El scrum, un arma que reapareció en Vélez

Hoy, en la derrota 30-26 ante Chiefs de Nueva Zelanda, los Jaguares volvieron a hacerse fuertes en una formación que los tenía a maltraer en los últimos partidos: el scrum, un icono del rugby argentino. Con una primera línea predominante, Raúl Pérez y sus pupilos exprimieron al máximo su poderío ante un pack de forwards kiwi que poco pudo hacer.

El scrum, un arma que reapareció en Vélez
Foto: vestuario Jaguar en la previa del duelo ante Chiefs, por la cuarta semana del Súper Rugby 2016. Crédito: Scrum ESPN

En ese choque de fuerzas que tanto ha caracterizado a Los Pumas, históricamente, hoy, en el Estadio José Amalfitani, fue Jaguares quien sacó lo mejor de dicha formación fija. Con el ingreso de Nahuel Tetaz Chaparro, en lugar de Ramiro Herrera -lesionado-, la franquicia que pertenece a la Unión Argentina de Rugby adquirió poder en la lucha física y técnica ante los delanteros de Chiefs, quienes presentaron a Mitchell Graham, Hiwakera Elliot y Hiroshi Yamashita en el frente de la batalla por la posesión.

¿Por qué el foco de este artículo está puesto en el scrum? Simplemente por un motivo: volvió a ser noticia. Positiva, de por cierto. En los dos primeros encuentros, el elenco capitaneado por Agustín Creevy sufrió constantemente en la disputa frente a frente con cada pack: Cheetahs y Sharks arrasaron con los ocho forwards argentinos. Todo pasa por la técnica, así lo mencionan los especialistas. Hablar de la melé -tal como se le dice al scrum en España- no es algo para cualquiera, ni siquiera un periodista puede expresarse con cierta seguridad en este aspecto, salvo que haya sido primera línea. La capacitación puede ser otra de las principales fuentes de conocimiento. Lo que importa, en fin, son los resultados que ha dado su buena utilización en el día de hoy. A partir de la obtención, Jaguares pudo tener una plataforma de ataque firme, de temer para el ingoal neozelandés. 

Lo más sorprendente fue, sin duda alguna, el funcionamiento del mismo durante los últimos veinte minutos, con el ingreso de Roberto Tejerizo y Felipe Arregui, dos desconocidos dentro del rugby de élite. El tucumano, con pasado en Barbarians, dio garantías. Arregui, por su parte, se lleva el visto bueno tras haberse mantenido en pie en la pelea que dirimió palmo a palmo con Pauliasi Manu, un pilar izquierdo de importante trayectoria.

Una de las tantas premisas para el sábado próximo, ante Stormers, en el José Amalfitani de Liniers, será continuar por la buena senda en el scrum. También habrá que tener en cuenta que Sudáfrica es uno de los países que mejor maneja esta formación. La franquicia con base en Ciudad del Cabo traerá a la Argentina toda su artillería pasada. El público gozará de jugadores de renombre, como, por ejemplo, los de Vincent Koch y Frans Malherbe, dos pilares con pasado en Springboks.