Super Rugby 2019: power ranking previo al inicio de la temporada
Crusaders y Sunwolves, cara a cara. En este artículo, dos polos opuestos. Los neozelandeses, líderes del escalafón: los japoneses, en el sótano. ¿Habrá cambios en esta temporada? Crédito: Stuff.

Super Rugby 2019: power ranking previo al inicio de la temporada

Se avecina una nueva campaña del certamen de franquicias más importante del hemisferio sur. Tendrá, como ya es una costumbre, a Jaguares entre sus participantes. La franquicia argentina se codeará con los mejores equipos de SANZAAR por quinta temporada consecutiva.

cocoangel
Santiago Ángel

Tal como ocurrió en el 2017, el 2018 volvió a teñirse de rojinegro. En Christchurch, su ciudad, y también en el resto de la región de Canterbury, abundaron las sonrisas. Crusaders, uno de los máximos orgullos por esas tierras, reafirmó su monarquía al sur del Ecuador. Con su última conquista, la organización de la isla Sur de Nueva Zelanda consiguió su novena corona, seis más que sus Blues y Bulls, sus “perseguidores”; además, Jaguares, el único representativo argentino en esta competición de élite, firmó su primer balance positivo al culminar su actuación con caída en cuartos de final frente a Lions, en Johannesburgo; por último, entre lo más destacado, Stormers, un habitué entre los que suelen jugar una vez consumada la fase regular, tuvo que ver los playoffs por televisión. A continuación, del que más debe mejorar al que aguarda el kickoff con mayor tranquilidad y menor cantidad de detalles por ajustar, el power ranking del Super Rugby:

15- Sunwolves: a diferencia de las pasadas temporadas donde los planteles y los staff técnicos cambiaban de un año a otro, la escuadra nipona ha logrado mantener su base de cara al 2019. Si bien no estará Jamie Joseph como entrenador en jefe (quien por estos meses solo estará a cargo del seleccionado japonés), quien continuará al frente es su asistente, Tony Brown, excabecilla de Highlanders. Entre las nuevas caras más sobresalientes figuran las del Rene Ranger y Pauliasi Manu, exjugadores de Blues. Si bien han ido de menor a mayor (alcanzando tres victorias en el 2018, mismo número que entre el 2016 y 2017 combinados), para dar el salto deberán ser más constantes. Si a su picante ataque le agregan una sólida defensa, darán de qué hablar en las siguientes semanas. Debut: ante Sharks, en el Estadio Nacional de Singapur, el próximo sábado desde las 7:55 de la Argentina.  

14- Reds: si no fuese por su historia y por la existencia de Sunwolves, el conjunto de Queensland estaría sin duda alguna en el sótano de este escalafón. Si antes no contaban con una nómina talentosa, ahora mucho menos. Su as de espada, Quade Cooper, ninguneado y sepultado por el mandamás Brad Thorn, cambió Brisbane por Melbourne y ahora está en las filas de Rebels. Taniela Tupou, Brandon Paenga-Amosa, Caleb Timu, Scott Higginbotham, Samu Kerevi, Filipo Daugunu y Sefa Naivalu (una de las adquisiciones para esta vigésima cuarta edición), de los pocas cartas que pueden ofrecer algo distinto. Del resto, poco y nada. Demasiada inexperiencia como para poder aspirar a grandes cosas en el futuro cercano. Se avecina una temporada larga y dolorosa para el campeón del 2011. Debut: frente a Highlanders, en el Forsyth Barr de Dunedin, el viernes 22, a las 3:35, ya por la segunda fecha.

13- Brumbies: atrás quedó ese temible equipo que aún sin grandes nombres siempre solía merodear la parte alta de la tabla de posiciones. Aún contando con David Pocock, Tevita Kuridrani, Folau Fainga’a, Scott Sio y Christian Leali’ifano, entre otros, los de Canberra ya no logran imponer miedo en sus rivales. Han pasado a ser, más bien, habitantes del lote trasero. Veremos cómo les va en lo que se aproxima. Está claro que no asoman como candidatos, pero, tal vez, las llegadas de Toni Pulu (quien puede aportar olfato de try a una línea de backs poco punzante) y Pete Samu revitalicen a un plantel que depende casi exclusivamente de lo que hace Pocock. ¿Habrá más minutos para Rob Valetini? De ser así, la competencia entre los terceras líneas será más que interesante. Debut: Rebels, este viernes, a las 5:45, en el Estadio GIO, su recinto.

