Crusaders, un auténtico campeón

En el AMI de Christchurch, su hogar, el elenco de Canterbury obtuvo su noveno título de Super Rugby al superar por 37-18 a Lions, que perdió su tercera final consecutiva. Los neozelandeses, que retuvieron la corona adjudicada en 2017, cerraron una temporada fenomenal en la que solo tuvieron dos traspiés. Richie Mo’unga, el motor de los laureados.

Crusaders, un auténtico campeón
El retrato que soñó gran parte de la isla Sur en tierra maorí. Crédito: Super Rugby.

Implacables en defensa e incisivos en ataque. Si tuviésemos que definir al ganador de esta vigésima tercera edición del certamen de franquicias más importante del hemisferio sur, tal vez esas serían las palabras adecuadas. Durante casi seis meses fueron leales a su historia ganadora y mostraron constantemente por qué son los mejores en SANZAAR.

Más allá de lo rugbístico, que por momentos rozó la perfección, no hubo fórmula mágica para los dirigidos por Scott Robertson: salvo en las caídas ante Highlanders (Dunedin) y Hurricanes (Wellington), todos los integrantes del equipo estuvieron alineados psicológicamente. Primó el sentido de equipo, el de ir en busca de un gran objetivo uniendo todas las piezas. Crusaders, a diferencia de otras franquicias, no necesitó de grandes nombres, que, aunque suene contradictorio, sí los tiene. Cuenta con jugadores como Kieran Read, Ryan Crotty, Codie Taylor, Owen Franks, Joe Moody y el capitán Sam Whitelock, pero también sabe que su funcionamiento no depende de ninguno de ellos, sino de lo que hagan los veintitrés elegidos dentro del campo de juego. Así, con lo colectivo por encima de lo individual, descollaron Matt Todd, Bryn Hall (quien, a esta altura de las circunstancias, merece un llamado de Steve Hansen, entrenador de los All Blacks), Jordan Taufua, George Bridge, Jack Goodhue, David Havili, Scott Barrett, Seta Tamanivalu y el mencionado Mo’unga, quien brilló entre febrero y agosto actual. Y allí estuvo la clave: saber cómo mantener la intensidad y los resultados positivos aún alterando quiénes forman parte del XV y quiénes quedan fuera. No se extrañó la ausencia de Israel Dagg, quien, aún siendo una figura internacional, jugó poco entre lesiones y el gran nivel de sus compañeros. En su momento, tampoco se percibieron los problemas en la primera línea -NdR: hasta mediados del campeonato, Moody y Franks estuvieron fuera de acción. Fueron reemplazados por Wyatt Crockett, Tim Perry, Mike Alaalatoa, Tim Perry, Oliver Jager, Chris King y Donald Brighuese-.

Este momento de Crusaders no es una casualidad. Hace poco más de un año y medio, tras casi una década sin poder levantar trofeos, la organización de la isla Sur de Nueva Zelanda decidió dar un golpe de timón y contratar a Robertson, quien, hasta aquel momento solo contaba con experiencias en Canterbury (selectivo regional que disputa la Mitre 10 Cup, el torneo doméstico kiwi) y en los Junior All Blacks. Eso, para algunos, no sería suficiente, debido a que no había estado jamás en una estructura ultra profesional. Pero, si uno analiza minuciosamente, fueron nueve años de aprendizaje para “Razor”, quien desde la campaña anterior, con copa incluida, logró plasmar con números todo lo que retuvo en su época de aprendiz. El mérito, en este caso, es suyo, pero también del CEO Hamish Ramich y del resto de la junta directiva. Apostaron por el trabajo y eso, al día de hoy, ya dado sus frutos, debido a que han tenido que ampliar dos veces la vitrina en igual cantidad de años.

Del juego a lo mental. De los jugadores al cuerpo técnico. Y también de los que están en el día a día silbando por lo bajo hasta la cúpula. Crusaders, aún con sus errores y con sus años no tan sobresalientes, es, sin duda alguna, un ganador de pura cepa o, en todas palabras, un auténtico campeón.

Síntesis del partido:

Crusaders (37): 15- David Havili; 14- Seta Tamanivalu; 13- Jack Goodhue y 12- Ryan Crotty; 11- George Bridge; 10- Richie Mo’unga y 9- Bryn Hall; 8- Kieran Read, 7- Matt Todd y 6- Heiden Bedwell-Curtis; 5- Sam Whitelock (C) y 4- Scott Barrett; 3- Owen Franks, 2- Codie Taylor y 1- Joe Moody.

Ingresaron: 16- Andrew Makalio, 17- Tim Perry, 18- Mike Alaalatoa, 19- Luke Romano, 20- Pete Samu, 21- Mitch Drummond, 22- Mitch Hunt y 23- Braydon Ennor.

Amonestado: ST 26´ Ryan Crotty.

Entrenador: Scott Robertson.

Lions (18): 15- Andries Coetzee; 14- Ruan Combrinck; 13- Lionel Mapoe y 12- Harold Vorster; 11- Courtnall Skosan; 10- Elton Jantjies y 9- Ross Cronjé; 8- Warren Whiteley, 7- Cyle Brink y 6- Kwagga Smith; 5- Franco Mostert y 4- Marvin Orie; 3- Ruan Dreyer, 2- Malcolm Marx y 1- Jacques van Rooyen.

Ingresaron: 16- Corne Fourie, 17- Dylan Smith, 18- Johannes Jonker, 19- Lourens Erasmus, 20- Marnus Schoeman, 21- Dillon Smit, 22- Aphiwe Dyantyi y 23- Howard Mnisi.

Entrenador: Swys de Bruin.

Puntos en el primer tiempo: 12´ Penal de Elton Jantjies (Crusaders 0-3 Lions). 15´ Penal de Richie Mo’unga (Crusaders 3-3 Lions). 19´ Try de Seta Tamanivalu convertido por Richie Mo’unga (Crusaders 10-3 Lions). 33´ Penal de Richie Mo’unga (Crusaders 13-3 Lions). 34´ Try de David Havili convertido por Richie Mo’unga (Crusaders 20-3 Lions). 38´ Penal de Elton Jantjies (Crusaders 20-6 Lions).

Puntos en el segundo tiempo: 3´ Penal de Richie Mo’unga (Crusaders 23-6 Lions). 12´ Try de Cyle Brink convertido por Elton Jantjies (Crusaders 23-13 Lions). 21´ Try de Mitch Drummond convertido por Richie Mo’unga (Crusaders 30-13 Lions). 27´ Try de Malcolm Marx (Crusaders 30-18 Lions). 29´ Try de Scott Barrett convertido por Richie Mo’unga (Crusaders 37-18 Lions).

Árbitro: Angus Gardner (Australia).

Jueces de touch: Glen Jackson (Nueva Zelanda) y Nic Berry (Australia).

Asistente de video: Shane McDermott (Nueva Zelanda).

Estadio: AMI (Christchurch).