los primeros minutos se vivieron a puro vértigo y velocidad. Ballester no supo cambiarle el ritmo al encuentro y lo pagó muy caro. En ninguna de las dos áreas se frenaba la pelota para pensar y, en esa carrera furiosa, el equipo local se encontró perdiendo por 8-3 en unos pocos minutos. No alcanzó el tiempo pedido por el DT para calmar los ánimos. Sin fluidez en el ataque, tal vez consecuencia del desgaste sufrido ante Pinheiros, Ballester recurrió a sus individualidades para encontrar el arco. Así, terminó sufriendo a un Maik intratable, que no se limitó a atajar,  sino que fue el motor de los contraataques letales que comenzaron a esfumar el sueño de llegar a la final. Taubaté llegó a la docena de goles en sólo 15 minutos y comenzó a florearse: Andre Silva convirtió un lindo gol de fly ante una defensa demasiado pasiva. Recién a los 20 minutos del primer tiempo, comenzaron a llegar los misiles de Julián Souto Cueto. En el mismo momento empezaron también las atajadas de Tomás Villaroel, provocando algunos errores del equipo brasilero por primera vez en el partido.

El 18-9 del marcador no resultaba alentador para los argentinos.Aún así, Ballester salió al segundo tiempo decidido a buscar una nueva oportunidad. Con sólo cinco jugadores de campo por la exclusión de Buffa, el Rojo se movió rápidamente por todo el perímetro del área, recuperando la pelota. Sin embargo, ese gran esfuerzo defensivo no se vio reflejado en el arco de enfrente. Los errores en los pases se sumaron a las incontables atajadas de Maik. Por esto, el local nunca pudo inquietar a Taubaté, que terminó llevándose el partido por 28 a 19.

Queda destacar el gran trabajo de los brasileros, que se muestran como un equipo muy sólido, potente y rápido.No hay puntos flojos en Taubaté: el trabajo defensivo es muy bueno, los contraataque son letales y en ataque posicional sobran los recursos para llegar al lanzamiento. Y, como si fuera poco, tienen a un gigante como Maik en el arco: el goleiro terminó con 47% de atajadas en el encuentro, un número irreal.

Por otro lado, Ballester quizás debería reprocharse algunas cosas como la falta de movimiento de la pelota en el ataque, pero lo cierto es que el partido ante Pinheiros dejó extenuados a varios de sus titulares. El Rojo debe quedarse con las buenas cosas que mostró en el torneo: el buen pasar de Souto Cueto, la conexión de los Cánepa, el gran futuro de Villaroel… Ballester dejó la piel, no sólo dentro de la cancha, sino principalmente fuera de ella: en la hinchada, en los colaboradores, en los chicos que se acercaron a alentar todos los días. El club debe estar orgulloso de su handball, no sólo por el rendimiento deportivo, sino porque ha demostrado estar a la altura de la organización del torneo, junto a la Fe.Me.Bal. Ojalá eso ayude para volver a tener un Panamericano en casa.