12- Bulls: con el impulso tras el trofeo levantado en la Currie Cup (torneo más prestigioso de Sudáfrica), los de Pretoria llegan a este puntapié con la moral en alza. Eso, de todos modos, no garantiza el éxito en un evento que, sin duda alguna, tendrá mayor exigencia. El año pasado, si bien habían tenido una buena primera mitad, se quedaron sin nafta tras la paliza sufrida ante Jaguares, en Vélez. A partir de allí, y con la desazón de haber sucumbido ante un adversario directo, los que por aquel entonces estaban bajo las órdenes de John Mitchell tiraron por la borda el trabajo realizado previamente. La confirmación de la laguna mental se produjo en la inexplicable caída ante casa ante Brumbies. Ahora, con Pote Human, conductor del tren en Blue Bulls, intentarán retornar a las épocas doradas de Bakkies Botha, Victor Matfield y Bryan Habana. Su única “gran baja” es la del hooker Adriaan Strauss, quien tomó la decisión de retirarse tras una extensa carrera en el más alto nivel. Entre las incorporaciones hay dos que invisibilizan al resto: las de Schalk Brits y Duane Vermeulen, quienes, en caso de ser utilizados asiduamente, podrían convertirse en líderes tanto dentro como fuera del terreno de juego. Entre los tres cuartos se sumaron Cornal Hendricks (quien no juega desde el 2015 debido a problemas en el corazón) y Rosko Specman, una de las máximas estrellas de los Blitz Boks en el Circuito Mundial de Seven. Si Brits y Vermeulen logran guiar al equipo y si Pote Human consigue plasmar su idea efectivamente, los tricampeones pueden volver a batallar por un pasaje a la postemporada. También dependarán de la conducción de Embrose Papier y, fundamentalmente, de Handré Pollard. Debut: Stormers, el sábado, a las 12:15, en el Loftus Versfeld, su fortín.

11- Rebels: ¡Qué difícil predecirlos! Sinceramente, esta debe ser uno de las pocas franquicias de las cuales es extremadamente complejo hacer una proyección. Si uno se fija en sus nombres, mayormente entre los backs, puede creer que estamos hablando de los Wallabies. Will Genia, Marika Koroibete, Dane Haylett-Petty, Jack Maddocks y, ahora, también Matt Toomua y Quade Cooper. Sí, Genia junto a Cooper, otra vez, como en aquel título de Reds casi ocho años atrás. El problema para ellos está entre los primeros ocho: ¿Cómo conformarán el pack de forwards? El ocho, ante las escandalosas salidas de Amanaki Mafi y Lopeti Timani (quienes tuvieron una feroz pelea en Dunedin, tras ceder ante Highlanders y, de paso, quedar detrás de los ocho mejores), parece que será Isi Naisarani, de último paso por Brumbies y quien juega una carrera contrarreloj para escabullirse en el plantel de Australia que jugará la Copa Mundial en Japón, entre septiembre y noviembre. De ahí para atrás, dos que asoman como fijos (Adam Coleman, como segunda línea, y Jordan Uelese, en la primera) y muchas, muchas incógnitas. Si los medios son regulares y los de atrás adquieren confianza, muchos temerán por lo que puedan hacer los de Melbourne. Debut: Brumbies, el viernes, a las 5:45, en el GIO de Canberra.  

10- Blues: otro caso complejo, aunque no complejo para proyectar qué les puede pasar entre este mes y julio. A diferencia de otros de sus pares, a los que simplemente no les alcanza por no contar con una plantilla con la calidad suficiente como para ir en busca de la gloria, en Auckland la situación es pura y exclusivamente psicológica. Y, para algunos, también organizativa, es decir, desde la cúpula. ¿Un equipo que cuenta con Rieko Ioane, Sonny Bill Williams, Augustine Pulu, Akira Ioane, Patrick Tuipulotu y Ofa Tu’ungafasi no puede aspirar más alto? Claro que sí, y más aún con las llegadas de Ma’a Nonu, Karl Tu’inukuafe y la recuperación de Otere Black. Y con jóvenes proyectos con enorme futuro, como Blake Gibson, Dalton Papali’i, Harry Plummer, Levi Aumua. También hubo movimientos en el trono, debido a que Tana Umaga, quien hasta el año pasado había sido el primer entrenador, ahora colaborará con el aspecto defensivo, mientras que el nuevo jefe de la batuta será Leon MacDonald, exmiembro de los All Blacks (como jugador) y posterior comandante de la tropa en Tasman Mako, uno de los grandes animadores de la Mitre 10 Cup, la mayor competición de Nueva Zelanda. Si solucionan sus baches mentales e hilvanan buenos resultados desde el comienzo, la felicidad volverá a reinar en el máximo exponente de la isla Norte, posiblemente con participación en las instancias finales. Debut: Crusaders, el sábado, a las 3:35, en el Eden Park, su casa.

