Opinión: Paulo Autuori y su beneficio de la duda
Foto: @CaracolDeportes

Opinión: Paulo Autuori y su beneficio de la duda

Siempre he sido partidaria de los procesos, esos procesos que a muchos hinchas desesperan y no soportan dar un espacio de tiempo para un ciclo que apunte a lograr un objetivo particular; eso sí, muy respetable ante todo la opinión de cada coequipero e hincha de este espectáculo; cada quien tiene su forma de ver y vivir el fútbol, es totalmente válido.

monikhin
Mónica Hincapié Moreno

cVamos al grano. Con la llegada de Paulo Autuori al banquillo de Atlético Nacional, sentí en su momento que todo cambiaría para bien, así mismo pasó cuando llegaron Juan Manuel Lillo y Jorge Almirón respectivamente; siempre pensé que íbamos a seguir esa senda victoriosa que comenzó sembrando el 'Sachi' Escobar, de la cual tomó luego las riendas Juan Carlos Osorio y la finiquitó de manera maravillosa el profesor Reinaldo Rueda.

Para que hayan frutos dulces hay que sembrar la semilla y esa semilla no se transforma de la noche a la mañana; para obtener el fruto hay que llevar un paso a paso de manera cautelosa; hay que regarla, abonarla y cuidarla para después poder saborearla.

Hoy me pregunto: ¿Qué es lo que está pasando que esas semillas que tenemos no están dando los frutos que queremos?, ¿Se están sembrando correctamente?, ¿De qué calidad es el abono que las nutre?, ¿Están siendo bien cuidadas?

Cada vez el fruto sabe más amargo, es insípido, no tiene color, se ve desteñido y no emana un buen aroma; todo huele mal y se ve mal, desconocemos la causa raíz de lo que está viviendo el verde actualmente; porque para mí es claro que el problema no es de dirección técnica; el problemas está escondido y como hinchas es difícil poder identificarlo, por lo menos para mí.

Realmente no es mi propósito indagar sobre el tema, considero que todo esto es tarea única y exclusivamente de la alta dirección, son ellos los llamados a poner el orden donde hay que hacerlo.

Es por eso que me atrevo a afirmar que el 'profe' Autuori tiene para mi ese beneficio de la duda que a diferencia de Lillo y Almirón no tuvieron; y es que la situación fue complicada desde que llegó; si tenemos buena memoria debemos recordar que aun a sabiendas de la situación que nos impedía contratar ahí se mantuvo, no titubeo para reafirmar su aceptación de dirigir al más grande en Colombia.

Llegamos a pensar que con esta nómina podíamos aspirar a pelear por lo menos un título de liga, pero con el tiempo se fue diluyendo esa ambición, debido a las lesiones que han acompañado a los jugadores durante todo el semestre; es triste mirar al banco de suplentes cuando es necesario pensar en algún cambio; hoy Nacional no tiene esa abundancia en la nómina que tuvo hace unos tres o cuatro años atrás.

También tengo que admitir que durante varios partidos tomo algunas decisiones equivocadas al momento de realizar cambios. Creo que es tal vez este el único proceso que no alcanzó a definir una nómina que pudiéramos considerarla como la base.

Ahora lo que viene es volver a comenzar, volver a ilusionarnos con una nueva dirección técnica, pero ante todo hay que purgar la nómina y traer buenas contrataciones de manera que se pueda retener al hincha, porque si algo bueno se logró fue que la asistencia al estadio se mantuviera como una de las mejores del semestre; eso no se puede dejar perder.

Las directivas deben pensar si todo este cúmulo de malos resultados está para adoptar lo que el pie de la letra se llama proceso; el hincha está más impaciente que de costumbre.

VAVEL Logo