Nacional, de la gloria deportiva al papelón dirigencial
Atlético Mineiro - Nacional, Copa Libertadores 2014. Foto: EFE

Los contrastes de Atlético Nacional con su momento deportivo y administrativo son tan abismales como insólitos.

Mientras el equipo saborea sus mieles después de los últimos títulos conseguidos de la mano de Juan Carlos Osorio, no se traduce de igual manera en su situación dirigencial, comenzando desde su paupérrimo mercado de pases, hasta el desconcierto de su cantera de juveniles.

Nacional cerró el 2014 con ingresos económicos nunca antes vistos, especialmente gracias a su participación notable en la Copa Sudamericana cuyo subcampeonato representó US$1,5 millones y sin contar los taquillazos que obtuvo notablemente en la semifinal contra Sao Paulo y la final contra River Plate. Después de la Copa, Nacional ingresaría otros US$10 millones más, producto de las ventas de sus mayores referentes en el mediocampo como lo fueron Alexander Mejía y Edwin Cardona hacia el Monterrey de México.

A pesar de todo ese superávit económico que supuestamente debió ser maravilloso, resultó ser todo un despilfarro a manos de una dirigencia lamentable. Apenas llegaron 5 refuerzos frente a las 8 bajas que sufrió el plantel profesional durante este mercado de fin de año, de las cuales las más significativas fueron la de Pablo Zeballos (US$1,5 millones por el 60% de su pase), Pablo Velasquez (préstamo con salario multimillonario) y Camilo Vargas (US$1,2 millones), este último desperdiciado que firmó un contrato con Nacional y se retractó en jugar.

Por otro lado llegaron jugadores con presentes poco brillantes como el de Gilberto 'Alcatraz García, Michael Rangel y Jairo Palomino, sobre todo este último que fue un crack en 2011´, pero que viene de una para larga por su periplo fallido en Arabia.

El presidente Juan Carlos De La Cuesta argumentó que "se acabó el presupuesto" tras esos refuerzos y que el resto de la plata será para terminar la segunda construcción que se está haciendo en la sede deportiva de Guarne. Mejor dicho, Nacional tuvo ingresos económicos de equipo grande pero los invirtió como si fuera el Huila o La Equidad Seguros y como si solamente jugáramos la Liga y Copa sin nada internacional.

El otro tema crítico es la situación de las divisiones menores. Practicamente desde que llegó Osorio a Nacional, no ha habido ningún jugador de la cantera promovido al equipo profesional y aparantemente la razón es que hay una mala relación del cuerpo técnico profesional con el juvenil, más especificamente con el profesor Nelson Reyes.

Por otra parte, el directivo Alonso Lizarazo quien era de Alianza Petrolera, regresó nuevamente como directivo en Atlético Nacional y ha generado un malestar en la hinchada, ya que es señalado de ser el principal desestabilizador de los juveniles porque presuntamente se alía con un empresario de jugadores llamado Alex Ríos, para vender a los futbolistas jóvenes y así cobrar comisiones. En resumidas cuentas, en Nacional no hay refuerzos rutilantes ni canteranos por promover, todo muy mal.

Volviendo a lo del mercado de pases, yo como hincha verde me siento burlado por los directivos en el que no solamente se demoraron hasta la eternidad para confirmar refuerzos sino que ninguno de los jugadores nuevos llegaron con cartel importante, ya que fueron terceras o cuartas opciones de los directivos porque no fueron capaces de traer futbolistas de primera clase.

Obviamente estaba más ilusionado con el equipo del 2014 en el que había un poco más de material humano y deportivo pero ahora pareciera que el objetivo del equipo es apenas volver a pasar la fase de grupos de Copa Libertadores pero no ganarla, como se lo había planteado Juan Carlos Osorio.

Ojalá que mis malas expectativas nuevamente sean contrariadas con otra campaña inolvidable como ya nos tiene acostumbrados este Nacional de Osorio, potenciando siempre a los jugadores limitados y que los refuerzos hagan un papel mucho mayor de lo esperado.

Por lo demás solo queda apoyar como hincha del equipo y desearle suerte a los muchachos en este nuevo año que comienza, en el que ojalá se pueda dar un título internacional después del sin sabor contra River y que hace mucho rato la fanaticada verde está esperando.

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