Amor propio

Por la novena semana del Super Rugby, Jaguares comenzó su gira por Oceanía con un triunfo ante Rebels por 32-29, en el AAMI Park de Melbourne. Más allá de todas las complicaciones que tuvo para llegar a Australia, el equipo argentino mostró carácter para revertir una diferencia de trece puntos. El próximo domingo, en Canberra, el escollo a superar será Brumbies.

Amor propio
¡Festejen, muchachos! ¡Gigantesco éxito en rodeo ajeno! Crédito: Jaguares.

Sábado 7 de abril. Aproximadamente las 20:30 en la Argentina. Y precisamente en el estadio José Amalfitani, la casa del representativo de la UAR, Jaguares acaba de caer frente a Crusaders, el último campeón, por 40-14. El resultado, abultado, muestra la diferencia entre uno y otro, pero no lo que verdaderamente había acontecido en el encuentro. El sabor, agridulce. Por un lado, la tristeza y la bronca por no haber podido dar el golpe o, al menos, conseguir un bonus ofensivo que les permita viajar a la otra punta de la Tierra con mayor tranquilidad; por el otro, la sensación de que el encuentro estuvo al alcance de la mano, pero que terminó de la vereda contraria por oficio del adversario y, en menor medida, por errores propios.

Domingo 10. Madrugada en el aeropuerto internacional de Ezeiza. El equipo, que intentaba dejar atrás el resultado adverso en casa y comenzar a pensar en el futuro cercano, sufría un nuevo traspié, pero en esta ocasión por algo ajeno y que afectaba al descanso: la reprogramación de su primer vuelo. La niebla, la causa de la misma. Los argentinos debían viajar al Merino Benítez de Santiago de Chile, pero dicho vuelo terminó saliendo el lunes. El martes, ya en tierra trasandina, doble turno con entrenamientos de alta intensidad. El miércoles, día en el que suelen tener jornada libre, todo lo contrario: ¡¡¡Más de 30 horas arriba de un avión!!! El primero, de la capital chilena a Auckland, Nueva Zelanda. Luego, de tierra maorí a Sídney, que sirvió como escala final para luego arribar a Melbourne. Todo eso, en cuatro días. Del lunes al jueves. Entre esos días, algo de rugby y excesiva acumulación de cansancio por estar moviéndose constantemente de un punto a otro. Al final y al cabo, para el primer encuentro de la gira solo quedaban dos días.

Sábado 14. En territorio albiceleste, las 1:05 de la madrugada. En líneas generales, silencio total en las casas. La gente, por obvios motivos, duerme. En Australia, las 14:05. En Melbourne, una de las metrópolis más importantes de la tierra de los Wallabies, los Jaguares de Mario Ledesma se alistan para comenzar su extenuante recorrida que comenzará en instantes, frente a Rebels, y culminará dentro de 27 días, cuando visiten a Chiefs en el estadio Internacional de Rotorua. Y aquí que sumar otro problema a la lista: la llegada al estadio. Debido al tráfico, se demoraron una hora más y llegaron con lo justo. Los movimientos pre-competitivos, más cortos que de lo común, y con el reloj como enemigo extra. Ya faltaban pocos minutos para que las agujas marquen las 15:15 allá y, acá, las 2:15.

Llegó la hora indicada y, por ende, el momento de jugar, de tratar de “divertirse”. Había que dejar atrás la reprogramación en Ezeiza, los cambios en el itinerario, el cansancio, el jetlag, los problemas para estar a tiempo en el AAMI Park y todos los demás pormenores que conllevan armar las valijas y despegar rumbo a otro continente. Pero, al sonar el pitazo del local Nic Berry, todo eso debía quedar en el olvido. Y así fue. Costó, pero lograron archivarlo. Con fortaleza mental, carácter y decisión para ir en busca de la victoria, pudieron dar ese paso al frente que precisaban. A partir de allí, el resto de las acciones fueron por consecuencia de sus actos, no por inercia.