9- Waratahs: en 2018, casi sin darse cuenta, arribaron a una semifinal en la que por muchos momentos estuvieron más cerca de lo que reflejó finalmente el tanteador (55-36). Quedaron eliminados ante Lions, en Ellis Park, una de los sedes más complicadas para salir airoso. Y si bien se mostraron a la altura de las circunstancias, también cabe destacar que el formato impuesto por SANZAAR colaboró para que los vencedores del 2014 estuviesen entre los últimos cuatro sobrevivientes. Antes de la travesía a Johannesburgo, los de Nueva Gales del Sur doblegaron a Highlanders, en calidad de local, pese a que los de Otago habían terminado la temporada con más puntos. Al fin y al cabo, la justicia les llegó una semana más tarde. Y rugbísticamente tampoco fueron una delicia. Sin Hooper ni Foley carecen de creatividad. Colocar a Kurtley Beale como apertura no parece ser una opción, y mucho menos pasar a Israel Folau como centro. Folau, bien acompañado es uno de los mejores del planeta ovalado, pero, para lucirse, necesita que le sigan el ritmo. Debut: Hurricanes, el sábado, a las 5:45, en el Brookvale Oval, que, para esta ocasión, servirá como tierra propia.

8- Stormers: raramente vemos a los de Ciudad del Cabo fuera de los playoffs. Pero sí pasó en el 2018. Ahora, con el comienzo de una nueva temporada, se renueva la esperanza para Robbie Fleck y su tropa. De los conocidos, los únicos que se despidieron de sus compañeros fueron Nizaam Carr (se fue a Wasps de Inglaterra) y Dewaldt Duvenage, quien partió hacia Italia para jugar en Benetton Treviso. Y tampoco llegaron grandes aportes. Si mantienen cierto nivel durante los próximos cuatro meses (hasta que concluya la fase regular), sus chances de destronar a los Crusaders será aún mayor, aunque, para que ello ocurra, tendrán que ofrecer un plus durante las fases decisivas. Serán cruciales las participaciones de Pieter-Steph du Toit, Eben Etzebeth, Steven Kitshoff y Wilco Louw entre los delanteros, además de lo que pueda hacer Damian Willemse en la creación de juego. Juarno Augustus, poco conocido al día de hoy, puede ser una de las gratas revelaciones, y no solo en Western Cape, sino también a lo largo y ancho de la Tierra. Debut: Bulls, el sábado, a las 12:15, en el Loftus Versfeld de Pretoria.

7- Sharks: no tienen grandes nombres pero últimamente se la rebuscan para pelear por los grandes premios. Se destacan por su férrea defensa y por dar la talla en los partidos importantes. Los dos ejemplos más claros se produjeron en su última visita por Nueva Zelanda, cuando vapulearon a Blues por 64-40 y cayeron en el último minuto ante Hurricanes (38-37), en Napier. Los hermanos Jean-Luc, Dan y Rob Du Preez, tres referentes en el buen presente de los representantes de la región de Natal. ¿Un objetivo? Superar la barrera de los cuartos de final. Ahí deberán apuntar sus cañones. Debut: Sunwolves, el sábado, a las 8:55, en el Estadio Nacional de Singapur.

6- Jaguares: en julio último culminaron su participación con traspié ante Lions en Ellis Park, pero, de todos modos, le bajaron la persiana a la que fue sin duda alguna su mejor performance desde su ingreso en el 2016. Mario Ledesma, su exentrenador y actual cerebro de los Pumas, cambió la cultura desde las entrañas. Ahora, con Gonzalo Quesada a la cabeza, la premisa será continuar con lo hecho por el hooker surgido en Curupaytí. Cómo tapar la partida de Nicolás Sánchez es uno de los grandes interrogantes de cara a los nuevos desafíos pero, asimismo, también representa una gran posibilidad para desarrollar un segundo apertura teniendo en cuenta que el Mundial está a la vuelta de la esquina y que entre Joaquín Díaz Bonilla y Juan Cruz Mallía debe estar el suplente de quien hoy en día luce su repertorio en el Stade Français. Y no olvidemos de que estos mismos jugadores serán, en su gran mayoría, los que irán en busca de la copa William Webb Ellis. Tienen armas suficientes como para volver a vestir el negro y el naranja una vez acabada la decimoctava semana de acción. Depende de ellos. De nadie más. Debut: Lions, el sábado, a las 18:40, en el José Amalfitani de Liniers.  

