Mucho premio para un pobre 'tiburón'
Foto: ElHeraldo

El Estadio Libertad recibió en el cierre de la fecha 14 a Pasto y Junior. El último se enfrentaba al octavo de la Liga. En un encuentro donde el local fue superior y mereció mucho más que el empate, mientras que una visita sin alma y ambición, se lleva mucho de la capital de Nariño.

Primera Parte: Un tiburón frío y un Ramírez caliente por el gol

La primera mitad arrancaba fría como la noche de la hermosa ciudad de Pasto. Muy poco de ambos equipos, que trataban de enhebrar jugadas y culminarlas en opciones de gol, pero la falta de efectividad en el pase final o el buen accionar de la defensa rival, se hacían presentes para negar el ataque.

Pasto apelaba al juego colectivo, con toques y toques, esperaban agotar al rival en la altura de la capital del departamento de Nariño. El medio campo comandado por Bolívar y Hurtado buscaba surtir de buenos balones a los dos delanteros que contaba el equipo de Berrío. Al juego interno, también se le sumaba al uso de las bandas, para buscar abrir la defensa de Junior y lograr colocar algún centro para la cabeza de Ramirez o Gómez.

Ante esto, el visitante se colocaba firme en defensa. Una línea de cuatro que en ocasiones se convertían en cinco hombres con actitud defensiva. Al momento del ataque la velocidad de Mena era el arma más peligrosa de un equipo plagado de suplentes. Pases cortos, precisos y al espacio para el veloz de la blusa 7. Era el esquema que manejaban los muchachos de Alexis Mendoza. Una táctica que poco generó en contra del pórtico de Soto.

El que si vio acción fue el capitán rojiblanco Sebastián Viera. En los primeros 20 minutos cuatro opciones de gol fueron a parar en el área del uruguayo, que en dos ocasiones mostró su calidad como portero y salvó a Junior de irse abajo en el marcador. Asunto que preocupaba al DT visitante, que le pedía más compromiso a la hora de la marca al rival y mayor presión para recuperar el esférico. Apuntes importantes para lograr frenar la arremetida local.

Arremetida que mermó en ciertos tramos del encuentro luego de los 25 del primer tiempo. Situación que aprovechó Junior para tomar la posesión y descansar con ella. Recargando los pulmones con el toque de la pelota, para luego encontrar una posible opción de gol. Opciones que nunca llegaron. El tiburón generó poco y la traba al local no duró mucho tiempo. Pasto generaba ataques peligrosos ante la defensa del visitante. Que temblaba ante cada aproximación de los pastusos, que en un tiro de esquina tuvieron la opción más clara con un cabezazo de Ramírez que pegó en el travesaño.

Sonido metálico que se repitió sobre el final del primer tiempo. Nuevamente Ramírez el protagonista y el palo su antagonista. Segundo impacto sobre el metal, que desencadenó una contra veloz de Mena y Escalante, donde este último mandó un remate resante que por poco vence a Soto. 

Con esas dos acciones de peligro. La primera parte se congeló en el frío del Estadio Libertad. Un 0-0 injusto para un local que mereció el gol.

Segundo Tiempo: Un congelado tiburón y un ardiente Pasto

El complementó arrancó con el cabezazo a gol de Ramírez y una atajada espectacular de Viera. El atacante local, ya tenía medido a los centrales de Junior y el juego aéreo era siempre ganado por el delantero, que en los primeros tramos de la segunda parte tuvo dos más para marcar el 1-0. Pero la falta de definición fue la bestia negra del uruguayo.

En el transcurso del partido Pasto sufrió la expulsión de Gómez luego de una agresión sin balón a un jugador de Junior. Hombre menos que no afectó el funcionamiento ofensivo del equipo, que continuó metiendo peligro a la defensa visitante. Ramírez el más activo arriba, tuvo muchas opciones para marcar, pero el palo o una mala definición siguieron negándole el grito sagrado al jugador y a Pasto.

Junior no encontraba cómo aprovechar el hombre de más y no generó ninguna opción clara de gol a pesar de los cambios hechos por Alexis, que al final no rindieron frutos por el pobre juego del equipo y la expulsión por doble amarilla de Vásquez. 

Al final, Pasto acorraló a un Junior que no sabía lo que hacía en el campo de juego y que en varias ocasiones se salvó de irse perdiendo en un partido donde hizo todo para no merecer el punto. 

Empate 0-0 que deja descontento a un local superior desde principio a fin, sobre un rival sin alma y ambición. Con este resultado Pasto, que en la siguiente fecha recibe a Chicó, permanece en el fondo de la tabla; mientras que Junior con el punto, sigue metido entre los ocho mejores de la Liga, a la espera de recibir en su casa a Santa Fe.

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