Nacional, sus hinchas, el técnico y el fútbol más allá de la historia

Nacional, sus hinchas, el técnico y el fútbol más allá de la historia

El hincha que nace viendo a su equipo ganar, competir, gustar, con el paso del tiempo se hace exigente y se hace exigente porque su equipo lo obligó a serlo, si bien se entiende que no siempre se puede ganar, para los hinchas de estos equipos no ganar un campeonato no es un fracaso, pero no competirlo sí lo es.

luisrojas
Luis Rojas
Es el caso de los hinchas de Nacional, hinchas que vieron a su equipo no siempre ganar, pero se acostumbraron a una forma de juego, forma que seguro los hizo hinchas y los hizo orgullosos de serlo. El equipo que se caracterizó siempre por un buen trato a la pelota, que priorizó el buen juego antes del resultado, y que claro, eso atrajo muy buenos resultados. La hinchada de Nacional es conocida como una de las que más acompaña al equipo en los estadios, de hecho, las cifras de asistencias casi siempre los avala.
 
Hoy, la hinchada se divide, entre los que quieren que Osorio deje el cargo de director técnico del equipo, y los que quieren que el proceso siga. Y se divide porque, a unos no les convence para nada el estilo o forma de juego que el equipo ha desempeñado desde el 2012 y a otros los convence los resultados, que en porcentajes, números de partidos ganados, empatados y perdidos parecería una aceptable campaña.
 
Desde la llegada de Osorio, ya algunos avisaban de su estilo de juego y de la posible incompatibilidad con el de la historia de Nacional, pero con resultados, Juan Carlos, fue ahogando las criticas, el equipo cosechó varios partidos invicto y logró ser campeón de la Supercopa ante Junior, en dos partidos que ilusionaron a la hinchada verdolaga.
 
A su llegada, Osorio trajo jugadores en los que confiaba y que lo llevaron a ser campeón con el Once Caldas en el 2009, Alexis Henríquez que era el líder de aquel equipo, Elkin Calle, Pajoy y Micolta y luego trajo a ‘Neco’ Martínez y Diego Arias, la dirigencia le dio gusto en ese aspecto y era algo coherente, puesto que eran jugadores que conocía y que supuestamente sabía lo que podían ofrecerle.
 
En su mejor Once Caldas, el equipo de Osorio no priorizaba la posesión de la pelota, pero sí era un equipo rápido, sólido con una defensa liderada por Alexis Henríquez, que estaba en un gran momento, (Llegó a ser convocado a selección) el medio pertenecía a Diego Arias y el ataque se soportaba en dos alas extremas que hacían a un equipo contragolpeador por excelencia y que contaba con un definidor como Johan Fano.
 
En Nacional intentó hacer lo mismo y ante la mirada expectante y poco crédula del espectador, el equipo comenzó con buenas presentaciones. Apoyadas, claro, por el buen momento de jugadores que serían importantes en el equipo, caso de los extremos, bien marcados, Pajoy y Avilés y la sorpresa en la delantera, Jefferson Duque. Además del buen momento de Mejía en el medio campo y la creación de Macnelly.
 
En fútbol puedes usar cualquier forma o estilo, pero si los jugadores no son adecuados o no están en buen momento, no servirá.
 
Pero poco a poco el equipo se iría desmoronando, comenzando con la lesión de Duque, jugador que había ilusionado, y que a la postre, sería el gran déficit del Nacional de 2012, la falta de gol, ni Uribe, ni Diego Álvarez podrían cargar con el peso del goleador en el equipo.
 
Las lesiones de otros jugadores y el mal nivel de algunos, harían de Nacional un equipo que si ganaba, lo hacía con lo justo y que en casa le costaba horrores hilar buenas presentaciones. En defensa, Alexis Henríquez nunca iba a encontrar el nivel que mostró en Caldas. Pajoy bajaría demasiado el nivel y los delanteros, que ya había mencionado. Sin embargo, el equipo inexplicablemente por el juego, explicable por el torneo y por los rivales, se metería en cuadrangulares, y estuvo a minutos de llegar a una final con Millonarios. Al equipo le costó demasiado los clásicos, nunca pudo descifrar el planteo recatado del ‘Bolillo’ Gómez.
 
