Río 2016: últimas remadas albicelestes

Lucía Palermo y Brian Rosso finalizaron su participación en los Juegos Olímpicos, ambos en la categoría Single Skull. Lucía terminó 17° en la general, Brian fue 15°.

Río 2016: últimas remadas albicelestes
Río 2016: últimas remadas albicelestes (Foto: Cinco Anillos y C5N / Fotomontaje: Nicolás Diz).

Llegó el último día de competencia para los remadores argentinos. A Río, sólo pudieron clasdificar dos remeros, en medio de una crisis tremenda a nivel institucional en este deporte, en nuestro país; sin mencionar que sus respectivos remaron llegaron muy sobre la hora. A pesar de ello, compitieron y culminaron su participación en estos Juegos Olímpicos.

Lucía Palermo, en Single Skull Femenino, compitió ésta mañana por la Final C, en busca del puesto 13, ya sin chance de diploma olímpico. En su regata, finalizó en el quinto lugar, con un tiempo de 7:50.59. La prueba la ganó la irlandesa Sanita Puspure (7:27.60), seguida por la lituana Lina Salyte (7:30.38), tercera la sueca Anna Malvina Svennung (7:32.54), cuarta Michelle Pearson, de Bermudas (7:34.41), quinta Palermo y sexta, la surcoreana Kim Ye-Ji (7:52.68).

En la general, Palermo terminó 17°, mismo lugar que tuvo en su primer Juego Olímpico, en Atenas 2004, y mejoradno lo hecho en Londres 2012, cuando terminó en la posición número 21.

Más tarde, también por Final C por el 13° lugar, remó Brian Rosso, en el Single Skull masculino. El marplatense, en su primera experiencia olímpica, había clasificado a los cuartos de final, pero no pudo avanzar a la semifinal, y tuvo que conformarse con ésta regata. Llegó a esar segundo en ésta carrera, pero finalizó tercero de seis remeros, ubicándose 15° en la general. Su tiempo fue de 6:58.58. El ganador fue el indio Dattu Baban Bhokanal (6:54.96), segundo el húngaro Bendegúz Pétervári-Molnár (6:57.75), Rosso tercero, cuarto el indonesio Memo (6:59.44), quinto el surcoreano Dongyong Kim (6:59.72) y sexto el uruguayo Jhonatan Esquivel (7:13.65).

Para Tokio 2020, la esperanza de llevar más remeros y en una situación mucho más estable que la que vieron que afrontar Luli y Brian.