Atlanta 1996: centenario de los Juegos Olímpicos

Se cumplen 100 años del primer Juego de la era moderna y la ciudad estadounidense es la anfitriona. Argentina tiene una buena actuación al conseguir tres medallas.

Atlanta 1996: centenario de los Juegos Olímpicos
Foto: Web

Luego de una excelentísima organización en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992, su siguiente edición en Atlanta goza de una pésima reputación.
Primeramente, al cumplirse 100 años de los primeros Juegos de la era moderna, se esperaba a que sea Grecia el país anfitrión de los mismos. Sin embargo, se asegura que el Comité Olímpico Internacional le dio más importancia a las grandes empresas y multinacionales que tenían su sede en el estado de Georgia, como Coca-Cola, y no a la rica historia olímpica del país helénico.

Durante la ceremonia de apertura, un individuo vestido de guardia de seguridad, que portaba una pistola calibre 45, anduvo deambulando por el palco oficial, donde deberían alojarse las autoridades del COI y el presidente del país anfitrión. Esta persona finalmente fue detenida antes de que ocurriera una tragedia.

Siete días más tarde de este hecho, otro trastornado individuo hizo estallar una bomba casera en el Parque Olímpico del Centenario. A raíz de la explosión de clavos, dos personas perdieron la vida y otras 111 fueron heridas. Al principio se creyó que había sido un atentado, pero luego se determinó que el autor material del accidente fue Eric Rundolph, un ex militar expulsado del ejercito por consumo de drogas.

En el plano deportivo, Estados Unidos volvió a adueñarse del medallero con 101 preseas (44 de oro), muy por delante de Alemania con 65 y Rusia con 63.

El histórico Carl Lewis, con 35 años, gana su cuarta medalla de oro consecutiva en salto en largo, llegando a ser el cuarto atleta en coronarse en la misma prueba durante cuatro Juegos consecutivos y el cuarto en tener nueve medallas de oro, así como alguna vez lo lograron Paavo Nurmi, Mark Spitz y Larisa Latynina.

El velocista local Michael Johnson es el primero en adjudicarse los 200 y 400 metros.
Sergei Bubka nuevamente fracasa en el salto con garrocha, mientras que el británico Steve Redgrave consigue su cuarta medalla de oro en remo, en igual cantidad de Juegos. Otro tiene una gran actuación es el pesista turco Naim Suleymanoglu, quien se convierte en el primero en su deporte en ganar tres medallas de oro en tres Juegos en hilera.


Participación Argentina:

El COA envió a 179 argentinos a la ciudad norteamericana para competir en basquetbol, fútbol, hockey sobre césped masculino y femenino, voleibol, atletismo, boxeo, canotaje, ciclismo, equitación, esgrima, gimnasia, judo, lucha, natación, pesas, remo, tenis, tiro, beach volley y yachting. Se consiguieron tres medallas, dos platas y un bronce.

En la clase Mistras de yachting, Carlos Espínola se subió al segundo escalón del podio tras obtener 19 puntos en las nueve regatas. En la octava carrera, el griego Nikos Kaklamanakis se había asegurado el oro, dejando a Espínola dos puntos por encima. La regata final fue ganada por el israelí Gail Friedman, pero Espínola, al llegar segundo, se quedó con la presea de plata, dos puntos por debajo del velista asiático.

El boxeador Pablo Chacón, de 21 años, ganó la medalla de bronce en la categoría peso pluma. Se trató de la 24ª medalla olímpica obtenida por el boxeo para el olimpismo argentino, deporte que más galardones le dio al país.

El 2 de agosto, Chacón enfrentó en semifinales al tailandés Somluck Kamsing, quien lo venció con amplitud por puntos (20-8). De esta manera, el pugilista se adjudicó el bronce.

La tercer y última medalla vino de la mano del fútbol. Sorpresivamente, la selección nacional perdió en la final ante Nigeria por 3-2, convirtiéndose en el primer país africano en ganar un torneo intercontinental. La Argentina llegaba a la final como clara favorita: comenzó ganando con un gol de Claudio López, para la posterior igualdad de los nigerianos. En el segundo tiempo, Hernán Crespo volvía poner en ventaja a la Argentina, pero Nigeria nuevamente emparejaba el marcador. Tras un córner, los jugadores argentinos, dirigidos por Daniel Passarella tenían órdenes de adelantarse para provocar el fuera de juego de los africanos, pero no hubo coordinación y dos de ellos quedaron habilitados. Emanuel Amunike convirtió el tercer gol y de esta manera el conjunto africano se quedó con la tan ansiada medalla de oro.