En 2013, el equipo lidiaba con la partida de un jugador importante en el desequilibrio, Avilés Hurtado y se apoyó la participación de Wilder Guisao en su lugar. En ataque era obvio, Álvarez se iría y Ángel llegaría. El tiempo trajo buenas noticas, la recuperación de jugadores lesionados que habían esperanzado, caso Duque y Valoy.
 
Sin embargo, Nacional, hasta el día de hoy no ha encontrado lo que se puede decir es lo más difícil del fútbol, la continuidad. Y es que el mismo Osorio no le daba continuidad a una alineación y el equipo no encontró nunca una idea clara y establecida de juego. En unos partidos jugó con un delantero, en otro jugó con Ángel y Duque, en otros jugó con tres defensas, luego con cuatro, insistió con los extremos y luego con líneas de cuatro, hasta probó en algún partido con Henríquez de creador y a Medina lo llevó al lateral (Esta dio beneficios)
 
De las ganas y la actitud de los jugadores es muy difícil dudar porque no creo que haya un equipo que no salga a ganar un partido, pero en varios encuentros el equipo pecó de displicente y en otros casos no pudo aguantar un resultado como contra Patriotas, equipo que no ha ganado en el campeonato.
 
No se puede dudar de las ganas de Osorio por encontrar el equipo que enamore a la afición, pero si no se le da continuidad a uno, nadie sabe cómo se quiere ganar. Claro que el equipo ha tenido cosas buenas y muy buenas. La intención de ser protagonistas desde el primer momento, la posesión de la pelota es favorable al equipo en casi todos los encuentros y el intento por elaborar jugadas colectivas. Pero hay que tener en cuenta que las lesiones no han favorecido tampoco a un proceso continuo, Luis Fernando Mosquera, John Fredy Pajoy, Óscar Murillo, Elkin Calle, Juan Valencia, Diego Arias, Sherman Cárdenas, entre otros, han acarreado problemas físicos que no les ha permitido encontrar continuidad en su juego y eso, por supuesto, ha perjudicado al equipo.
El modelo se debe adaptar a los futbolistas 
 
Uno de los principales problemas del equipo ha sido, desde hace años, poder penetrar las dos líneas de cuatro que le plantean casi todos los rivales. Eso, porque las transiciones de defensa a ataque son lentas, debido, claro, al tipo de jugadores, Mejía, Macnelly, por los que pasan la pelota de todos los ataques, no son jugadores verticales. Para eso ha estado Bernal, jugador que se ha convertido en primordial para Nacional. Ha caído en la desesperación, muestra de eso son los inútiles centros sistemáticos de los laterales, que son despejados fácilmente por los defensas. Si el equipo le falta verticalidad para atacar espacios, también le hace falta paciencia para jugar en estático y rodear al rival hasta encontrar huecos.
 
Nacional ahora está clasificado a los cuadrangulares finales y eso es más que destacable, pero también está claro que el juego del equipo no llama la atención, prueba de ello es la poca asistencia de la hinchada al estadio y que si el equipo no mejora y pule ciertos aspectos será muy difícil llegar a una final. Que sin embargo es una posibilidad, la continuidad no es una característica de la Liga Postobón y cualquiera puede ser campeón. Algo esperanza al hincha y es la capacidad de Nacional de jugar instancias finales, algo que no todos los equipos tienen.
 
La idea no es morir cerrados pensando que Nacional siempre debe jugar de una forma determinada, porque el fútbol presenta muchas variantes, y muchas muy buenas y llamativas, la idea no es tampoco reducir al fútbol en tener y no la pelota, que es importante pero no lo único, la idea es ver fútbol más allá de los gustos. 
 
Yo creo que este equipo ha mostrado cosas muy interesantes y sobre eso se podría trabajar, esperando claro, que los jugadores alcancen un nivel aceptable para poder soportar un estilo marcado de juego.
 
El reto es conseguir el máximo rendimiento con la plantilla de la que dispones, que es muy buena comparada con la de otros equipos. Ya el técnico interpretará cuáles son sus necesidades y elige la forma que le conviene. Ojalá, eso sí, que todos lo disfruten, que así será más fácil y llevadero.
 
Imagen cortesía de Terra.com
VAVEL Logo