Juego y espíritu, las bases de la victoria

En su debut en el Super Rugby, los Jaguares derrotaron en el Toyota Stadium de Sudáfrica a los Cheetahs con un resultado de 33-34.

Juego y espíritu, las bases de la victoria
Juego y espiritu, las bases de la victoria (Foto: Canchallena).

Y un día llegó, demasiado tiempo esperando hasta que el momento se presentó. Pero claro, tenía que ser así. No podía ser de otra manera, había que regalar un tiempo, tener indisciplinas, momentos de incertidumbre y hasta vaticinando una derrota humillante en ciertos segmentos del partido. Sin embargo, este equipo tiene algo mucho más valioso que un espíritu invencible. Los Jaguares tienen juego señores, desde las famosas corridas de Santiago  Cordero, el perfecto  manejo y visión de la pareja de medios, el Breakdown salvador del gran capitán Agustín Creevy y hasta un contraataque de Matías Orlando que dejó pagando a cuanto rivales tenía por el camino. Con el planteo ofensivo como base, el equipo dirigido por Raúl Pérez, consiguió su primera victoria en el Super Rugby por 33 a 34 ante los Cheetahs.

El primer tiempo comenzó de manera negra. No solo por la camiseta del equipo rival, sino porque la franquicia dirigida tuvo unos 30 minutos iniciales en los que todos los sueños parecían derrumbarse con una velocidad insospechada. Esa maldita indisciplina, siempre de manera inocente, ayudada por un árbitro con un tinte localista, le costó un tiempo largo con dos jugadores menos (Nicolás Sánchez y Martín Landajo)  en lo que los locales, aprovechándose de esto, pusieron el marcador en su favor por 24-3. Sin embargo, una vez vuelta la pareja de medios al campo, otro fue el equilibrio en el juego y los capitaneados por Creevy (quien tuvo un partido perfecto) remontaron el resultado para irse al descanso con un 24-17 en el score.  

Otra fue la historia en el complemento. El juego de los Jaguares salió a relucir en su máxima expresión para superar en el campo a los Cheetas. Aunque claro, el partido nunca estuvo definido y la franquicia argentina corrió de atrás en casi todo el partido debido a la diferencia cobrada en el primer tiempo. Sin embargo, tras el Try de Landajo, con una corrida exquisita, de Matías Orlando, los visitantes sacaron ventaja en el marcador y, tras sufrir hasta el último minuto, con un drop de Matías Sánchez, se consiguió el resultado definitivo de 33-34.