#YoNoSilbo y #YoRespeto, las dos cuotas pendientes

Más allá de la campaña de la Unión Argentina de Rugby para generar conciencia en el público y que poco a poco vayan interiorizándose con el deporte, una porción de los presentes en el estadio José Amalfitani de Liniers desafió la iniciativa y volvió a ser noticia...y sí, como algo negativo que, en parte, opacó la gran fiesta que se vivió en la contienda entre Pumas y All Blacks, por el cierre de la quinta fecha del Rugby Championship.

#YoNoSilbo y #YoRespeto, las dos cuotas pendientes
Foto: esta era la campaña que inició la UAR de cara al cruce con los All Blacks, en Vélez. Crédito: Prensa UAR.

Se intentó, pero no se pudo. Pese a esto, un buen paso inicial por parte de las autoridades del rugby argentino. Se dejó de lado el márketing, un aspecto esencial en el profesionalismo y en la modernidad, y el énfasis estuvo en un mensaje que, a priori, era esperanzador para aquellos que aman este deporte y conocen bien cuáles son sus valores y qué es lo que se debe respetar dentro de un estadio. Otros, en cambio, parecían desconocer qué era lo quería transmitir la UAR desde su investidura. 

Comenzó bien, pero terminó mal. En el primer envío a las haches de Beauden Barrett, apertura de Nueva Zelanda, los espectadores estuvieron a la altura de las circunstancias y provocaron una sonrisa en los impulsores de esta campaña. Luego, con el pasar de los minutos, el clima empezó a cambiar: de la tranquilidad, el silencio y el aliento, a la hostilidad contra los mismísimos All Blacks, unos caballeros dentro y fuera del césped, y el referí sudafricano Jaco Peyper, quien tuvo sus yerros como autoridad, pero que jamás influyó en el tanteador. Aunque el resultado se viese alterado por el árbitro, la realidad (inimaginable en este país) indica que nadie tuviese que haber reprochado de esa manera a quien impartió justicia durante los ochenta minutos.

Parece algo mínimo, pero no lo es, ya que esto, en definitiva, muestra lo que es una parte de la sociedad argentina. Para algunos, sucesos aislados; para otros, un fiel reflejo de la locura que existe en suelo albiceleste. En fin, ¿qué postura está más cerca de la verdad? Lo cierto es que, como mínimo, el #YoRespeto y el #YoNoSilbo deberían ser objetivos reales a cumplir en los próximos años. Pese a un inicio tumultuoso, la ovalada puso manos a la obra para acabar con ciertas cuestiones que no son propias de un deporte, ni de la vida misma.