Y unas líneas aparte para el segundo tiempo que jugaron. Por momentos, con la pasión que hasta no mucho tiempo atrás caracterizaba a los Pumas. Fueron los primeros chispazos de lo que alguna vez supieron ser: un equipo que si bien no tenía las variantes de los neozelandeses, sudafricanos o australianos, sí contaba con un plus que le permitía posicionarse en la élite, y era el fuego interno, ese que hoy salió a flote a más de 11.600 kilómetros de distancia. Y vale la pena quedarse con los minutos finales, en los que tuvieron que tacklear a destajo por más de… ¡30 fases! Sí, leyeron bien. Y tuvieron penal en contra para quedarse con dos puntos en vez de cuatro, pero Adam Coleman, el dueño del brazalete en la escuadra líder de la Conferencia Australiana, intercambió la posibilidad de patear a los palos por un scrum que valía oro para poder adueñarse de la contenda. Pero no lo consiguieron. La visita, batallando con inteligencia en el contacto, logró detener arriba a Michael Ruru para que el avance se convierta en un maul y que termine derivando en el final del espectáculo.

Colectivamente, un paso adelante en el tackle. 116 de 129. Una cifra gigantesca teniendo en cuenta lo que fueron las últimas producciones en este rubro. En el lineout, un nuevo retroceso. Como siempre, la performance dejó cosas buenas y malas. Las dos mencionadas, las más importantes. Individualmente, el capitán Pablo Matera, Javier Ortega Desio y Ramiro Moyano, autor de un gran try, los tres mejores, aunque todos han cumplido con las expectativas. Mandó el corazón.

Y si quien escribe tuviese que elegir otra palabra para describir lo que pueden estar sintiendo los capitaneados por Pablo Matera en este momento, “desahogo” cabe perfectamente con todo lo que aconteció en esta jornada. Ahora, a pensar en el próximo desafío, que será Brumbies, en el GIO de Canberra. Dicho cruce se llevará a cabo el próximo domingo, a las 3:05 de nuestro país. Posteriormente, Blues y Chiefs, pero ya en Nueva Zelanda. Con amor propio, que hoy fue el ingrediente mágico, todo es posible.

Síntesis del partido:

Rebels (22): 15- Dane Haylett-Petty; 14- Jack Maddocks; 13- Tom English y 12- Bill Meakes; 11- Marika Koroibete; 10- Jack Debreczeni y 9- Will Genia; 8- Amanaki Mafi, 7- Richard Hardwick y 6- Ross Haylett-Petty; 5- Adam Coleman (C) y 4- Geoff Parling; 3- Sam Talakai, 2- Anaru Rangi y 1- Tetera Faulkner.

Ingresaron: 16- Jordan Uelese, 17- Ben Daley, 18- Jermaine Ainsley, 19- Matt Philip, 20- Colby Fainga’a, 21- Lopeti Timani, 22- Michael Ruru y 23- Sefa Naivalu.

Amonestado: ST 15´ Anaru Rangi.

Entrenador: Dave Wessels.

Jaguares: 15- Emiliano Boffelli; 14- Ramiro Moyano; 13- Matías Orlando y 12- Jerónimo de la Fuente; 11- Sebastián Cancelliere; 10- Nicolás Sánchez y 9- Martín Landajo; 8- Javier Ortega Desio, 7- Marcos Kremer y 6- Pablo Matera (C); 5- Tomás Lavanini y 4- Guido Petti; 3- Nahuel Tetaz Chaparro, 2- Julián Montoya y 1- Santiago García Botta.

Ingresaron: 16- Agustín Creevy, 17, Javier Díaz, 19- Matías Alemanno, 20- Leonardo Senatore, 21- Gonzalo Bertranou, 22- Bautista Ezcurra y 23- Joaquín Tuculet.

No ingresó: 18- Juan Pablo Zeiss.

Entrenador: Mario Ledesma.

Puntos en el primer tiempo: 7´ Penal de Nicolás Sánchez (Rebels 0-3 Jaguares). 9´ y 18´ Tries de Bill Meakes y Marika Koroibete convertidos por Jack Debreczeni (Rebels 14-3 Jaguares).

Puntos en el segundo tiempo: 4´ Penal de Nicolás Sánchez (Rebels 14-6 Jaguares). 9´ Try de Dane Haylett-Petty (Rebels 19-6 Jaguares). 10´ Try de Sebastián Cancelliere convertido por Nicolás Sánchez (Rebels 19-13 Jaguares). 17´ Try de Ramiro Moyano (Rebels 19-18 Jaguares). 24´ Penal de Jack Debreczeni (Rebels 22-18 Jaguares). 34´ Try de Bautista Ezcurra convertido por Nicolás Sánchez (Rebels 22-25 Jaguares).

Árbitro: Nic Berry (Australia).

Jueces de touch: Will Houston y Graham Cooper (Australia).

Asistente de video: Damien Mitchelmore (Australia).

Estadio: AAMI Park (Melbourne).