Se afianza el golpe de timón

Con la llegada de Gonzalo Quesada a Jaguares y la irrupción de Mario Ledesma, su predecesor, como nuevo dueño del trono en los Pumas, comienza una nueva era en el rugby argentino y, posiblemente, también en la UAR.

Se afianza el golpe de timón
Mario y Gonzalo. Gonzalo y Mario. Ledesma y Quesada, Quesada y Ledesma, los nuevos conductores de la élite argentina. Crédito: Villarpress.

10 de octubre del 2017. En las oficinas de la Unión Argentina de Rugby, que están ubicadas en Martínez, Pcia. de Buenos Aires, Carlos Araujo y la cúpula directiva de la entidad máxima del deporte ovalado en nuestro país presentaron a Ledesma, exhooker y leyenda del seleccionado nacional, como sucesor de Raúl Pérez, quien había sido el conductor de Jaguares en las dos primeras aventuras por el Super Rugby.

Desde que se anunció la aparición del también exentrenador de forwards en Australia, Waratahs, Montpellier y Stade Français, algo cambió en el profesionalismo nacional: en esta tercera temporada en el hemisferio sur, la franquicia albiceleste alcanzó por primera vez los playoffs. Si bien el debut en los cuartos de final fue con caída ante Lions, en Johannesburgo, este resultado no opacó todo el trabajo hecho durante el semestre, que, como puntos altos, tuvo la inolvidable e histórica gira por Oceanía, en la que se le ganó a Rebels y Brumbies en Australia y, por primera vez, a dos elencos neozelandeses: Blues, en el mítico Eden Park de Auckland, y Chiefs. Posteriormente, con éxitos en casa frente a Bulls, Sharks y Stormers, rivales directos en la búsqueda de la clasificación, los capitaneados por Pablo Matera se metieron entre los ocho mejores de la competición. Al fin y al cabo, más allá de la espectacularidad de los números y de la alegría que generó en la prensa y en el público ver a un equipo argentino en un nivel tan alto dentro de la élite, todo lo sucedido ocurrió gracias a la tan mencionada palabra que Ledesma y su staff repitieron una y otra vez: trabajo.

El impacto de la versión 2018 de Jaguares y la pésima ventana de junio que tuvieron los Pumas con Daniel Hourcade al mando del plantel derivó en la renuncia de este último, quien, pese a haber tenido como clímax la obtención del cuarto puesto en la Copa Mundial del 2015 que se celebró en Inglaterra y Gales, no supo revitalizarse tras la cita en suelo europeo y pulverizó psicológica y rugbísticamente a un grupo de jugadores que podía dar más, mucho más. A partir de allí, con más dudas que certezas, la nueva dirigencia, con Marcelo Rodríguez como presidente, debía empezar a trabajar en pos de un mejor futuro.

El miércoles 2 de agosto reciente se confirmó lo que era un secreto a voces y que en las horas previas se había convertido en una noticia 99 % verídica: Ledesma, quien brilló dentro y fuera de la cancha, asumió como nuevo comandante del barco Puma. Una semana más tarde, Quesada, excompañero en el terreno de juego, pasó a ser su mejor socio en este nuevo proyecto que encara la UAR. Al igual que al surgido en Curupaytí, al apertura que inició su camino en Hindú lo respalda el CV detrás de la línea de cal: entre 2008 y 2011, con final de Mundial en Nueva Zelanda incluida, asistió a Marc Liévremont en la selección de Francia; luego, tras pisar tierra maorí, trabajó en el mismo puesto, pero en Racing 92. Dicha experiencia duró solo una temporada, debido a que entre mediados del 2012 y del 2013 se desempeñó como mandamás de la mismísima entidad parisina; sin demasiada trascendencia, pasó al Stade Français, donde trabajó como entrenador en jefe hasta el 2017. Allí ganó el Top 14 2014-2015; por último, fue director deportivo de Biarritz. Sin saberlo, ese sería su última estación previa al que será, seguramente, el mayor desafío de su carrera como cabecilla.

Por primera vez en mucho tiempo, la Unión dejó de lado el nepotismo que lo ha caracterizado en los últimos años para darle lugar al profesionalismo. Haber repatriado a dos pesos pesados como Ledesma y Quesada es, sin duda alguna, una de las mejores noticias que podía tener el sistema. Ahora resta saber qué pasará con Pumitas, Argentina XV y la situación del Pladar. El primer paso, que era generar comunicación entre Pumas y Jaguares, ya se dio. ¿Qué vendrá en el futuro? Eso, al día de hoy, es una incógnita, pero, al menos, se afianzó el golpe de timón.