Tsitsipas no se cansa de tumbar grandes y es finalista

El joven de 19 años dejó en el camino al 6 del mundo, Kevin Anderson, por 6-7(4), 6-4 y 7-6(7) y será finalista por primera vez de un Masters 1000 ante Nadal o Khachanov.

Tsitsipas no se cansa de tumbar grandes y es finalista
Puño apretado para reflejar la alegría del griego. Foto: Zimbio.

El griego Stefanos Tsitsipas, gran sensación del Masters 1000 de Toronto, le ganó al sudafricano Kevin Anderson, sexto jugador del ranking ATP y cuarto favorito, para alcanzar la final del torneo, la segunda de su carrera y la más relevante hasta ahora en su historial.

Tras un final dramático que culminó un duelo épico con un marcador de 6-7(4), 6-4 y 7-6(7), el griego logró dejar en el camino a otro de los favoritos. Tsitsipas se convirtió en el jugador más joven de la historia en ganar a cuatro top 10 en un solo torneo. Nadie, desde que se estableció el circuito ATP en 1990 ha logrado algo similar.

El jugador oriundo de Atenas, 27º del ranking ATP, aguantó el pleito durante dos horas y 48 minutos. Sacó adelante un punto de partido, que tuvo el sudafricano en el desempate del duelo.

Anderson, finalista en Wimbledon, fue la cuarta gran víctima de la sensación griega. El austríaco Dominic Thiem, el serbio Novak Djokovic y el alemán Alexander Zverev no pudieron antes con Tsitsipas.

El griego, que sólo cuenta con la final del torneo de Barcelona que perdió con Nadal, en este 2018, como única aproximación hacia un trofeo, disputará el choque más importante de su prometedora carrera este domingo, ante el mismo Nadal o Khachanov.

No decayó a pesar del buen arranque de Anderson, poseedor de un gran saque y solvente en la red. Tsitsipas, que ya advirtió en Washington de sus expectativas en el tramo norteamericano de la temporada, ganó en convicción después. Rompió por primera vez el servicio de su rival para enderezar el partido, que se resolvió en el último parcial.

Nadie cedió en el tercer set. Ninguno aprovechó las opciones de rotura que dispuso. Salvados por el propio saque o la imprecisión del rival en los momentos determinantes, la resolución cayó en manos del tiebreak.

Tsitsipas tuvo dos puntos de partido antes del triunfo. No los aprovechó. Anderson dispuso de su ocasión también, que dejó pasar. A la tercera opción se aferró el ateniense, que cerró la victoria y su pase a la final, la segunda de su carrera en busca de su primer éxito como profesional.