La revelación todavía quiere más

Dorrego venció 32-23 a Juventud Unida en el Colegio San José de Morón y sigue prendido en la pelea. Todavía le queda jugar ante River, UNLu y SAG Ballester.

La revelación todavía quiere más
El Colegio Manuel Dorrego con las casacas estrenadas ayer.

En un día donde Dorrego estrenó camiseta y en un partido clave para ambos, los locales buscando seguir prendidos arriba y Juventud Unida para seguir vivo en la pelea por la permanencia, el conjunto de Morón venció 32-23 a los de San Miguel y todavía quiere más en este Torneo Apertura de Liga de Honor.

En la previa del encuentro Ruben Busolin, entrenador de Dorrego, marcó los puntos claves de su equipo: “Nuestra idea, como siempre, es marcar abierto, una defensa 5-1 que se transforma a una 6-0 fuerte. Tenemos una buena diferencia con los goles en contra, lo que quiere decir que estamos marcando bien; y a eso agregarle el contragolpe rápido, faceta que nos identifica. Si logramos mantener eso durante el partido, el ataque posicional se hace mucho más fácil. Somos un equipo joven, técnicamente muy buenos, que banca los 60 minutos de partido con intensidad”. Para Maximiliano Soliani, arquero del local, estos iban a ser los puntos fundamentales del partido: “A priori, el rival es de un menor nivel que el nuestro, vienen para salvarse del descenso, en la fecha pasada ganaron bien y van a querer defender los puntos que necesitan para quedarse en Liga. Es un partido que tenemos que ganar y, para eso, vamos a tener que atacar y defender fuerte". Paulo Molina, entrenador de Juventud Unida, las claves de su equipo son: “Hacer ataques largos, tomar las mejores decisiones en esa faceta y defender duro como nos caracteriza". Mientras que Juan Zungri, lateral izquierdo, declaró: “Con Dorrego siempre son partidos difíciles, peleado, que seguramente se defina en los últimos minutos y necesitamos ganar si o si para seguir con chances de mantener la categoría, hoy y el partido con ViLo son claves. Tenemos que defender fuerte y aprovechar las contras para no depender tanto de meter la pelota en el posicional”.

El primer tiempo se caracterizó por tener mucho vértigo dentro del 40x20, sin un claro dominador del juego, en el cual Dorrego sacó rédito de las subidas rápidas de contraataque debido al apuro del rival, pero las exclusiones por dos minutos, seis en la primera mitad, no le permitieron alejarse en el marcador. Juventud Unida, por su parte, no pudo aprovechar del todo la superioridad numérica, si bien estuvo cerca en el tanteador, 8-5  fue la mayor diferencia durante el primer tiempo, los errores de manejo, las faltas técnicas y de ataque no permitieron que igualar o pasar al frente. También se vio una dependencia del conjunto visitante con la generación ofensiva de Juan Zungri, que tenía bastante juego con el pivot y provocaba las exclusiones en el conjunto local. En Dorrego sobresalía Maximiliano Ferro como figura, con cinco goles en los primeros 30 minutos, mientras que Federico Wermbter y sus atajadas, seis en la primera mitad, hacían que Juventud Unida se mantenga en partido. El conjunto local se fue con una ventaja de dos goles, 13-11, al descanso. En el segundo tiempo se vio una mayor fluidez en el ataque posicional del conjunto de Morón y una mayor intensidad defensiva, lo que hizo que pudiera dominar el partido. Luciano Alaimo tuvo un buen pasaje en el arco del Dorrego, con siete atajadas en 17 minutosJuventud Unida, que perdió en el inicio de la segunda mitad por dos minutos a Zungri y a Juan Marcial dejando al equipo con en doble inferioridad numérica, no encontraba los espacios en ataque y, cuando los encontraba, fallaba a la hora de capitalizar esas chances de gol o se encontraba con el buen momento Alaimo. Los errores del visitante en los pases y el apuro a la hora de lanzar provocaron que pierda muchas posesiones, generando que el local pueda subir rápidamente la pelota en ataque y desequilibrar en el marcador. Juventud Unida, en defensa, intentaba presionar al ataque del local con marcas personales sobre Francisco Arrom y a Luis Fernando López García, seis y dos goles respectivamente; pero Dorrego contaba con la efectividad de sus extremos, Esteban Largente (cuatro goles en el partido) y Federico Sinso (dos goles), y su pivot, Walter Serrano (dos goles).

El partido finalizó 32-23 y Francisco Arrom, lateral derecho de Dorrego, declaró: “La diferencia la pudimos sacar porque cuidamos más la pelota en la salida de contragolpe y, en el ataque posicional, esquivamos a los dos jugadores que estaban sacándonos en personal y soltamos más la pelota para abrir el juego” y se tiene mucha fe para los partidos que quedan, ante UNLu, River y Ballester. Maximiliano Ferro, extremo izquierdo del equipo de Morón, detalló: “El objetivo para este torneo era mantener la categoría y mejorar el papel del año pasado, si me preguntabas que ibamos a estar quintos faltando tres partidos, te digo que no. Tenemos un fin de semana de descanso para entrenar duro y prepararnos para esos partidos. Apuntamos, lógicamente, a River y UNLu porque tienen jugadores en la selección y por el desgaste que puedan traer, pero hay que jugar todos los partidos”. Cristian Lorenzo, de Juventud Unida, marcó: “Nos equivocamos mucho, quizás en el ataque nos apuramos un poco, lo que le permitió a ellos salir de contra y extender la diferencia, nos faltó elegir una mejor situación de lanzamiento. Y en defensa intentamos recuperar la pelota con una defensa más abierta y no cambiamos bien la marca. Creo todavía estamos a tiro de mantener la plaza en Liga de Honor”.

Dorrego queda expectante de cara a las últimas tres jornadas: en las dos siguentes visitará a River y a UNLu y cierra de local ante SAG Ballester; mientras que Juventud Unida recibirá a UNLu, visitará en un partido clave a ViLo y cerrarán de local ante SAG Polvorines, debiendo ganar para seguir con chances de mantener la categoría.