5- Highlanders: si no fuese por la salida de Lima Sopoaga a Wasps, los de Dunedin estarían más arriba entre los pretendientes. Les sobra el talento, principalmente para enfrentar a oponentes no-neozelandeses. El problema se les suele dar cuando afrontan derbis. Salvo contra Blues, a quien han tenido de hijo en las dos últimas temporadas, suelen tener problemas contra Crusaders, Chiefs y Hurricanes, mayormente cuando tienen que presentarse en rodeo ajeno. Estos cruces, en definitiva, aclaran el panorama de cara a los mano a mano. Y es allí cuando salen perdiendo. Jugar de local o visitante, y más la reglamentación que reina actualmente en el hemisferio sur, es primordial. Sus probabilidades de arrebatarle el cetro a su clásico de la isla Sur pasará, justamente, por cómo terminen posicionados dentro de la Conferencia Neozelandesa. Debut: Chiefs, el viernes, a las 3:35, en el FMG de Hamilton.

4- Lions: ¿Cómo definir a Warren Whiteley y sus compañeros? En una palabra, “bipolares”. Cuando juegan ante su gente, su rendimiento suele ser estratosférico. Apabullan a quien esté del otro lado con cierta facilidad. Salvo que se trate del vigente bicampeón, claro. Pero, en líneas generales, pulverizan a quien visite la altura de Joburg; las veces que saltan al verde césped lejos del calor de su público, en cambio, lucen como un combinado del montón. ¿Dónde está la diferencia? Si buscan, entre las frases anteriores, hallarán la respuesta. Y sí, se debe a los más 1750 metros de altura sobre el nivel del mar. Ocupan este prestigioso puesto solo por su supremacía en la Ciudad de Oro. Debut: Jaguares, el sábado, a las 18:40, en Vélez.  

3- Chiefs: si bien ya no es aquel que dominaba a piacere el Super Rugby entre 2012 y 2013, años en los cuales se perpetuó en el poder de SANZAAR, todavía se mantiene como retador. Y no es para menos: Damian McKenzie, Sam Cane, Brodie Retallick, Anton Lienert-Brown, Nathan Harris, Solomon Alaimalo, Shaun Stevenson y Lachlan Boshier son solo algunos de los hombres de renombre con los que cuenta Colin Cooper. Y para este 2019 se le sumarán dos estrellas del futuro: Tumua Manu y Etene Nanai-Seturo. Sus chances, al igual que ocurrirá con Highlanders, dependerán de su colocación entre los cinco kiwis cuando se dé por finalizada la primera etapa. Debut: Highlanders, el viernes, a las 3:35, en el FMG de Hamilton.

2- Hurricanes: si no han estado en la final en los dos últimos años ha sido por el pésimo sistema que rige bajo el mandato de Andy Marinos y el contrato televisivo que llegará a su fin en el 202, porque, en lo que respecta únicamente al juego en sí, los de Wellington, ganadores en el 2016, solo han sido inferiores a los ‘Saders. Siguiendo el sentido común y mis propias intuiciones, pelearán en casa y en Christchurch por el primer lugar de la tabla general. Si descifran a Scott Robertson, el próximo sábado 4 de agosto, jornada en la que se celebrará la final, podría declararse como “Día de los Huracanes”. Debut: versus Waratahs, en Brookvale Oval de Sídney, desde las 6:45 del sábado.

1- Crusaders: rugbística y psicológicamente, los mejores. Y no solo acá, en el Sur, también en el Norte. A nivel franquicias y clubes, claro. Su hegemonía, que empezó en 1999, se detuvo durante casi una década (2008-2017), pero en esa temporada volvió a tomar fuerza bajo el mandato de “Razor” (tal como se lo conoce a Robertson). Desde que él asumió, tras el Super Rugby 2016, jamás ha perdido un encuentro en el Estadio AMI, el nuevo escenario con el que cuentan tras la destrucción del Estadio Jade debido al terremoto de febrero del 2011. Y ganó ambos certámenes, claro. Para este 2019 sostendrán los cimientos con los cuales tanto éxito han tenido recientemente. El capitán seguirá siendo Sam Whitelock, aunque, como de costumbre, con la ayuda constante de otro líder de acero como lo es Kieran Read. Táctica y estratégicamente, el software de estos Cruzados seguirá siendo Richie Mo’unga, aunque vale destacar que los extraordinarios números los han trabajado como un equipo. Para ellos prima lo colectivo, no lo individual. De mantener este lema, el décimo festejo estará al alcance de su mano. Debut: Blues, el sábado, a las 3:35, en el Eden Park de Auckland.

VAVEL Logo