Mateus regresó, dio en la tecla correcta, y volvió la alegría al fútbol de Nacional
Celebración del primer gol del partido. Mateus le sacó la presión y tristeza al Atlético Nacional de torneos internacionales. Foto: Atlético Nacional

Mateus regresó, dio en la tecla correcta, y volvió la alegría al fútbol de Nacional

El volante paisa se volvió a llevar las luces, los aplausos y la figura del partido en los primeros tres puntos de Atlético Nacional en el grupo 1 de la Copa Libertadores. Mateus Uribe fue elegido el mejor jugador del partido por nuestros seguidores de la cuenta @AtNacionalVAVEL en Twitter.

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Andrés López

Quien sea rencoroso dirá que por Mateus Uribe y su ‘tonta’ expulsión en Guayaquil, que costaron su ausencia en tres partidos internacionales (dos en Copa y la ida de la Recopa), Nacional no tuvo a un jugador influyente que activara el ataque durante esos encuentros. Un tipo que ayudara a descargar a Macnelly, que fuera también una opción de pase para los de arriba, creara opciones o ayudara en defensa a Diego Arias. Ese tipo era Mateus, quien ya se ha apodado entre los hinchas como elgladiador del equipo.

Sí que hizo falta en esos tres partidos. Pero en la cuarta fecha del grupo 1 de la Copa Libertadores Mateus pudo volver a ser alineado entre los 11 que devolverían el rumbo de clasificar, ya no por su cuenta pues se depende de otros resultados, al actual campeón de la Copa Libertadores.

Hasta el minuto 36’ el guión que habían vivido los hinchas verdes parecía repetirse en casa. La poca profundidad de Nacional y una falta de ambición en ataque, hacían creer que nada había cambiado. Se seguía dominando el balón, se controlaba el medio campo, pero la alegría del juego que caracterizó a este plantel hasta hace pocos meses seguía perdida. Además, todo lo intensificaba la presión de sacar los 3 puntos de este partido que se jugaba.

Pero en ese minuto 36’, Daniel Bocanegra en una de sus expediciones en ataque, por fin pudo lograr un enganche. Tuvo espacio para pensar y crear peligro. Vio al ‘volante 8’ del equipo llegar a pisar área, se la entregó, y con más espacio aún, Mateus remató directo a puerta. Gol. Golazo. El estadio estalló en un solo grito, y el equipo se sacó toda la presión, carga y 'mufa' que tenía encima, todo gracias a ese número 6 de apellido Uribe.

A partir de ahí, el guión cambio, y como titulo, la alegría e inteligencia del fútbol ‘verdolaga’ regresaba a la memoria de sus actores. Nacional se volvió una máquina que de la mano de Macnelly Torres, fresco y radiante con Mateus al lado, dirigían juntos a la orquesta que tenían adelante: Dayro Moreno, Andrés Ibargüen y Rodin Quiñones.

Por la presión alta constante a los volantes de primera línea de Estudiantes, su acompañamiento en la recuperación junto a Diego Arias y en creación junto a Macnelly, y su continuo y punzante acercamiento al arco de Mariano Andújar, durante los 90 minutos (después de jugar también los mismos 90’ el pasado sábado), es que Matheus se convirtió en una pieza clave para el impulso que tomó el equipo en esta primera victoria en la Copa.

Su función se vio más que reflejada en el cuarto gol, al que asiste y deja para marcar a Macnelly –su compañero de ataque en todo el encuentro– después de galopar toda la cancha contraria, descargando en Dayro, que le devuelve el balón con un taco exquisito, para ingresar solo al área. Todos en el Estadio pensamos en un remate fuerte al arco para cantar el segundo del ‘gladiador’, pero como en el área siempre hay un tiempo más le sirvió a Macnelly para el cierre de la faena contra el equipo argentino.

Ahora el hincha ‘verdolaga’ cree más en una complicada clasificación. Por la ventana, como dicen. Obviamente sabiendo que dependerá de otros resultados, pero lo que significó el regreso de Mateus Uribe, y en especial ese primer gol en el que mandó lejos la presión y pesadez que tenía el equipo como conjunto, hacen pensar que con su presencia, Nacional podrá recuperar el estilo de juego que encantó al continente y lo llevó a levantar la Copa que en esta edición se le escapa de las manos. Esa misma Copa que Mateus no gestionó ni hizo parte. Pero el ‘gladiador’ está enviando los mensajes y dando en la tecla correcta para quererla levantar.

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