2017-IIen azul y rojo: Hernán Hechalar

El segundo semestre del año en curso no fue bueno para el volante argentino, pues le faltó más continuidad en el equipo titular.

2017-IIen azul y rojo: Hernán Hechalar
2017-II en azul y rojo: Hernán Hechalar | Fotomontaje: Jhonatan Martínez (Vavel)

Luego de tener amplia continuidad con el equipo que fue campeón bajo la dirección técnica de Leonel Álvarez, Hernán Hechalar no ha vuelto a contar con la misma suerte, pues a lo largo de un año, ha tenido varias actuaciones buenas, pero la mayoría han sido iniciando desde el banco de suplentes, es decir, entrando por uno de sus compañeros.

Ahora bien, entrando en el análisis, en el primer semestre Hechalar respondió bien cuando recibió la confianza del cuerpo técnico comandado por Luis Zubeldía, siempre comprometido en la cancha, entendiendo que su principal labor es crear jugadas para los delanteros, ser colectivo con sus compañeros y ayudar a marcar en el momento de no tener la posesión de la pelota.

Conviene subrayar que, para ser titular con el equipo, el jugador argentino compitió sanamente con Eduard Atuesta, Christian Marrugo, Daniel Cataño, Juan Fernando Quintero, jugadores que contaron con mayor continuidad durante todo el semestre, mostraron mejores argumentos futbolísticos y tuvieron mejores actuaciones en los partidos que jugaron. Sin embargo, con la llegada de Juan José Peláez, el argentino quedó relegado del equipo y al final tuvo que optar por marcharse a su país, a préstamo al Atlético Tucumán.

No obstante, la calidad que tiene Hernán no es para poner en duda, pues basta con revisar su paso por el ‘poderoso’, equipo con el que no sólo salió campeón, siendo por momentos titular indiscutible, sino también porque en la cancha en más de un partido mostró el buen jugador que es.

En conclusión, para volver a exponer el fútbol de buen toque con el balón y el constante apoyo en las jugadas ofensivas que creaba su equipo, a Hechalar le faltó más continuidad durante este semestre, además de ser más persistente en los entrenamientos, con el fin de ser titular en los partidos que jugó su equipo.