Con el negocio Cuadrado, Juan Guillermo tendrá que lucirse
El colombiano llega como única incorporación invernal al club de Londres. Foto: www.chelseafc.com

''El Chelsea tiene grandes jugadores y está para grandes cosas'', fueron las palabras de Juan Guillermo Cuadrado en su primera entrevista a los medios ingleses, más precisamente al canal de televisión de su nuevo equipo, donde fue oficialmente presentado este martes como la flamante contratación de la ventana invernal de traspasos.  

Más alla de las circunstancias a las que están sujetos los futbolistas -no es un secreto que los jugadores se expresan públicamente en función de su posicionamiento laboral y de los intereses que representan-, el testimonio del tercer fichaje colombiano más caro en la historia es un placebo para todos aquellos que esperaban el salto de categoría del ex Fiorentina a un club de la élite mundial.

Udinese, Lecce y Fiorentina avalan una carrera con más de cinco años de experiencia internacional, la cual tuvo sus inicios en el rentado local con el Deportivo Independiente Medellín (2008) y que alcanzó su etapa más brillante en Brasil 2014, donde Juan Guillermo aportó con sus actuaciones y sus cuatro asistencias a la consecución de la épica, los cuartos de final: la mejor participación histórica de Colombia en un Mundial.

Con 26 años, una hoja de vida ávida por comenzar a resaltar títulos entre sus líneas y la distinción unánime que lo ubica como uno de los jugadores más desequilibrantes del planeta, Cuadrado tiene hoy la oportunidad de transformar ese placebo en una realidad. Los 30 millones de euros que desembolsó Chelsea por su pase y la confianza de José Mourinho son razón suficiente para que Neco afronte este como el mayor reto en toda su trayectoria futbolística.

El cafetero tendrá que sobrevivir a condiciones de márketing y prensa distintas a lo que el contexto italiano le tenía acostumbrado, siendo su nuevo equipo uno de los referentes mundiales en el balompié, con cláusulas -deportivas y publicitarias- millonarias y exigencias de similar calibre, donde la Uefa Champions League o la Premier League están muy lejos de ser simples caprichos de Román Abramóvich, propietario de la escuadra Blue.

Los deseos de Mourinho tampoco se quedan atrás, y es que el portugués destaca por ser un estratega riguroso en cuanto a los requisitos que dispone para algunos de sus jugadores. Cuadrado deberá llegar a cada entrenamiento, a cada partido, convencido que The Special One espera ver su capacidad con el balón, pero también su sacrificio y su despliegue, así como lo esperó en su momento con Wesley Sneider en el Ínter de Milán, con Ángel Di María en el Real Madrid y hoy día con Eden Hazard, su joya de la corona en el club del oeste de Londres.

Aunque el recibimiento por parte de los aficionados ha sido óptimo, la simultánea venta de André Schürrle, campeón en la última Copa del Mundo, al Wolfsburgo alemán dejó cierto recelo en un sector de la hinchada, que no ve al colombiano como reemplazo del polifuncional bávaro, uno de los elementos más dúctiles en el plantel del Chelsea y que podía cumplir, en un mismo partido, las funciones de volante, extremo, mediapunta y centrodelantero.

Lo anterior supone otro de los grandes desafíos para Juan Guillermo, quien tendrá que arreglárselas para optimizar el acondicionamiento a su nuevo club y alcanzar un rendimiento estable en el menor tiempo posible. Vale insistir que, en la exigencia de Mourinho, la destreza no es argumento suficiente, al punto de llegar a prescindir del versátil Schürrle, que desde hace aproximadamente tres meses estaba fuera de sus planes.

No será sencillo ganarse un puesto, tampoco figurar en los triunfos y mucho menos ingresar al selecto grupo de sudamericanos que dejaron huella en el Chelsea, pero lo que sí podrá tener garantizado Cuadrado es el crecimiento futbolístico bajo la tutela de uno de los mejores entrenadores del mundo. "Estoy muy feliz y agradecido por esta oportunidad'', esbozó el antioqueño en sus declaraciones, denotando compromiso y confianza de cara a una etapa que, de darse exitosa, podrá resultar en una herencia monumental para Neco: el dorsal 11 del mítico Didier Drogba.

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